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viernes, 6 de mayo de 2011

LUNES SANTO EN SEVILLA... EL ULTIMO GRAN DIA (y II)

Sin duda uno de los alicientes del Lunes Santo sevillano es poder contemplar por sus calles dos de las grandes genialidades del maestro de San Roque (Cádiz), Luis Ortega Bru. Acababa de pasar fugaz el rompedor y renovador misterio del Traslado al Sepulcro, habíamos comenzado la jornada con el que definiría grabándolo en su cuerpo “mi Cristo para Sevilla”, el Soberano Poder ante Caifás del barrio León, de ese pedacito tan de Triana que a esas horas emprendía su camino de vuelta a su barrio de casa blancas, como su Madre de la Salud. Pero antes como hace toda Triana hay que despedirse en el Arenal de la cofradía que duerme a espaldas de la prestigiosa plaza de toros de la Maestranza, llena de vida por cierto estos días por la feria de abril (bueno este año mayo), el Baratillo.
Hace dos años pasé uno de los agobios más grandes que he pasado en mi vida entre la impresionante cantidad de espectadores que se agolpan en la calle Adriano para presenciar el saludo de la hermandad ante la capilla del Baratillo. La calle, amplia sin duda se llena hasta el último rincón provocando casi dos horas antes una estancia casi asfixiante y este año –ya que el anterior no salió- me venía rondando en la cabeza como hacerlo para no pasarlo tan mal. Pensé en la opción del día anterior, de marchar a los aledaños de la Catedral y meternos tras el barco de Guzmán Bejarano hasta la susodicha parada en Adriano pero este año estábamos con David, Antonio, Nico, etc... Que nos aconsejaron que nos fuéramos directamente a la capilla y así actuamos…a ver que nos encontrábamos. Una enorme cola para cruzar por el paso de la avenida para desembocar en la calle García de Vinuesa hasta llegar a la Puerta del Arenal y después a Adriano.





Cuando llegamos, el panorama de hace dos años… hasta la bandera, ya estaba allí la cruz de guía y por culpa de un timbal de la banda que abre el cortejo se descolgaron Antonio, Óscar, David y Félix quedándonos Nico, su hermano Seba, la novia de este último y un servidor. Nico nos aconsejó quedarnos en la misma esquina junto al establecimiento de helados y esperar al Soberano para meternos detrás… ¿Qué bulla podría traer detrás? Nos tocaba esperar, sentados en la sillita (lugar desapacible de personas en las que apenas se molestaba) a la “sombra” de los nazarenos blancos del Tardón, el cual uno de ellos me regaló lo más preciado en la vida… Salud, representada en la carita de su Virgen que ya duerme en mi cartera junto a otras tantas de tantos años. Tras el buen rato de espera y sin saber dónde estaban mis demás acompañantes aparecieron los síntomas visuales y olfativos que nos indican la llegada de los pasos, los ciriales e incienso y nuevamente aparecía Él, en su retorcido escorzo, con la mirada baja en su eterna contestación que hiciese que Caifás se rasgase las vestiduras al escuchar esa verdad, que dicho sea de paso ¿quién de nosotros la hubiese creído?... Caifás fue el ejemplo personificado de la incredulidad del hombre ante el hombre que al tercer día demostró que sobre todo era Dios.
Dentelladas de pan de oro surcaron por delante de mis narices para en el momento justo, el que marcó el experimentado Nico en estas lides nos apostamos los primeros en la bulla, tras su emblemático contraguía “Cucu” y casi debajo de la manigueta derecha trasera ya que ese es el puesto de Nico bajo su Soberano, el de Linares. El plan no pudo salir mejor, y el Señor llegó ante su Madre de la Piedad, aquella que lo recoge en sus brazos gozando del sueño de los justos y que las paradojas de Sevilla, saliese de la inspiración del maestro de San Roque. Y la “sinfónica” de cornetas y tambores de las Cigarreras hicieron sonar sus oraciones musicales con la marcha “Reinas del Baratillo” en honor de las dos Reinas de la corporación que recibía al galeón del Soberano de Triana. Reviró el misterio y comenzó el “trianerismo”, el costero, el izquierdo y un sinfín de cambios que marcan este estilo tan seguido en casi cualquier rincón de España y del mundo. Sonó la marcha “Por Triana Soberano” para presentar su carta de presentación a sus Madres Baratilleras, para que supieran quien se postraba a sus plantas. Descansaba la genial cuadrilla y pude ver que mis acompañantes con toda chiripa se plantaron a los pies de la capilla con algún que otro disgusto del personal y se levantó fuerte pa´rriba nuevamente la ciega galera a la voz de Garduño para subir una vez más al cielo a su Cristo, para que lo viera allí arriba su padre Antonio el cual quedara para los anales como el hermano mayor que encargó su hechura. Nueva marcha y la chicotá central con una obra – porque lo de esta banda a veces se sale de la forma marcha- llamada “Y fue Azotado” que escuche el día anterior con el misterio de la Cena y que en este momento llenaba toda la calle Adriano con su genialidad, siempre llena de matices y pellizco provocando la exaltación de los sentidos, sin duda mi marcha del año y para gran colofón, otro marchón “Sagrado Decreto”, la cual escuché por primera vez en este mismo momento dos años antes y que hizo elevar al máximo las sensaciones vividas para con un costero largo” –Félix valla "sentención"- marcharse definitivamente en busca del eterno puente. La verdad intento narra lo vivido y es que no me salen las palabras, por eso siempre diré que la Semana Santa es para vivirla, lo que cada uno ve y siente, eso es lo que quedará grabado en la retina de los recuerdos.






