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viernes, 16 de agosto de 2019

LA PAELLA DEL 36...


Tal día como hoy, con el sofocante calor del verano, la iglesia bailenense vivió la seguramente peor página de su historia. Sofocante y estremecedor tuvo que ser el calor desprendido por las hogueras que consumieron el patrimonio religioso en aquel 16 de agosto de 1936. Como ya sabrán los lectores que hayan leído el profundo trabajo de investigación sobre los acontecimientos iconoclastas del 36 en Bailén en la revista Locuber V.2, hoy fue sin duda uno de los días más señalados de la contienda en la localidad. No sabemos que lo motivó, pero la ira se llevó por delante lo material y lo humano, porque por hoy también le dieron el paseíllo a los primeros cinco vecinos del pueblo.
Hoy se perdió el retablo de Sebastián de Solís, los dieciochescos y un sinfín de imaginería que seguramente hoy sería motivo de orgullo tenerla. Suponemos que hoy también aconteció el sacrílego festín de la paella que se cocinaron con la madera de la Virgen de Zocueca y que al parecer les sentó mal. Eso siempre se ha contado, pero por lo menos yo aun no he podido documentarlo más allá de un testimonio tomado del “rumor público” que decía que el alcalde asistió a una cena en la iglesia celebrada esta misma noche de hace 83 años. ¡Dios mío, hace casi cien años y aun es complicado de hablar de esto!
Fotomontaje realizado por Ángel Francisco Ruiz Garzón
Es curioso, que esta anécdota no se limitó a Bailén. La utilización de esculturas y retablos de madera como leña fue habitual en toda España, por la sencilla razón de que esa fue la única utilidad que los milicianos, con su exacerbado ateísmo y voluntad antisacramental, podían encontrar en aquellos “trozos de madera”. Por los mismos motivos de utilidad práctica, la furia iconoclasta respetó siempre los bancos de las iglesias o los muebles de las sacristías, que solían aprovecharse para su reutilización por los vecinos o según las necesidades de la guerra (hospitales, escuelas, albergues para refugiados). Muchas imágenes de mérito fueron utilizadas como leña para la lumbre, por ejemplo, el antiquísimo Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Salvador de Cuellar (s. XVI) de la iglesia de San Ildefonso de Jaén, del que se cuenta que lo subieron hasta el castillo de Santa Catalina para quemarlo y cocinar una paella. Es curioso, que entre la documentación que consultamos de los juicios a los encausados nos encontramos un testimonio donde se acusó a una bailenense de acometer el procedimiento, es decir guisar con la madera de una imagen religiosa. Este caso fue protagonizado en Quesada por una oriunda de Bailén, Ramona Muñoz Guirado -“la Curiana”-. Esta bailenense fue denunciada al finalizar la guerra por participar en el saqueo de la ermita de San Sebastián de Quesada, y acusada de utilizar la imagen del santo titular para “condimentar una comida y vanagloriándose del buen gusto que echaban las comidas con esta clase de leña”.


lunes, 12 de agosto de 2019

DIMAS PALACIOS "EL CHOCOLATERO".


Tenía en cartera esta nueva historia hasta que San Dimas “El Chocolatero” se le antojase que la publicara. Hoy el amigo y gran fotógrafo Joaquín Charriel nos ha regalado por sus redes sociales esta maravillosa instantánea de nuestra legendaria imagen de San Dimas glorioso, el buen ladrón. Que suerte tuvimos Bailén cuando el Duque de Osuna decidió que la tal vez mejor obra del escultor toledano Juan Pascual de Mena acabase bajo las naves del templo de la Encarnación. Nuestro particular “Laconte” que hasta los milicianos en aquel aciago 16 de agosto de 1936 sopesaron que este portento no había que tocarlo. Desde entonces se vino diciendo que lo salvaron por “afinidades del oficio” o porque estaba tan tostado por la pátina del tiempo, que parecía uno de los rudos obreros de la vida, mas si estaba sosteniendo algo muy parecido a un martillo…
Lo llamaba al principio “chocolatero”. Si, es verdad, el acervo popular de Bailén le puso ese apodo. A veces nos hemos preguntado ¿por qué “chocolatero?... que si la pátina que desapareció en la restauración de José Luis Ojeda Navío (Y NO, no es uno nuevo ni lo han cambiado) o ¿es que en verdad hubo un tal Dimas que tenía una chocolatería? Dicen que toda leyenda tiene su base de realidad, y buscando en los papeles viejos parece que hemos encontrado a aquel chocolatero. Primero busqué en el padrón del Archivo Municipal de Bailén realizado entre los años 1880-85, donde me encontré que en una calle llamada Sixto Cámara vivía un señor llamado Dimas Palacios. Vivía en el nº 43, tenía cuando lo inscribieron 44 años, estaba casado y era natural de Almagro (Ciudad Real). De oficio: propietario. En su mismo domicilio viene censado un señor llamado Juan José Gómez, de 42 años, también casado y natural nuevamente de Almagro y de oficio: CHOCOLATERO.
Por los vecinos de la calle, donde están Pedro Soriano Marañón y su madre Mariana Marañón Nueros, deduzco que estamos en la calle Isabel la Católica (calle Real). Luego descubrí que en 1868 la calle Real, el tramo que hoy llamamos Isabel la católica pasó a llamarse calle de Sixto Cámara, cosas de la política. Es curioso, que hubiese un propietario llamado Dimas y otro inquilino que fuese chocolatero. Probablemente en aquel domicilio habría una chocolatería que regentaría Dimas Palacios (donde solo lo nombran como cabeza de familia, obviando esposa e hijos) y tuviese como trabajador a Juan José Gómez, que siendo ambos de Almagro, no descarto fuesen familia política (¿cuñados? Viviendo ambas familias). Ya ven, una posibilidad de que hubo una chocolatería regentada por un Dimas en Bailén… la teoría puede ir tomando forma con la investigación en los archivos.
Y continuamos en ellos, y en protocolos notariales, en el Archivo Histórico Provincial de Jaén me encontré una curiosa escritura de compra-venta de una casa. El hacendado D. Pedro Soriano Marañón vendía la casa que estaba más abajo de la suya (actual colegio Sagrado corazón) a un tal Dimas Palacios y Garrido, del que citan su oficio: fabricante de chocolates. Esta casa, donde en la actualidad se levanta una nueva edificación con una tienda de juguetes, fue una chocolatería hasta hace pocas décadas. En esta escritura documentamos cuando comenzó a funcionar esa chocolatería, en 1870. La escritura se otorgó el 26 de abril y curiosamente se cita que Dimas Palacios tenia 40 años, por lo que las fechas del Padrón son así de fiables… pagó 12.000 reales por una casa que don Pedro Soriano adquirió en 1865 a los descendientes de otro bailenense ilustre. Esta fue la casa familiar de D. Lázaro Antonio de Medina, el que le dio nombre (hasta santificado) a la famosa huerta y noria que abasteció de agua al ejercito español en la Batalla de Bailén, del 19 de julio de 1808, en la salida de Bailén por el camino real rumbo hasta Sevilla. Lázaro de Medina, fue tío de Pedro Soriano, ya que estuvo casado con Teodora Soriano Aguilar, hermana del padre de Pedro Soriano, Bartolomé Soriano Aguilar.
Sobre Dimas Palacios puedo decir que era común encontrarlo en multitud de escrituras clasificadas como “protesto por falta de pago de una letra girada por…”. Probablemente perteneció al selecto grupo de vecinos más acaudalados, pero parece ser que su hija murió sin descendencia y hoy no quedan herederos directos de un señor que probablemente fuese el único que se llamase Dimas en Bailén. Conociendo la sorna de este pueblo no me extrañaría nada que rápidamente comenzaran a emparentar al santo arrepentido en el calvario con el chocolatero de la calle Real.
Esta es la historia que me ha traído la fotografía de Joaquín Charriel, del que por cierto, en los papeles viejos también uno se encuentra con que sus antepasados provenían de Francia… pero eso ya es otra historia.