A partir de entonces tocaba salirnos pero a ver quién era el guapo que atravesaba ese mar de personas para decidir seguir un rato más con Él hasta la calle Reyes Católicos. No era lo previsto pero se convirtió aquello en algo que se quedó grabado seguramente para siempre, la cuadrilla y la banda siguieron dibujando estampas y chicotás para el recuerdo en esas “Noches de Lunes Santo” como titularía la marcha de ese otro genio de la hermandad llamado Bienvenido Puelles para encontrarnos con una de esas escenas menos conocidas de la Semana Santa de Sevilla al acompañar a ese personaje desconocido, más que anónimo y que no sale en ningún libro como es el que lleva la escalera para auxiliar al paso. No le pregunte el nombre, pero si reconoció por nuestra habla que no éramos sevillanos, persona de estas que desprenden humildad y sencillez al hablar y como sorprendentemente te pedía disculpas si te daba con la escalera cuando sinceramente no debíamos estar allí para hacerle más dura si cabe la gran estación de penitencia que estaba viviendo de intentar no perderse en la bulla e ir siempre cerca del paso para cuando se le requiera. Al decirle de donde éramos, nos dijo que tenía familia en Andújar y que por aquí se le quiere mucho a la Virgen de la Cabeza, “La Morenita”. Creo que dijo que fue costalero del Soberano y ahora tocaba vivir el día grande de la hermandad en otro sitio por eso digo que fueron unos momentos bellos regados siempre por el simpar compas del barco de su Soberano. Al llegar a Reyes Católicos me esperaban Félix y Óscar y nos despedimos de este hombre diciéndole: “San Gonzalo es lo más grande de Sevilla” y humildemente, como con gesto de llamarme exagerado me contesto: “todas tienen su puntito, su cosita” a lo que le volví a responder: “pero esta es especial” asintiéndome el hombre con una sonrisa sincera mientras no salíamos entre la bulla y el seguía con su escalera por trabajadera del vuelta al barrio León.
Nos despedimos de Nico, Seba y su pareja que volvían a su bella ciudad renacentista de Baeza para continuar con el final del Lunes Santo, aquel que se hace sobrio y de negro ruan en el barrio de San Vicente y para allá que marchamos sin pararnos aun a comer… ¿a que capillita no le quita el hambre lo vivido?










Buscamos la plaza de la Gavidia para buscar a la primitiva cofradía de la Vera Cruz de vuelta a su recoleta capilla de la calle que lleva el nombre de su titular cristífero, el Cristo de la Vera Cruz. Este pequeño crucificado de trazas góticas considerado como el más antiguo que procesiona por Sevilla sobre su nuevo paso estrenado hace pocos años dibujó una estampa tan diferente a la que acabamos de vivir en el Arenal. Los grandes contrastes de Sevilla que hacen que se pueda mascar muchos detalles como el tipo de personas que contemplan esta hermandad o las que abarrotaban la calle Adriano.
Poco más se puede decir del silente discurrir de esta corporación para marcharnos a la calle Baños para completarla enteramente entre las estrecheces de esa calle que tanta veces cruzo cuando aparco en el parking de la Concordia. Música de capilla y grupo coral para el discurrir del Dios que pende del Santo árbol de la Cruz y tras Él Ntra. Sra. de las Tristezas bajo su palio de reminiscencia antigua en el sobrio y austero paso que la cobija. Desfile multicolor de túnicas de las típicas representaciones de la Vera Cruz de otras poblaciones que tiempo después me aria ver otras de las grandezas de Sevilla.









Tras esto tocaba caminar hasta la otra manzana para apostarnos a los pies de la iglesia de San Vicente para presenciar la entrada de una de mis hermandades preferidas de Sevilla, de las que considero como mí referentes, Las Penas de San Vicente. Sobrecogedor entorno a media luz que luchaba con la imponente Luna del Nissán cuando sin decir nada llegaban los negros nazarenos escoltando al magnifico titular cristífero de esta corporación, esta vez sí, colocados en lado correcto para poder verle la cara al Señor. El rico bordado malagueño surcaba su desvanecido cuerpo bajo el peso del sagrado madero del carey que realizase un antiguo paisano iliturgitano sobre el ejemplar monte del clavel rojo que a modo de cojín purpura pareciese emblandecer y dulcificar las dolorosas caídas. Llegó y enmudeció al gentío y sin decir palabra se adentró en su casa porque tras Él llegaba la dulce señora de rasgos señoriales bajo su sin igual palio de cajón y crestería plateada, la Virgen de los Dolores. Espectacular el momento, para que vean que los sobrio también sorprende cuando ese pedazo de banda que es Maestro Tejera entonó los dos himnos de esta hermandad, “Tus Dolores son mis Penas” y sobre todo “Jesús de las Penas” que saliera de la genial inspiración de Antonio Pantión para esta sublime corporación. Al compás genial como no, como cualquier palio que manda Antonio Santiago dibujó belleza y categoría en la lejanía, ante nosotros y perdiéndose entre el umbral de la iglesia de San Vicente. Esto señores, en Sevilla no sé pero fuera de ella es lo más complicado de imitar.



Y quedaba el colofón, nuevamente cambiando a la siguiente manzana –pero antes, eso si comimos un serranito en las primeras horas de la madrugada- en busca de la plaza del Museo junto a nuestro “tradicional” bar, fuimos a presenciar la última hermandad de la jornada y sin saberlo porque así lo siente mi corazón terminar la Semana Santa de este olvidable a medias 2011. Comprendo las quejas de la hermandad del Museo por su horario de recogía, la verdad ya no son horas para una hermandad de este corte en las que te puedes encontrar de todo pero aun así la plaza apagada esperaba al serpenteante escorzo del crucificado de la Expiración y la Virgen de las Aguas. Esperando esto vislumbro una escena que me sorprende, un nazareno sentado en un escalón, sin caperuz y fumándose e un cigarrillo que me impactó, ya que no estoy acostumbrado a ver esto por tierras hispalenses hasta que me di cuenta que era uno de los que acompañaban en el cortejo de la Vera Cruz y que no pertenecía a ninguna hermandad de Sevilla… estas son las grandes diferencias, las difíciles de “copiar”. Con el cuerpo cansado llegó la sobrecogedora escena como entre ascuas de luz de sus altos candelabros, sobriedad sobre sobriedad que enmudecía la no repleta plaza cuando una saeta rasgo el aire, su eco me sonaba y era algo que soñaba con vivir en Sevilla y que es tan difícil de encontrarte como es el desgarrado “quejio” del Perejil, ¿parece el Perejil? A lo que Óscar me asintió: “lo acaban de decir en la radio que es el”. Ya ven un sueño cumplido cuando el expresivo y agonizante Cristo se plantaba en el umbral de la puerta para escuchar nuevamente el “quejio” del cante popular en la voz de Álex Ortiz, ese otro saetero que me gustaría escuchar en otro de mis sueños que aún no he cumplido como es el momento en que la Señora de Sevilla vuelve a entrar en su basílica tras un intenso peregrinaje de Esperanza. El cansancio ya nos ganaba y en la lejanía de Alfonso XII no se vislumbraba el curioso y alegre paso palio de la corporación por lo cual decidimos marcharnos a descansar al hotel porque aún nos quedaba un jornada en la que en estos últimos años han caído lluvias esplendorosas de flores para convertirse en la poco deseada en estas fechas agua.

Fotos: Óscar Ortega y un servidor.

miércoles, 4 de mayo de 2011

LUNES SANTO EN SEVILLA... EL ULTIMO GRAN DIA (I)


“El Refugio de una Madre” sonando en la alarma del móvil abrió el Lunes Santo entre las sabanas de la cama. Tras parar la música celestial -que en esos instantes la verdad, ninguna música lo suele parecer- abría la cortina de la ventana del hotel para mirar al cielo… los presagios se cumplían y estaba nublando aunque no cerrado. Indiscutiblemente tocaba poner la radio y a esperar a ver qué ocurría. No se hizo esperar la primera decepción de la Semana Santa cuando la hermandad del Cautivo del Polígono de San Pablo decidía suspender su estación de penitencia.
Este año estaba claro que la hermandad no se la jugaría como el año pasado y a veces porque Dios lo querrá así nos vuelve a dar lecciones de vida, cuando sus hermanos vieron que el Lunes Santo pasaría glorioso, sin problemas con el elemento líquido. Pero los pronósticos y los expertos deparaban agua para el día y creo que es de aplaudir que la hermandad obró bien, porque las circunstancias de cada corporación son un mundo diferente, mas con las que les cayó el pasado año en lluvia y en críticas.



La incertidumbre del año pasado sobrevolaba nuestras cabezas aunque también es cierto que el año pasado nada más pisar Sevilla el tiempo era mucho peor que este año. Tras aparcar en el mismo lugar del día anterior pusimos rumbo al barrio León, el año pasado no pudimos disfrutar del Soberano Poder de Dios y este nos estábamos oliendo que pasaría lo mismo y por lo menos quisimos visitarlo y poder contemplarlo. No pudo ser, la iglesia se encontraba cerrada y por lo visto se estaba dando una misa privada, supongo que preparativa para los hermanos para la estación de penitencia. Decidimos visitar nuevamente la capilla de los Marineros ya que en este día las colas de visitantes apenas suelen existir como así ocurrió pudiendo visitar de cerca al vecino más antiguo de la calle Pureza –el cual curiosamente, estaban retocando unos doradores en su paso aquellas lagunas donde necesitaba las finas capas de pan de oro- y como no, la Reina y Señora de Triana, su Esperanza.