sábado, 29 de junio de 2019

LOS SAGRADOS CORAZONES DE 1889


En el primer número en el que participé en la revista Pasión y Gloria de Jaén, escribí del barcelonés Jacinto Calsina (entre otros artistas), autor de las dos imágenes de los sagrados corazones con los que contaba la iglesia de la Encarnación de Bailén y que se perdieron en la Guerra Civil Española (1936-1939).
Para poder documentar aquellas obras me valí de una misiva enviada al señor obispo de Jaén, D. Manuel María León González y Sánchez (Sevilla, 1825 - † Jaén, 20 de octubre de 1896) por el que fuese párroco de la entonces única parroquia de Bailén, D. Santiago Fernández Hernández (Corral de Calatrava, 1848- †Bailén, 1910). Fue don Santiago un gran párroco con muchos y significativos avatares parroquiales que en definitiva son historia viva de Bailén. Sin duda su figura se merece algún día un trabajo de investigación.
Bajo su ministerio se alcanzó grandes cotas para el culto al Sagrado Corazón, muy en boga desde entonces. Hace 134 años, en el día de Santa Catalina de 1885 el obispo de Jaén anunció su deseo de consagrar al Corazón de Jesús la Diócesis de Jaén. El día elegido era el 8 de diciembre de 1885, coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada Concepción, dogma del que el obispo González y Sánchez era un extraordinario propagador. El texto de la consagración era el difundido y escrito por la Sagrada Congregación de Ritos de la Santa Sede, y publicado el 22 de abril de 1875.
Transcurridos dos años de la consagración, el obispo animó la propagación de la devoción al Corazón de Jesús estableciendo canónicamente en cada parroquia de la diócesis las Congregaciones del Sagrado Corazón de Jesús y Apostolado de la Oración. Las congregaciones quedarán organizadas en “coros” y al frente de las mismas estarían un “director local” (el párroco generalmente) y un celador/a.
Probablemente este sacerdote fue D. Santiago Fernández
La misiva de Santiago Fernández no puede ser más expresiva. Bailén no fue ajeno a este movimiento creando en 1884 la congregación del Sagrado Corazón y el apostolado de la oración y en 1886 la Archicofradía de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús. Aunque en 1880 ya consta que se celebró una novena en honor del sagrado corazón. En la carta fechada el 30 de junio de 1889, cargada de la narrativa de la época, el sacerdote le contó al señor obispo como fue creando los coros de fieles, es decir como una especie de colectivos de oración, eso sí, separado entre mujeres (los mas mayoritarios) y hombres. Sin duda esto fue el germen de lo que fue la extinta cofradía del Sagrado Corazón (si es que la podemos llamar así), de la que hoy aun se conserva un estandarte e incluso unas medallas del colectivo. Hay documentos donde se la llega a citar como cofradía, pero dudamos que funcionasen como una cofradía al uso, sino mas bien como grupos parroquiales. Incluso hay constancia de que en 1899 se celebraba una procesión anual.
Con el tiempo y la investigación, he ido descubriendo personajes auténticamente anónimos como fue la celadora que hizo las gestiones del encargo de las imágenes, Dª. Gabriela de Viedma de la Calzada, descendiente de Agustín Ruiz Beato, un señor que construyó un parador en lo que hoy es el edificio de “telefónica” en el “Portajo” [portazgo]. El parador de San José se llamó, con un oratorio (llamada también ermita) dedicado al santo patriarca que acabaría dándole nombre a la calle adyacente que uniría la antigua calle Baeza con el camino real (actual Dr. Fleming).
Entusiasmado el ecónomo de la parroquia, D. Santiago nos narra los cultos y como era el culto en la Encarnación en aquellos tiempos románticos. Echo a volar la imaginación y veo esa encalada Encarnación, con su áureo retablo mayor entre un fuerte olor a incienso mientras d. Santiago revestido con las ropas litúrgicas de la antigüedad daba la homilía en latín y se intercalaba con la sonoridad del órgano, probablemente el antiguo, porque el nuevo se estaría montando.
TRANSCRIPCIÓN
“Excelentísimo e ilustrísimo señor obispo cumplo gustoso con lo dispuesto por S.E.Y en su circular nº 166, haciéndole breve reseña de los cultos habidos en esta de mi cargo a el Sagrado Corazón de Jesús.
Los coros de señoras del apostolado de la oración son dieciséis, que se compone de una celadora y de catorce asociados.
Los coros de hombres son cuatro y de igual número. Coros de la guardia de honor tres, y asociados al corazón sagrado de Jesús ciento cuatro.
Digna es que se haga de especial mención por su celo la Sr. ª doña Carolina de Garro de Palacios, quien más que nadie puso su valiosa cooperación en el aumento y buena organización de estos coros.