Tras esto y temiéndonos lo peor marchamos a Sevilla para comer, sin prisa y a esperar a ver que sucedía cuando la alegría nos desbordaba al escuchar por el Llamador de Canal Sur Radio que Santa Genoveva, La Redención y San Gonzalo se echaban a la calle. Ahora tocaba correr y volver al barrio del Soberano para intentar verlo, no valla que la salida hubiese sido un arrebato de valentía y le lloviese y tuviese que darse la vuelta. Bajamos San Jacinto casi al trote, encontrándonos como es costumbre muchos hermanos del Prendimiento de Linares en esta jornada. Las larguísimas filas de nazarenos hacían que la cruz de guía se encontrase en plena calle San Jacinto y el misterio según escuchábamos por la radio saliendo de su recoleta iglesia. Dos años después el Dios Soberano volvía a proclamar la verdad y a enfurecer a ese Caifás con cara de capataz exaltado que un día crease su símbolo del izquierdo por delante y consiguiera con una cuadrilla de costaleros crear una impresionante hermandad de un barrio sencillo. Nos apostamos en la Avenida de Coria junto al asilo a esperar la visita que llevaban los ancianitos esperando dos años, para recibir el Soberano Poder que les trae el Dios del Tardón, para proclamarles ese “YO SOY” y que crean en Él porque siempre está junto al desvalido.







La mole de oro que le sacara de la madera el eterno Bejarano apareció entre la multitud llevándolo siempre sublime, con su genial escorzo, aquel que diría mi amigo Alfonso Piñero que cuanto más lo ves más te enamora. Caifás siempre junto a Él y el mítico misterio de Lastrucci completando la magnífica simbiosis entre estilos tan dispares. Su inseparable banda de las Cigarreras entonaba sus solemnes y clásicos acordes, parte esencial en la concepción de este estilo tan personal que atraviesa cada Lunes Santo la ciudad. Primera lección de cómo anda un paso, maravillando a los presentes con la sorprendente técnica de la cuadrilla… nada nuevo la verdad, que más se puede decir de la cuadrilla de Manolito Garduño. Quizás lo que apunte en el resumen del domingo, sea esa pérdida de la esencia con un sin parar de cambios, todos magníficamente e insuperablemente realizados pero perdiendo esa improvisación que hizo de esta cuadrilla un símbolo para todos los que aman esta idiosincrasia de andar. Y muchos de ellos caminaban tras sus pasos… ¿unos treinta? Hermanos del Prendimiento entre costaleros, capataces –seguro que el que nos inculcó el amor y la admiración a esta hermandad estaba allí también como tantos años hizo-, músicos e incluso hasta el amigo Pipe Caparros se encontraba por allí realizando esas magníficas fotografías que es capaz de realizar. Entre la bulla nos volvimos a meter –como la primera vez que lo vi en Semana Santa- tras el barco, con los apretujones, la insistencia de la banda para que nos quitásemos mientras David y Nico caminaban junto al “Cucu” como si fueran unos contraguías más, siempre en su sitio.

Subida poderosa de la calle San Jacinto, bajo mi punto de vista las Cigarreras tocó mucho más que otros años aunque algunos se quejaban de que no tocaban para llegar a la capillita de la Estrella, otro de los puntos señalados del caminar del Soberano Poder de San Gonzalo. Lugar como casi todos, abarrotado horas antes allá por donde pasa el Señor de Ortega Bru. Ídem de lo mismo que en lo que se suele definir como “Los viejos” al compás de las marchas “Soledad de San Pablo”, “La Trabajadera del Metal”, “Sobre los pies te lleva Sevilla” para marcharse con “Eucaristía”, dibujaron este magnífico reencuentro con mi “otro” Soberano que quiso empañar un impresentable policía nacional empujándome contra la multitud mientras me chillaba como a un vulgar perro. Y pena de ver que una especie de diputada de tramo de chaquetita y tarjetita acreditativa no los azuzaban como si fuéramos escoria, a esa señorita debería saber el trabajo que nos cuesta, la ilusión y el sentimiento que nos despierta el que seguramente sea su Cristo y que la Semana Santa sin público y sin bullas no sirve de nada, y que sobre todo ante el Hijo de Dios hay que tener más compasión y más tacto cuando una banda como las Cigarreras se le escucha perfectamente unos metros más cerca o más lejos…en fin Él ya la abra perdonado y yo haré lo mismo, con ella y el policía.











Tras esto y salir del agobio que rodea a la hermandad de San Gonzalo –un año más me quedo sin ver a la Salud- buscamos el Puente de San Telmo en busca del Arenal para presenciar a la hermandad del Tiro de Línea. Una paradita de cerveza y evacuación nos hizo cambiar de planes al ver que el Cautivo de Santa Genoveva se encontraba entrando en Velázquez tras haber acortado su recorrido tras haber acordado salir más tarde, eliminado su discurrir por el Arenal y accediendo por la avenida al revés y adentrase en Tetuán a través de la plaza Nueva. Con esto decidimos apostarnos en la revirá de Dos de Mayo con Arfe para presenciar el discurrir de grandioso calvario de la hermandad de las Aguas después de salir de su capillita del Rosario. Con la finalización del dorado del paso se presentó el crucificado que realizase el para mí a veces poco valorado imaginero Antonio Illanes a los sones de la banda del Sol aunque ante nosotros no interpretasen ninguna marcha mientras la estampa del calvario se marchaba entrecortándose en la estrechez de la calle Arfe. La señorita de reminiscencias mexicanas, la Virgen de Guadalupe la dejamos para otra ocasión por que por una de las novedades de la jornada teníamos que marchar en busca del misterio en el que Él Redentor fue entregado con un beso…




El querer pasar ante el templo de Santa María la Blanca hizo que la hermandad de la Redención alterara su tradicional itinerario de vuelta para buscar la Puerta Jerez y atravesar los Jardines de Murillo, una estampa que me hubiese gustado vivir (instantánea que refleja la fotografía que abre el blog en estos momentos) pero es que no puedo estar un Lunes Santo en Sevilla y perderme la hermandad de Santa Marta. Así en una abarrotada Puerta de Jerez contemplamos a la genial composición que ideara Lastrucci para recrear el Beso de Judas bajo el olivo de la calle Santiago. Siempre elegante, con su para mí a veces excesivo uso del “costero largo” llegó el misterio junto a la sede del Consejo de Cofradías al compás de su grandísima agrupación musical que le interpretó la bella marcha “Bendita tu eres”. Tras esto buscamos la plaza del Triunfo, visualizando de lejos el palio de la Virgen del Rocío que marchaba tras los pasos de su Hijo de la Redención para encaramarnos en la revirá, junto a los Alcázares de Sevilla para presenciar el comienzo de la vuelta al Tiro de Línea del Señor Cautivo.



Lugar abarrotado pero en el que se esperaba cómodamente pero no sé qué pasa, que es vislumbrarse unos ciriales y oler el incienso para que aparezca siempre el chorrillo de gente que quiere pasar y no comprendes a donde para simplemente quedarse delante de ti y más apretaos que una anchoa en su latita. Eso que este año gracias a Dios he usado poquito la sillita pero luego criticamos los que montan sus acampadas precisamente para que a última hora no te quiten estos listillos. Bueno estos se quedaron pero por detrás mía para con un marco incomparable, con la Giralda como imponente dosel se acercara hasta nosotros el coqueto y sublime paso del Dios de Santa Genoveva. Con el recuerdo de José Paz Vélez, autor del Señor y la Virgen que falleció el pasado mes de enero llegó con una candencia admirable, a las órdenes de Carlos Villanueva el paso para revirar al compás de la marcha “Santa Cruz” que interpretaba su nueva banda, más bien la banda de Corona de Espinas reconvertida en la banda de la hermandad. Sinceramente desde que Triana dejó de acompañar este paso, en lo que se refiera a lo musical ha perdido todo el encanto. Un momento para soñar despierto y tomarlo como referencia para un hipotético cautivo, para una hipotética cofradía…











Tras esto tocaba callejear por las calles del barrio que lleva por nombre la marcha que acabábamos de escuchar…Santa Cruz para alcanzar la Cuesta del Bacalao y presenciar una parte esencial para el que escribe del Lunes Santo, la sobria y elegantísima hermandad de los hosteleros, es decir Santa Marta. De hecho muchos empresarios del sector serían los encargados de financiar las imágenes del considerado mejor misterio del siglo XX que como no podría ser menos saliera de las ¿humanas? Manos de Luis Ortega Bru y las no menos magistrales de Sebastián Santos -antes de llegar presenciamos de pasada la salida del palio de las Mercedes de la Catedral-.Ya es tradición presenciar el largo caminar de nazarenos de negro ruan en este enclave tan cofradiero que una vez más disfrutamos con varios hermanos de mi hermandad del Prendimiento, grata compañía con buenas charlas de cofradías para escuchar el ensordecedor “silencio” entremezclado con una gran nube de incienso en el que emergía con su andar característico el misterio del Traslado al Sepulcro.






Apuntaban por la radio que este había sido un año difícil para el lirio morado, motivo por el que el paso caminaba exornado de jacintos del color de la penitencia como es costumbre en esta cofradía, un manto morado por el que camina el triste y quizás apresurado entierro de Jesús, donde crece una simbólica rosa roja bajo la mano derecha del Señor de la Caridad, la que es conocida como “la rosa de Iñaki” en alusión a una vieja leyenda urbana relacionada con el periodista Iñaki Gabilondo. Si según algunos investigadores, el traslado real del cadáver del maestro al sepulcro de José de Arimatea tuvo que ser muy apresurado por las circunstancias del día y las horas, parece que la hermandad llevase aquella hipótesis al pie de la letra. Cofradía de largo caminar, de cuadrilla elegante, la única profesional que queda que hace de su estación de penitencia un fugaz destello en su ida a la Catedral y su vuelta a San Andrés, dejándome una vez más con la boca abierta ante el sublime y silencioso discurrir a las órdenes de Manuel Villanueva.
Y ahora tocaba nuevamente una nueva ración de Soberano, la serpiente blanca del barrio León ya se apoderaba del Arenal y la capilla del Baratillo era nuevamente el destino…



Continuará…
Fotos: Oscar Ortega y un servidor.

lunes, 2 de mayo de 2011

RESUMEN DE LA SEMANA SANTA DE BAILÉN 2011.