Todos no obstante lo anteriormente dicho rivalizando en celo ardían en vehementes deseos de tener efigies de talla del Sagrado Corazón de Jesús y María y al efecto se comisionó a la celadora Sr. ª dñª Gabriela de Biedma de la Calzada, para que con los mejores artistas contratara expresadas imágenes.
Seis meses transcurrieron en dicha obra; por fin llegaron a esta ciudad repetidas efigies el día 16 del presente. Grandes coros de asociadas rodeaban las cajas que las contenían ávidos de contemplar las gracias de obras tan superadas. Nuestros deseos y esperanzas, excelentísimo e ilustrísimo sr., se vieron complacidas, gracias mil a el artífice sr. Calsina de Barcelona que tan inspirado estuvo; y a truque de mortificar también su humildad, mil y mil gracias a la Sr. ª dñª Gabriela que tan acertada estuvo en conciliar la economía con el buen gusto.
Mencionado día 16 [de junio]se hizo la bendición solemne de repetidas imágenes entre los acordes del órgano y un repique general de campanas, que invitaba a los fieles a que vinieran a ver y adorar a Él que es el rey de los corazones, y más que el Sinaí de las perfecciones divinas.
El día 19 se dio principio a una solemne novena exponiendo la divina majestad, cantándose vísperas, rezando el rosario, letanías a dos voces, novena y reserva con bendición del santísimo.
Llegó por fin el viernes que cierra de un modo tan risueño la octava del adorable corpus Cristi, las campanas anunciaban en el alba que era llegado el gran día que faltaba en la festividad de la iglesia de que al decir de San Bernardino de Siena: “se rompían las fuentes de los grandes abismos, esto es, los vasos del corazón de Jesús, para inundar el mundo con un diluvio de amor”.
“Rumpli sunt fontes aby asi magna id est penetralia cordis jesu, est di luvium amoris inundarel”. ["Rupti sunt fontes abyssi magnae, id est pentralia cordis Iesu, ut diluvium amoris indundaret”]
Día en que la iglesia nuestra madre, casta y gemebunda paloma encuentra la paz y el sosiego en ese placido y adorable nido, al decir de Santo Tomas de Villanueva. “Turtur ipra est casta et gemebunda eclesia nidus turturis pectus est id leclisimi sui […] [Turtur ipsa est casta et gemebunda Ecclesia, nidus turturis pectus est dilecti (¿dilectissimi?) sui]
Y aquel que es rico en bondades, y arde y se consume de amor por las almas.
Aquel que se dignó dejarse ver en la amorosa forma que vemos en esas imágenes que cautivan el entendimiento, inflaman el alma y rinden el corazón a la humilde Virgen de la Visitación. Aquel que nos alienta con un llamamiento tan apasionado como el que revisten estas palabras “venite ad me omnes que laboralis et onoratis estis et ego reficiom vos” [Venite ad me omnes qui laboratis et onorati estis, et ego reficiam vos]; y nos llama de un modo tan risueño “dicite a me”, a rendir cultos y adoraciones a la sacratísima llaga y entraña adorable de su corazón. Aquel cuyos válidos de mansísimo cordero penetran el alma, se hizo sentir en todos los rincones de esta feligresía, y todos acudían presurosos, hombres y mujeres de todas clases y condiciones a lavar sus manchas en la mística piscina del […] de la penitencia, y unos a otros se animaban con las palabras que la iglesia pone en el ¿verso? del oficio divino y en el introito de la misa. “Egre dimini, et vidite, filia sion regen salomone in diade mate quo coronavit enm mater sua in die desponsationis mius et in die lectitice cordis ejus” [Egredimini, et videte, filiae Sion, regem Salomonem, in diademate quo coronavit eum mater sua, in die desponsationis (eius?) et in die laetitiae cordis eius]. Venid y ved hijos de Sion, a vuestro rey Salomón con la diadema con que le coronó su madre en el día de su desposorio, y en el día de la alegría de su corazón: 315 personas que se acercaron a la sagrada mesa en la misma de la comunión general dan testimonio y certifican que los dulcísimos silbidos del que es el mejor pastor.
La fiesta, excelentísimo e ilustrísimo señor fue solemnísima: se cantó una misa de dos voces, órgano obligado, y motetes, estando el panegírico del sagrado corazón a cargo del párroco que habla.
[falta frase sin fotocopiar] sagrado corazón de Jesús fineza la más tierna que Jesucristo reservó para nuestros tiempos. Gloria al soberano pontífice que abre los tesoros de la iglesia en beneficio de las almas y gloria a nuestro excelentísimo e ilustrísimo prelado que con tanto acierto, nos alienta y dirige para reñir batallas del señor y nos lleva a alcanzar victorias tan señaladas que nos enciende a el horno del amor divino.
En 30 de junio de 1889.
Santiago Fernández
[rúbrica]”   






