Aun muchos cofrades de todos los rincones de Andalucía se siguen preguntando como tras un esplendoroso mes de abril con días de sol y mucho calor, que más bien parecían los primeros compases del tórrido verano pudiese cambiar tanto de un día para otro el tiempo. Semana Santa muy tardía, seguramente pocos recuerden un Domingo de Resurrección en el último domingo de abril y una Semana Santa tan vacía de procesiones como la que acabamos de cerrar a causa de la lluvia. Este hecho hizo que incluso se cambiara a una fecha poco usual -28 de febrero- el tradicional domingo de banderas de la cofradía de la Virgen de la Cabeza realizándose antes de carnaval y posponiendo la tradicional romería en el Cerro del Cabezo al primero de mayo.
Presentación del cartel y programa de Semana Santa, cultos, pregón, etc… colmaron una cuaresma apacible, muy diferente a la pasada donde la lluvia reinó sobre todo, para llegar al tradicional Saludo entre Ntro. Padre Jesús Nazareno y Ntra. Sra. de los Dolores bajo un cielo azul y un buen tiempo qué más quisiéramos haber vivido el año anterior. Por fin se celebró en su primitivo emplazamiento tras los problemas ocasionados desde que comenzaran las obras del parking de la plaza de la Constitución y como novedad en el interior de la misma tras su nuevo aspecto tras la obras que presentó un lleno casi absoluto como de costumbre, fiel reflejo de la raigambre que está cogiendo este acto.
El Domingo de Ramos amaneció en Andalucía con este magnífico tiempo para recibir a los primeros nazarenos y los primeros pasos procesionales. Capas rojas y caperuces blancos ondeaban al viento por la ciudad proclamando la llegada de la Semana Grande con la cofradía encargada desde hace más de cincuenta años de abrir las estaciones de penitencia de Bailén, la Cofradía de los Siervos de Jesús en su Entrada en Jerusalén y Ntra. Sra. de la Piedad. El paso de “La Mulica” se paseó triunfante al suave compas que le marcaban sus portadores, a los ya más que tradicionales sones de la Unión Musical Bailenense y un exorno floral que mezclaban en su mayoría flor roja salpicada de blanca. Como curiosidad mentar el estreno del nuevo llamador realizado con motivos alusivos a la idiosincrasia de la ciudad y la importancia industrial del terreno arcilloso en el que está situado el pueblo, presentando alegorías referentes al mundo de la alfarería y las fábricas de ladrillos. La pieza ha sido realizada por los talleres de Orovio de la Torre de Torralba de Calatrava (Ciudad Real).
En la tarde-noche como viene siendo costumbre desde hace diecisiete años saldría a las calles el misterio encargado de anunciar oficialmente la Semana Santa de 2011, el de Ntro. Padre Jesús de la Sentencia que con el exorno floral de un friso de lirios morados camino un año más al compás de la agrupación musical de la hermandad. Tras Él María Stma. de la Amargura acompañada de San Juan Evangelista, que mecidos por sus anderas al compás de la asociación musical de Ntro. Padre Jesús Nazareno presentaron una de las grandes novedades de esta Semana Santa como fue el estreno del palio con un juego de doce varales obra de orfebrería Orovio de la Torre de Torralba de Calatrava (Ciudad Real), el techo y las bambalinas en terciopelo burdeos presentando la frontal terminada en su cara exterior, realizada en la técnica de aplicación sobre un soporte que mezclaba el terciopelo burdeos y la malla completando así el ultimo palio que faltaba para cobijar a todas las dolorosas de la tipología llamada de “candelero” de Bailén – aunque Ella y la Virgen de los Dolores sean de talla completa-. Remató el conjunto la Gloria donde quedaba representada una Inmaculada Concepción en referencia al titular que da nombre a su popular capilla de la Limpia y Pura, una obra pictórica realizada por la joven bailenense Virginia Rusillo Garrido.
El Lunes Santo fue el día en que comenzó a truncarse el tiempo, suspendiéndose estaciones de penitencia en toda nuestra comunidad autónoma y pueblos cercanos como Linares. Aunque el tiempo dio una tregua en Bailén para permitir la quizás última salida del Señor de la Oración en el Huerto, la imagen seriada de los talleres de Olot (Gerona) que con más de medio siglo a sus espaldas será sustituida al igual que el ángel Egudiel por dos nuevas obras talladas y policromadas de vestir según aprobó en junta de hermanos su cofradía. Tras su pasos caminó un año más en su paso palio la Virgen de los Siete Cuchillos, con ese aire y aroma a la capital Hispalense en el andar de sus portadores presentando como novedad una nueva disposición de la candelería y en sí de la cera para iluminar la carita de la Reina del Santo Cristo. Acompasaron a ambos pasos la recuperada Agrupación Musical del Stmo. Cristo de la Expiración y la banda de música de nueva creación de la hermandad.
El Martes Santo le tocó el turno a esta misma corporación pero encabezando la comitiva una de las grandes devociones de la ciudad, el Cristo de Medinaceli. La popular imagen que parte de los postulados del devotísimo Cristo madrileño caminó acompañado como de costumbre por una gran cantidad de fieles y portado por su cuadrilla de anderos en el trono que le realizara en 1989 el cordobés Díaz Roncero. El mismo iba exornado por un friso de diferentes tipos de flor en tonos rojos y morados, un exorno de moda en la actualidad en la Semana Santa andaluza que muchos vienen a definir como “exótico”. Tras Él como el día anterior la Virgen de los Siete Cuchillos acompañados de las mismas formaciones musicales del día anterior, que como curiosidad y sin saber el motivo, la agrupación musical del Cristo no interpretó ninguna marcha en su discurrir por la tribuna oficial.
El Miércoles Santo es el día del silencio, el día del crucificado de la Soledad y el de la primera salida de la hermandad de la Virgen de los Dolores. Pero este año también fue el del futbol debido a la coincidencia en el día de la Final de la Copa del Rey con el máximo atractivo de enfrentar a los dos colosos del futbol español, el Real Madrid y el f.c. Barcelona. Aunque la procesión no experimento reducción en sus nazarenos y anderos del trono si presentaron muchas calles del recorrido un vacío que otros años no se había producido. Una ligera llovizna a su paso por tribuna hizo aligerar el ritmo de la cofradía que llegó a encerrarse antes de la hora estipulada. Es de recibo nombrar y recordar a los cofrades bailenenses de todas las cofradías tanto este día como otros el mal uso de la túnica penitencial, haciendo gala del mal entendimiento de lo que representa esta prenda pudiéndose ver a hermanos con ella puesta en las celebraciones del futbol, en bares, etc… que siguieron sucediéndose en los demás días viendo a hermanos vestidos varias horas antes de su correspondiente salida y después metidos en bares y lugares de ocio dando una imagen equivocada de lo que es la túnica penitencial y que todas las cofradías deberían de trabajar para intentar erradicar esta mala costumbre y falta evidente de formación.
Desde el Lunes Santo la lluvia estuvo acechando a la cofradías andaluzas pero no sería hasta el Jueves Santo cuando afectarían definitivamente a Bailén, cayendo lluvias desde primeras horas de la tarde incluso produciendo inundaciones como en la vecina ciudad de Linares. Las tres cofradías que tenían estipulada su salida en esta jornada suspendieron sus salidas procesionales, la hermandad de Jesús Nazareno con el “Amarrao a la Columna”, la Santa Vera Cruz que volvía a esta jornada con el paso del “Ecce Homo” y la cofradía de la Virgen con su titular, la Stma. Virgen de los Dolores. Reseñar la incomprensible salida a la puerta del paso del “Amarrao a la Columna” cuando la salida estaba suspendida, con la realización de “chicotás” a cargo de su cuadrilla de anderas al compás de la música que hizo que al final le lloviera a la imagen y acelerar la dificultosa y laboriosa entrada de los pasos de esta cofradía en su capilla.
El panorama siguió sin cambios para hacer nuevamente suspender una de las procesiones más esperadas de la Semana Santa bailenense, la conocida como “La Madrugá” con los pasos de Ntro. Padre Jesús Nazareno, San Juan Evangelista y Ntra. Sra. de los Dolores. La lluvia conseguía deslucir los días grandes de la Semana Santa creando un halo y una sensación como si no fuese la semana grande. Para la tarde se auguraban pronósticos poco favorables y al mediodía se echaba a la calle el Cristo de la Expiración y el paso de misterio del Descendimiento a cargo de la Cofradía de la Santa Vera Cruz, arriesgándose a que le cayera lo que los pronósticos meteorológicos venían pronosticando. Algo que ocurrió cuando el primero de los pasos estaba a escasos metros de iniciar el recorrido oficial, teniendo que aligerar el paso en busca de su capilla para refugiarse. Tras este primer chaparroncillo era el turno de la salida del paso de la Piedad que igualmente se arriesgó a salir con su cofradía de la “Mulica” y acompañada por segundo año consecutivo de los prestigiosos sones de la Agrupación Musical del Despojado de Jaén. Impresionante el nuevo aire que está tomando esta procesión dejándose reflejar en la nutrida influencia de público en estos últimos años que fuese sorprendida por otro chaparrón por la calle Colon acelerando una vez más su recogía hacia la Encarnación.
La tarde seguía rompiéndose cuando la insistente lluvia suspendía la tercera salida procesional de la Hermandad de Jesús Nazareno con los pasos del Santo Entierro y Ntra. Sra. del Mayor Dolor y Consuelo no pudiéndose contemplar en la calle el estreno de los cuatro hachones de cera morada que iban a iluminar este año al Cristo Yacente en lugar de las antorchas que venían haciéndolo en los últimos años. Viernes Santo gris y triste que finalizaría con la suspensión de la procesión de la Soledad con los pasos de San Juan Evangelista y Ntra. Sra. de los Dolores, habiéndose quedado este año la dolorosa más antigua de Bailén sin procesionar en sus tradicionales salidas.
Pero el glorioso Domingo de Resurrección nos traería nuevamente las procesiones aunque fuese bajo un cielo de nubes que en este día se presentaban menos amenazantes. Un Domingo de Resurrección sin lugar a dudas para la historia cuando este año y tras la suspensión de la procesión del Santo Entierro, la hermandad decidió que María Santísima del Mayor Dolor y Consuelo acompañase al Señor en su Gloriosa Resurrección. Curiosa circunstancia para aquellos que no entendían que una dolorosa fuese acompañado a la única imagen que ya no pertenece ni a la Pasión y ni mucho menos a la Muerte, la que marca el inicio de la Gloria y la Vida Eterna. En su paso, con el tocado blanco y sin el palio, seguramente por el color que simboliza la penitencia, el morado –aunque por esa regla de tres tendría que haberse cambiado manto y saya- cerraron las procesiones estipuladas por las hermandades en consenso con la Agrupación de Cofradías para esta Semana Santa de 2011. Aunque la jornada nos depararía nuevas imágenes para el recuerdo cuando por la tarde-noche la Virgen de los Dolores volvía a su ermita de la Soledad –por cierto con palio- al compás de la Asociación Musical del Nazareno, con su cuadrilla vistiendo traje en lugar de túnica y siendo seguida por gran cantidad de público cerrando de esta forma una Semana Santa, quizás para olvidar y sobre todo para reflexionar e intentar evitar circunstancias que empañaron la buena imagen que debe mostrar siempre la cofradías.