lunes, 24 de junio de 2019

DOCUMENTOS PARA EL PRIMER RESUCITADO DE BAILÉN

Fotomontaje donde aparece la imagen del Resucitado junto a Jose López Soria

En la publicación del programa de Semana Santa de Bailén 2018, narramos la época de esplendor de la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno bajo la batuta del secretario D. José López Soria. Entre otras cosas sacamos a la luz la autoría y todos los avatares de la llegada a Bailén de la primera imagen de Jesús Resucitado y por consiguiente el nacimiento de esta procesión en la ciudad. Como el espacio del programa es limitado, y dudo ya que tenga oportunidad de publicar toda esta cantidad de texto, quiero compartir con todos los lectores las transcripciones que realicé en el archivo de la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno para poder escribir aquel artículo.
En 31 de mayo del año 1903
Acta de acuerdo para la adquisición del Señor Resucitado
En la ciudad de Bailén a 31 de mayo del año mil novecientos tres; reunidos en casa del mayordomo de la cofradía de Ntro. Padre Jesús, D. Pedro Montenegro; en junta general por ser el día de la fiesta de dicha imagen, el sr. secretario José López Soria les hizo presente a todos los hermanos si estaban conformes con la opinión de las disposiciones que el gobierno de dicha cofradía tenía en proyecto y era:
Que habiéndose con fondos suficientes según ya tenían conocimientos, pensaban comprar una la imagen del Señor Resucitado, con el fin de completar más todos los fines a que esta asociación se encamina.
También haciendo presente que esto daría ocasión a el aumento de gastos por el gasto que había que rendirse a dicha imagen; pero como que como los fondos que dicha asociación tiene, no tienen otro objeto que dedicarlos al culto el antedicho gobierno con el mayordomo lo ven conveniente y lo hace presente a todos los hermanos como se ha dicho anteriormente.
Todos en unanimidad contestaron que se hallaban conformes con cuanto se les manifestaba, dando cada uno su voto de gracia en gratitud de cuanto bien se proponen a hacer por tan buenas causas y tantas disposiciones.
No teniendo otra cosa de que tratar se dio por terminado este acto del que dan fe los abajo firmantes con el mayordomo y secretario que certifica.
[rúbricas]
Mayordomo: Pedro Montenegro
Alférez: José López
Secretario: José López Soria
Gregorio Chicharro, Manuel Delgado, José Balbuena, Bartolomé Padilla, Luis Sáez torres, José Antonio Aguilar, Pedro Charriel.
Acta del arreglo de la capilla y colocación de las imágenes
En la ciudad de Bailén a 30 de noviembre de 1903; reunidos todos los individuos de la junta de gobierno de la cofradía de N.P.J en casa del mayordomo de la misma D. Pedro Montenegro para tratar de la colocación que se había de dar a la imagen del Señor Resucitado se acordó; que en el retablo de la capilla en medio al Nazareno a los dos señores uno a cada lado.
También se acuerda que D. Francisco Álvarez se encargue de dicho asunto por ser reconocido en esta ciudad con sobrada capacidad en arquitectura y demás concerniente a el asunto que se trata.
Así lo reconoce en unanimidad la junta de gobierno y lo firman con el mayordomo y secretario que certifico.
[rúbricas]
Mayordomo: Pedro Montenegro
Secretario: José López Soria
Gregorio Chicharro, Manuel Delgado, José Balbuena, Luis Sáez torres, José Antonio Aguilar, José Galindo.
24 de septiembre de 1904
Acta del acuerdo del Señor Resucitado y procesión
En la ciudad de Bailén a 24 de septiembre del año 1904 siendo mayordomo de la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, d. Pedro Montenegro Martín, alcalde viuda de Pedro Charriel, alférez D. José Muñoz […], secretario D. José López Soria, contadores D. Gregorio Chicharro Morales y D. Juan Antonio López Sánchez, vocales; D. José Balbuena Soriano, don Manuel María Delgado, José […] Galindo, d. Bartolomé Padilla Merlo, d. Luis Sáez Torres y d. José Antonio Aguilar Herrera.
El primero de dichos señores después de manifestar con sentidas y elocuentes frases su sincero agradecimiento a todos los presentes por haber correspondido de un modo tan galante a su interesado ruego por la asistencia a dicho acto; cuya reunión tenía por objeto lo siguiente:
Fue en virtud y agradecimiento al buen gobierno que esta cofradía tiene, desde el año 1900 en que se encargó de la secretaría de esta d. José López Soria como individuo de la junta por la incapacidad para este cargo del sr. Sánchez Rusillo. Que unánimes con su pensamiento los mayordomos y oficiales anteriores, contadores  y vocales á el buen propósito que el antedicho sr. secretario ofrece, trabajar con la ayuda de sus buenos y leales compañeros para poner coto, a los desórdenes habidos hasta el día de los que se lamentan tristemente los hermanos, para sí se puede dar a la cofradía el bueno y honroso nombre a que tan acreedora es; habiéndose borrado hoy, como público y vulgarmente se dice (estás más perdido que la cofradía de Jesús).
Conservando el honroso título de hermanos, para los deberes con Dios y el mal lugar que a todos nos guarda en consentir abusos de tal naturaleza que están al alcance de todos, debemos trabajar incesantemente sin reparos ni obstáculos de ninguna especie, velando cuanto más se puede por el buen régimen de esa asociación.
El sr. mayordomo que hoy rige, estimado en cuánto valen los trabajos de esta junta que hace años actúa haber hecho anteriormente, y mejoras como son los blandones de cera que no existían, los faroles del Santo Sepulcro, obra y restauración de la capilla, compra del Señor Resucitado, y todo esto hecho sin molestar ni perjudicar los intereses de los hermanos con dividendos extraordinarios. Y agradeciendo llamándose dichoso por haber llegado tan de buena hora su nombramiento de mayordomo y tener esta dicha; por virtud del celo, conducta e intereses de los antedichos Sres. hoy sus compañeros; lleva el buril en las páginas de este libro como memoria de esta gran obra que empieza así:
Una vez recibido aviso de D. José de Tena vecino de Valencia como dueño del taller donde se ha construido la imagen del Señor Resucitado se hallaba en la estación de ferrocarril de esta ciudad hizo presente la necesidad que había en recogerlo, y ver donde se colocaba. Verbalmente se acordó fuera a la casa del mayordomo y estuviese bajo su custodia hasta que se hiciera la obra que tan necesariamente se hace precisa en la capilla que esta cofradía tiene en la calle de Jesús de esta ciudad, donde se había de colocar en sus nichos separadamente cada una de las imágenes, resguardadas con puertas cristales.
El sr. mayordomo demuestra a todos sus compañeros su agradecimiento por el favor en que le honran con este acuerdo. Desea se levante esta acta con los antedichos nombres de los fundadores de esta nueva y grandiosa obra encaminada a mayor complemento y cima piadosa. Se bendijo el santo y capilla solegnisando (sic) [solemnizando] el acto el sr. secretario que a expensas suyas se hizo una fiesta como inauguración.
También se acuerda que los recibos comprobantes de estos extraordinarios actos quedan pegados entre estas hojas, para probar siempre como memoria a nuestros sucesores la pulcritud de estas cuentas. Se acordó que la procesión de dicho sr. el domingo de pascua a las 8 de la mañana invitando a todas las cofradías y autoridades de esta población, don Antonio García Fernández párroco actual ofreció gratis cuanto dependiera del costo y cera. No teniendo otra que tratar el mayordomo dio las gracias a todos los compañeros que tiene la honra de presidir manifestando la adhesión al preclaro jefe Nuestro Padre Jesús Nazareno y quedando terminado este acto se levantó la sesión con la firma y rúbrica del mayordomo y secretario que certifica.
[rúbricas]
Data para el tercer trimestre del año 1903 a 1904
Pagado por giro de una letra nº 577 de Valencia a D. José Tena por valor de trescientas sesenta y cinco pesetas valor en compra del Señor Resucitado según recibo nº1.
Pagado a D. Miguel Simón por el tul para el Señor Resucitado según recibo nº3. 2´50 ptas.
Pagado en la estación por arrastres tren del Señor Resucitado según factura nº4. 8´20 ptas.
Por el regalo al pollo y arrastres de la estación a Bailén del Señor Resucitado. 9´30 ptas.
Pagado por dos cartas a Valencia. 50 céntimos.
Pág. 22
Para memoria

Por no contar antecedentes algunos en los libros de esta cofradía, tanto en el de actas, como en el de cuentas, por lo original y muchas circunstancias ocurridas que no son dignas de mención para la adquisición de N.P.J. en la Columna el año 1913. Solamente se hace constar su costo y las personas que contribuyeron al mismo.
Por su costo según factura. 850 pesetas
Portes del mismo ferrocarril y Bailén 25 ptas.
Por la recogida de limosnas en la población por dª Carmela Torres. 160´20 ptas.
Donación de don Manuel Corchado Medrano. 50 ptas.
Donación de d. Lorenzo Martínez Cano. 221´61 ptas.
Donación de d. José López Soria secretario de la cofradía. 220´61. Ptas.
Condonado por la casa constructora de dicha imagen. 220´61 ptas.
Sumas es igual. 875 ptas.
***
El Señor Resucitado se adquirió en el año 1903 siendo mayordomo d. Pedro Martín Montenegro (vive calle del Oro). Las citas constan en este libro folios 23 y 24. Costo del santo 365 ptas. Libro de caja folio 22.
***
El gallardete se adquirió el año 1910. Costó 523 ptas. a hallar en el libro de cuentas en el folio 41.
Última página.
Archivo Histórico Cofradía Nazareno (AHCN). Libro de cargos y datos y lista general de hermanos 1899-1945

domingo, 9 de junio de 2019

CONTRATO DEL RETABLO DE ZOCUECA CON MARTIN ROSILLO MUÑOZ (1696)





Me resulta curioso hasta dónde puede llegar la humanidad por llevar la razón. Recientemente he vuelto a encontrarme en un debate sobre investigación y la documentación de las cosas. Una persona no daba por definitiva encontrar dentro de una imagen el nombre del imaginero que la realizó, ni, aunque todas las pistas morfológicas que han llegado a recabar los historiadores para el servicio de la ciencia de la historia del arte se pusieran de acuerdo con ese manuscrito. En fin, de nada sirven los estudios si tu cabezonería tiene que ir por delante. Recuerdo como críticas de ese tipo por mis antiguos trabajos en este blog me convirtieron en un obseso de las pruebas, de rizar el rizo en completar todas las pistas para llegar a afirmar lo que quería publicar. Lo cierto, es que se que no me las decían para que aprendiera, seguro que no, más cuando conocemos el orgullo del que las decía, pero sin quererlo me hicieron mejor, y eso debo de agradecerlo.
Es cierto, que la investigación nunca para, y que siempre cualquier cosa que aparezca lo cambiará todo… pero es que tal como le dije a aquel señor, nunca se podría documentar nada, si siempre estuviésemos esperando pruebas y más pruebas. En fin, esta reflexión me ha llevado a compartir con todo el mundo algunas de las pruebas que me he ido encontrado por el camino. Todos los investigadores amamos el papel y el ver el trabajo publicado, ya sean en libros monográficos y revistas especializadas. Pero el papel y sus costos recortan lo que serían los trabajos ideales, que no son otra cosa que bien cargados de fuentes gráficas.
En esta ocasión les dejo el descubrimiento del contrato del tristemente destruido retablo mayor del santuario de la Virgen del Zocueca, antigua parroquia de la Asunción de la nueva población del Rumblar. Un documento que ya publiqué en el primer número de la revista Locuber, donde a todas luces se contrataba con un tallista la ejecución del trabajo para Zocueca. Un documento que abrió las puertas de la historia al orcetano Martin Rosillo Muñoz, sobre todo porque como existe una fotografía, le podíamos adjudicar un trabajo y cómo fue su impronta artística en los últimos años del siglo XVII.
Retablo del Santuario de Zocueca. Fuente: Juan Soriano Izquierdo

TRANSCRIPCIÓN
Obligación Martín Rosillo Muñoz contra la Cofradía de Ntra. Sra. de Zocueca.

Sepan cuantos esta escritura de obligación vieren como yo Martín Rosillo Muñoz, vecino que soy de la villa de Orce, reino de Granada y estante en esta villa de Bailén, otorgo por carta de obligación que me obligo de hacer un retablo para la Casa y Santuario de Ntra. Sra. de Zocueca de esta villa que ha de ser en el Altar Mayor según y en la conformidad de la planta que va firmada del otorgante y otros el día de la fecha de esta escritura, el cual me obligo de darle acabado para el día fin de septiembre del año que viene de seiscientos y noventa y ocho, puesto a mi costa en el dicho Santuario y armado en el dicho Altar Mayor, quedando de la obligación de la dicha Cofradía y su mayordomo el darme un albañil para que ayude a armarlo y la madera que fuere necesaria para hacer andamio, y por precio y cuantía de seis mil y seiscientos reales de vellón, cuya cantidad por parte de la dicha Cofradía se me ha de dar y entregar en esta forma:
Los mil y cuatrocientos reales que recibo luego de contado; y los mil y quinientos para el día fin de mayo del año que viene seiscientos y noventa y siete; dos mil reales para el día fin de marzo del año que viene de seiscientos noventa y ocho; y los mil y setecientos reales, cumplimentando a los seis mil y seiscientos, luego de contado que el dicho retablo esté sentado.
Y así mismo me obligo a que dentro de un mes que corre y cuenta desde el día de la fecha de esta escritura de enviar escritura de fianza y abono, para que cumpliere con el tenor de esta escritura, cuyas fianzas han de ser a satisfacción de la justicia real de la dicha villa de Orce de donde resido, que han de venir aprobadas por dicha justicia y a satisfacción del mayordomo de la dicha Cofradía que de presente o adelante fuere, al cual no siendo puntual en la paga y satisfacción de las cantidades referidas ha de poder ejecutar y apremiar por todo rigor de derecho a la dicha Cofradía y cobrar las dichas cantidades de sus bienes propios y rentas y hacer las diligencias judiciales y extrajudiciales que más me convengan.
Y estando presente a todo lo contenido en esta escritura yo, Don Luis Antonio Comino, mayordomo y administrador que soy de la dicha Cofradía, y en su nombre y de los demás oficiales y cofrades de ella que son y adelante fueren, por quien presta vez y a caución de rato grato, y obliga a dicha Cofradía, sus bienes y rentas, en virtud de decreto del Ilustrísimo Señor Don Antonio de Brizuela y Salamanca, obispo de Jaén, del día once del corriente, a que cumpliendo el dicho Martín Rosillo con el tenor de esta escritura pagar y satisfacer los cinco mil y quinientos reales que se le restan debiendo según y los plazos contenidos en esta escritura, a cuya paga y satisfacción, no siendo puntual, a dicha Cofradía y sus bienes se ha de poder ejecutar en virtud de esta escritura y el juramento, del dicho Martín Rosillo o de quien por él fuere parte legítima, en quien in solidum en nombre de dicha Cofradía lo dejo, y queda diferido decisoriamente sin otra prueba porque aunque de derecho se requiera en nombre de la dicha Cofradía la relevo.
Y para lo todo así cumplir, pagar y haber por firme ambos otorgantes y cada uno por lo que a su parte toca obligamos yo, el dicho Don Luis Antonio Comino, los bienes y rentas muebles e inmuebles de la dicha Cofradía, e yo, el dicho Martín Rosillo, mi persona y bienes muebles y raíces habidos y por haber; damos poder cumplido a todas las justicias y jueces de Su Majestad que del fuero de cada uno puede y deba conocer para que nos apremien en la ejecución y cumplimiento de lo que dicho es como por sentencia pasada en cosa juzgada; renunciamos todas leyes fueros y derechos de nuestro favor y la general, en cuyo testimonio otorgamos la presente carta ante el presente escribano público y testigos de yuso escritos que es fecha en la villa de Bailén en catorce días del mes de agosto de mil seiscientos noventa y seis años, siendo testigos el Licenciado Juan de Molina presbítero, Juan Francisco de Carmona y Juan de Padilla cirujano, vecinos de ella, e yo el escribano doy fe conozco al dicho Don Luis Antonio Comino y al dicho Martín Rosillo de haberlo visto, que lo firmaron:
Martín Rosillo Muñoz [rúbrica] / Antonio Comino de Godoy [rúbrica] / Ante mí, Gregorio Carlos González, escribano público [rúbrica]