sábado, 30 de abril de 2011

UNA "BOFETÁ" PARA EL PERDÓN DE CORDOBA..


El Miércoles Santo cosas del futbol me hizo desistir de visitar alguna de las ciudades más cercanas –a excepción de Jaén- con buenas cofradías como es el caso de Córdoba. Semana Santa que en esta jornada no he vivido nunca y que este año por no estar en Sevilla me hubiese gustado. Me tira mucho mi equipo pero esa jornada entendí que primero era la gran semana de Dios…pero los compañeros no quisieron y no me iba a ir solo…
Por eso les muestro hoy una de las hermandades de esta jornada en tierras de la mezquita, el Perdón de Córdoba pero que yo llamo “La Bofetá” de Córdoba. No hay que explicar mucho el por qué, ya que en su paso de misterio queda representado el momento en que Jesús es abofeteado en casa de Anás tras ser prendido en el huerto de los olivos. El mismo pasaje evangélico que hiciese famoso la ciudad de Sevilla, que de hecho lanzó a la cúspide en su época al imaginero Castillo Lastrucci.
Este paso de misterio y como siempre insisto puede tomar como referencia que en Sevilla se creara pero su escenografía es completamente diferente, he aquí el hecho que siempre proclamo de tomar una base y reinventar. El Señor del Perdón gira su cabeza tras el brusco golpe que acaba de recibir aunque su mirada se fija en el sirviente del sanedrín que acaba de atacarlo, pero su mirada es de Perdón... El portentoso Cristo es una de las óperas primas del afamado imaginero cordobés Francisco Romero Zafra (su único Cristo en la ciudad) que a su vez con la dolorosa de esta hermandad comenzase su periplo en el mundo de la imaginería. Un Cristo que “camina” al frente –no al revés como el sevillano- y una imagen que podríamos encasillar del primer estilo de maestro cordobés que bebía más de los modelos clásicos como pueden ser Montañés o su paisano Juan de Mesa. Las imágenes secundarias las realizaría un seguidor de esa nueva escuela cordobesa que prácticamente Zafra y Bernal se encargaron de crear, llenando la capital Califal de varios artesanos muy seguidores de las líneas artísticas de estos imagineros, de hecho muchos de ellos por no decir todos han recibido sus consejos. Pues uno de ellos es Manuel Luque Bonillo el autor de las imágenes secundarias, uno de sus primeros trabajos y en el que sin duda hay que destacar unas de las primeras aportaciones al imaginario cofradiero de los guardias del templo o sanedrín, los verdaderos captores de Jesús a excepción de los momentos en el que el asunto más transcendental de la historia de la humanidad pasase por manos de Roma. Como todos sabrán el arte cofradiero siempre ha utilizado el recurso o la presencia de guardias romanos que se han hecho tan populares e insustituibles en el mundo de los misterios que aún se siguen manteniendo y se seguirán realizando.



Un detalle a destacar en la ornamentación historicista del paso es la jamuga que cierra la escena con La Menorá el tradicional candelabro o lámpara de aceite de siete brazos, elemento ritual del judaísmo y asimismo uno de sus símbolos más antiguos que representa los arbustos en llamas que vio Moisés en el Monte Sinaí siendo hoy en día uno de los símbolos oficiales del Estado de Israel, apareciendo en su escudo.
Un paso de misterio fiel exponente de una época en la Semana Santa cordobesa en la que proliferó la creación de muchos y grandes pasos de misterio. Una época que sin lugar a dudas ha dado una gran proyección a la pasión en la capital califal y que fue de la mano con la creación de pasos neobarrocos sevillanos terminados en pan de oro, lo que muchos llamaron como la “fiebre del oro”. Aunque este paso realizado por el taller local de José Carlos Rubio camine cada Miércoles Santo terminado en capas de barniz, lo que muchos llaman erróneamente “caoba”. Un caminar para mi punto de vista a destacar, mucho tiene que ver el encargado del martillo desde hace años, el capataz Luis Miguel Carrión Huertas, es decir “Curro”. Bajo mi punto de vista todos o casi todos los pasos que manda este hombre son dignos de alabanza dentro de su Semana Santa, fiel a su estilo de caminar siempre de frente al estilo antiguo. Hasta hace pocos años con la prestigiosa agrupación musical de la Redención de la ciudad y ahora a los sones de cornetas y tambores de la Coronación, igualmente de la ciudad marcan para mí una cofradía muy interesante de ver por las calles de Córdoba. Por cierto vean la salida de los pasos, para mí un ejemplo de cuidar la integridad de los costaleros y el paso colocándole unas ruedecitas en lugar de arriesgarlo todo a una salida de rodillas -más populosa-, algo que no solo hace esta hermandad si no prácticamente todas las que tiene este problema en la ciudad.