AHPJ/Protocolos Notariales Bailén/legajo 6004/escribano Gregorio Carlos González (1695-1698)

domingo, 2 de junio de 2019

DONATIVOS BAILENENSES PARA EL MONUMENTO AL SAGRADO CORAZÓN DEL CERRO DE LOS ÁNGELES EN 1916.


En este año se está celebrando el centenario de la consagración de España al Sagrado Corazón en el cerro de los Ángeles de Getafe (Madrid). El monumento se localiza en un cerro testigo, enfrente de la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, en el considerado centro geográfico de España. Fue mandado construir por el Ayuntamiento de Getafe siguiendo una piadosa recomendación que se extendía por todo el país a raíz de la consagración de todo el género humano al Sagrado Corazón de Jesús, llevada a cabo por el Papa León XIII en el Año Santo de 1900 y la consagración pública del país al Sagrado Corazón en 1919.

En 1919 se eligió este lugar para construir un enorme monumento en honor del Sagrado Corazón de Jesús. Fue una obra conjunta del arquitecto Carlos Maura Nadal y del escultor Aniceto Marinas. La iniciativa partió del abogado y terciario franciscano Ramón García Rodrigo Nocedal.​ El monumento se edificó con las aportaciones de miles de españoles que colaboraron. La imagen de Jesús fue donada individualmente por Don Juan Mariano de Goyeneche (Conde de Guaqui). El monumento era todo de piedra caliza en tonos ligeramente amarillentos. Contaba con dos grupos de esculturas laterales, uno de los cuales representaba a la "Humanidad santificada" y el otro a la "Humanidad que tiende a santificarse". En el primero de los grupos figuraban los santos siguientes: Santa Margarita María de Alacoque, religiosa de la Visitación, San Agustín, San Francisco de Asís, Santa Teresa de Jesús, Santa Gertrudis, el beato Bernardo de Hoyos y San Juan Evangelista. En el segundo grupo, que estaba situado a la izquierda del monumento, se representaba el camino para llegar al cielo mediante la práctica de la caridad, del amor, de la humildad y del arrepentimiento. La caridad estaba representada por una hija de San Vicente de Paúl y cinco niños guiados por ella. Otro grupo de cinco figuras representaba la Virtud y el Amor, personificada la primera por una joven de elevada alcurnia y una niña con el traje de primera comunión, y el segundo, por un hombre y una mujer del pueblo con un niño en brazos.
La altura del monumento era de 28 metros, incluida la figura, a la que correspondían 9 metros desde el plinto. El ancho era de 31,5 metros, y de fondo tenía 16 metros. Estaba construido con piedra de Almorquí, y se emplearon 882 toneladas de material.
El 30 de mayo de 1919 el Rey Alfonso XIII lo inauguró solemnemente tras efectuar la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús
Fue destruido en la Guerra Civil Española (1936-1939). Terminada la guerra, el régimen de Franco recuperó su nombre original y dio orden de construir un nuevo monumento, réplica del anterior, que comenzó a edificarse en 1944 según el proyecto de los arquitectos Pedro Muguruza y Luis Quijada Martínez. La imagen del Sagrado Corazón de Jesús y su pedestal fueron de nuevo obra de Aniceto Marinas, y los grupos escultóricos de la base de Fernando Cruz Solís. El monumento muestra a Cristo, con los brazos abiertos. Esta nueva imagen es de 11,50 metros. El pedestal sobre el que se apoya, de 26 metros, está rematado con la leyenda Reino en España. En la base de éste se encuentra un altar, debajo del cual se encuentra la oración Sagrado Corazón, en vos confío. Encima de éste, en el centro figura la locución España al Sagrado Corazón de Jesús. A los lados se encuentran, a la izquierda, el escudo del papa León XIII y, a la derecha, el escudo episcopal del entonces nuncio en España Francesco Ragonesi.[1]


Para esta ocasión les dejo el curioso listado de donantes bailenenses que colaboraron con sus donativos para la construcción del primer monumento. Una lista extraída del Boletín Eclesiástico Oficial del Obispado de Jaén. Estos donativos se realizaron en 1916, como figuran en el volumen de aquel año (págs. 251-253)[2]. Las cantidades que oscilan entre la máxima cantidad de 1 peseta hasta la de 5 céntimos de peseta y donde figuran, desde el párroco Agustín Moreno Gila, los hacendados como los Rentero, Sanmartín, los Martínez y Ramón, los Cossio, los Serrano, pasando por reconocidos bailenenses como  Ramón Zagalaz Giménez o la familia de José María Marín Acuña, etc. ascendiendo la cuestación bailenense a 60´30 ptas.



[1] Datos tomados de Wikipedia.
[2] Archivo Histórico Diocesano de Jaén, BEODJ, 1916.

viernes, 3 de mayo de 2019

UN ALFARERO DE LA CRUZ, JUAN ALONSO ANULA


La razón de más peso que me llevó a cerrar esta bitácora fue qué decidí encaminar mi labor a un importante proyecto de investigación.  Prácticamente todo lo que he publicado en este blog son historias y noticias que ya están publicadas en otros soportes, ya sean en papel o formato digital. Me aventuré a adentrarme sin tener ni idea en diferentes archivos, y bueno, eso es una historia muy larga.
Ya ven que volví pues prácticamente para colgar los diferentes trabajos que están dando fruto a esta labor investigadora. Un trabajo que como muchos entenderán absorbe mucho tiempo y sus resultados no relucen al nivel del trabajo qué se le dedica, como podían ser el ritmo de publicación que tenía el blog.
Hemos encontrado mucho, muchísimo.  La verdad no paro de seguir buscando y la verdad es que cada día voy apartando importantes y significativos hallazgos para elegir dónde y cómo darlo a conocer.
Pero cuando se investiga se encuentra de todo. Noticias dignas de las más importantes publicaciones sobre historia o arte y otras que la verdad no colmarían las aspiraciones de los editores. Son, como diría mi amigo Juanjo Villar Lijarcio, las historias del pueblo, las que tal vez interesan solo a los de aquí.
Hoy 3 de mayo, día de la Cruz, fiesta grande antaño en la Cofradía de la Santa Vera Cruz le quiero dedicar esta entrada a uno de sus más ilustres hermanos, a D. Juan Alonso Anula Márquez.
Este señor que vivió en el siglo XVIII y primer cuarto del siglo XIX, le debemos las cofradías de Bailén mucho.  Y los investigadores e historiadores no menos.  Juan Alonso Anula era por el año de 1776 el hermano mayor de la Cofradía de la Santa Vera Cruz de Bailén. No fue, que sepamos, un personaje relevante de la vida bailenense de su época. No nos consta que fuera un gran hacendado ni nada por el estilo, aunque una cierta holgura económica tendría a comparación de la gran parte de la población. Eran tiempos dónde había riquísimos, una exigua clase media de pequeños propietarios como lo fue él, y el resto mucha pobreza.
Y digo que le debemos mucho por qué gracias a que quiso pelearse con el resto de cofradías de la villa conocemos el origen o por lo menos las noticias más antiguas del mundo cofradiero de Bailén.
Entonces, la cofradía o la escuadra de la Santa Cruz tuvo que tomar un nuevo impulso y esplendor de la mano de Juan Alonso Anula.  El 26 de marzo de 1776 la escuadra de la Santa Cruz consiguió aprobación episcopal de nuevos estatutos bajo el título de la Hermandad de la Santa Vera Cruz, e inmediatamente, en la misa y fiesta del 3 de mayo de 1776, Juan Alonso Anula, como Hermano Mayor otorgó poderes para interponer pleito ante el tribunal eclesiástico de Jaén con la intención de que se reconocieran todos los derechos y antiguos privilegios de la primitiva Cofradía de la Santa Vera Cruz. Su intención fue reconstruir la historia de las cofradías de Bailén para saber cuál era la más antigua.  El motivo fue muy simple.  Religiosamente hablando eran circunstancias muy banales, pero humanamente hablando muy comunes entre colectivos compuestos de personas.  Antaño, las cofradías más antiguas ocupaban lugares de privilegio en las procesiones de la patrona, la Virgen de Zocueca, y para Juan Alonso Anula, basándose en lo que se contaba de antiguo y un primitivo y desaparecido libro de actas, obviamente su cofradía no iba en el lugar que le correspondía.
Pero en esta entrada no vengo hablar el famoso pleito, algo ya se ha publicado, pero el largo expediente necesitaba un estudio concienzudo…  del que espero hablar algún día sobre el papel.  En esta entrada valga como homenaje a la figura desconocida de Juan Alonso Anula, una historia pues que no creo que sería para una publicación impresa, por lo que nos aprovecharemos de las facilidades que da la red para colgar estas pequeñas historias.
Entre los protocolos del Archivo Histórico Provincial de Jaén creo haber encontrado algunos datos sobre su persona.  Bailén no era precisamente una villa con muchos habitantes como para qué hubiera en la misma época dos Juan Alonso Anula. Hemos encontrado que pudo ser un alfarero afincado en la calle de la Amargura. Bastaría con su firma para saber qué se trata de la misma persona, el Juan Alonso Anula del pleito que se guarda en el Archivo Histórico Diocesano de Jaén y el Juan Alonso Anula de las escrituras de los protocolos notariales de la escribanía de Bailén. Pero en todas las escrituras del Archivo de Protocolos, Juan Alonso Anula declara no saber escribir por lo que no firmó ninguna escritura y el pleito tampoco aparece ninguna rúbrica de su puño y letra.
Pudo morir en el significativo año de 1808, en torno al 9 de noviembre por lo que tuvo que vivir la batalla el 19 de julio ante los franceses. Sabemos esto gracias a que encontré la escritura de su testamento en el que declara hallarse en cama gravemente enfermo, por lo que posiblemente pudo morir ese mismo día o en los próximos. Antaño fue lo más común. Desconocemos qué edad tenía cuando murió.  De su testamento sabemos qué era hijo de Simón Anula y María Sebastiana Márquez, que ya estaban difuntos para entonces y eran naturales y vecinos de Bailén. Posiblemente siga enterrado en el suelo sagrado de la Iglesia de la Encarnación en una sepultura cercana al actual capilla de la Virgen del Carmen ya que pidió ser enterrado junto al altar de Nuestra Señora de la Guía, imagen que presidía la actual capilla de la Virgen del Carmen como hemos dicho hasta 1936 en que fue destruida. Estuvo casado con María Vicenta Sabra, vecina también de Bailén.
Sus hijos fueron: Simón, que ya había fallecido para entonces y que estuvo casado con María Magdalena de Dios. A dos hijos los llamó Juan, el primero casado con María Muñoz y el segundo con Francisca Villar.  Catalina, casada con Pedro Padilla y María casada con Francisco Villar. Otra María, casada con Juan Villar. Los nombró sus herederos universales y en nombre de su difunto hijo Simón, a sus hijos y nietos respectivamente llamados Vicenta, Juan y María Anula de Dios.
En el testamento de Pedro Rodríguez otorgado el día 4 de abril de 1770, hemos encontrado que este señor era albañil y declaró que había comenzado a construir la casa de Juan Alonso Anula en la calle de la Amargura. Ochocientos reales de vellón estaba valorada la obra de la casa de la que tenía recibida a cuenta cuatrocientos reales.  Mandó que la obra que tenía comenzada fuese tasada para que sus herederos cobraran el importe de la obra que llevaba construida.
De un codicilo de su madre Sebastiana en 1787 (murió el 26 de febrero) conocemos que tuvo un hermano llamado Simón José y una hermana llamada Luisa Anula. En la escritura dejó mandado a sus dos hijos que le diesen una pensión alimenticia a su hermana por haberla cuidado hasta el fin de sus días. La misma, estaba viuda y la cita como pobre. Un dato significativo del desamparo que vivían entonces las mujeres al quedarse solas. El 18 de julio de 1787 encontramos a Juan Alonso y María Luisa Anula vendiendo dos partes de la casa heredada de sus padres a su hermano Simón José Anula situada en la calle Puerta de Baeza, la actual calle Baeza. Sebastiana era hija de Juan Alonso Márquez y de María Eufrasia “cuyo apellido ignoro”, tal como cita en su testamento. Su marido fue hijo de Pedro López de Anula y de Luisa Giménez de Valdelara.
Curiosa es la escritura de obligación a la que se comprometió el 6 de febrero de 1792 en su oficio de alfarero con la Real Hacienda y fábricas de plomos de la villa de Linares. Se comprometía a surtir y abastecer las Reales Fábricas de alcoholes y plomos de la villa de Linares de todos los cántaros y lebrillos que se necesiten por sus operarios en el presente año con tal de que se le anticipase la cantidad de 1000 reales de vellón según lo que se ha convenido. Para este contrato hipotecó como era común algunas de sus fincas.  Estás fueron 4 fanegas de tierra en el camino de Linares y su casa de habitación de la calle de la Amargura, la que valoraba en 5000 reales de vellón.
Tristemente no aporta nada de su filiación cofradiera, ni siquiera una manda muy común, como era que su cofradía le acompañase con el gallardete y cera en su entierro.

sábado, 6 de abril de 2019

CUANDO LA NOVENA DEJÓ DE SUSTENTARSE POR LOS HEREDEROS DE MANUEL DE AGUILAR


En un nuevo sábado de saludo, recuerdo un episodio más de su origen. La antaño novena a la Virgen de los Dolores nació por devoción de D. Manuel Tomás de Aguilar Cueto Marroquí (1722-1789). Aún no hemos documentado desde cuándo comenzó a costearla, pero sí que la dejó como memoria de misas en su testamento, aportando unas fincas que debían explotarse, y de su producto costear aquella novena. Lo continuaron todos los descendientes de su heredero, su sobrino D. Pedro Vicente Soriano y Aguilar(+24 de octubre de 1800). Fue su primer llamado, tal como dejó inscrito en las paredes de su ermita de Santo Tomás de Aquino en su cortijo de la Toscana. La última heredera de su mayorazgo fue doña Mariana Soriano y Arellano, que sin hijos murió en 1913, otorgando su testamento el día 12 de diciembre, a las 16:30 horas. Para entonces ya habían vendido sus fincas y cortijo al manchego D. Manuel Corchado Medrano, esposo de su prima hermana, Dª. Carmen Soriano Álvarez. En su testamento, dejó la casa señorial de los Soriano Aguilar-Marañon-Arellano de la calle Real (entonces llamada de Rafael Gaset) a una comunidad de religiosas (que en 1916 serían las de San Vicente Paul), y en ellas el cargo de seguir costeando la novena. Aunque no sabemos si llegaron a acometer esta manda, serían las cofradías las que acometieron definitivamente el pago de dicha memoria hasta nuestros días, que se limita a un septenario.

AHPJ, legajo 83228, fol. 1345r.
«Vigésimo primero.  Es su voluntad legar y lega la casa que habita situada en la calle Rafael Gasset de esta ciudad  a una comunidad religiosa que elegirá su albacea y herederos entendiéndose que es tan solo el edificio  sin ninguno de los muebles que en el existen y con la condición de que la carga o memoria de 3933´33 pesetas de principal por una novena y 9 fiestas que se celebran anualmente en honor a Nuestra Señora de los Dolores y que gravita dicha carga sobre una finca llamada de la Toscana propiedad de don Manuel Corchado se libre dicha finca de este gravamen y recaiga sobre la casa que lega a la comunidad religiosa».

Foto: En la fotografía, tomada probablemente en el paraje de la Toscana antes de 1895, aparece Mariana Soriano Arellano marcada por una cruz roja. Probablemente aparezca su marido Juan Antonio Soriano Rentero (el del bigote). Tal vez, el otro señor con bombín sea su hermano Bartolomé Soriano Arellano. La otra mujer puede ser Mariana Soriano Álvarez, esposa del fotógrafo que tiró la fotografía, su primo hermano, Manuel Serrano Soriano (+1895). La anciana puede tratarse de su madre Teresa Arellano Arroquia. Si fuese ella, estaría fechada antes del 1 de octubre de 1893, día de su fallecimiento.

lunes, 18 de marzo de 2019

EL PASO DE LA PIEDAD DE NICOLÁS PRADOS LÓPEZ (Programa de Semana Santa de Bailén 2019)


Un año más vuelvo a colaborar con un trabajo histórico de las cofradías bailenenses en el siempre esperado Programa de Semana Santa de Bailén. En la edición de este año me he detenido en la por el momento, cofradía más joven de Bailén, la tradicionalmente llamada como “la Mulica”. Pero no por su corta edad, está exenta la cofradía de los Siervos de Jesús de poder ser estudiada para poder reflejar su interesante historia.
En esta ocasión nos detendremos en un punto trascendental en su historia, como fue los nuevos aires que tomó en los años ochenta, que la actualizaron junto a las demás cofradías a los nuevos conceptos que se experimentaron entonces. Una cofradía que aportó bastante con su fundación, y que cada vez que decide dar un paso adelante, lo hacen aportando significativos estrenos. En aquellos años, se optó por la compra de una joya del barroco granadino para formar su cuadrilla de costaleros, por ello, en este articulo aportamos la etapa bailenense del paso que realizó el granadino Nicolás Prados López para la cofradía de la Expiración de Jaén y que fue vendido a la cofradía de los Siervos de Jesús en su entrada en Jerusalén y Ntra. Sra. de la Piedad de Bailén.
El periplo de esta singular obra, genuina en la semana santa andaluza es lo que se estudia en este nuevo artículo que puede descargar en este enlace.