El Miércoles de Ceniza nace Pasión de Aljarafe Radio
En la programación se pueden encontrar espacios dedicados a las sevillanas, la Romería del Rocío, y por su puesto la Semana Santa, de la que habrá un especial despliegue informativo durante la Cuaresma, con la emisión de pregones y actos cofrades.
Desde las 00:00 horas del miércoles 22 de febrero, Miércoles de Ceniza, la página web Pasión de Aljarafe, dedicada desde 2008 a las hermandades y cofradías de esta comarca sevillana, además de las fiestas populares, costumbres y tradiciones, pone en marcha su emisora de radio online, Pasión de Aljarafe Radio, que inicia sus emisiones con una programación de 24 horas en las que habrá espacios para todo tipo de contenidos.
Pasión de Aljarafe Radio se podrá sintonizar entrando en la página web ( http://www.pasiondealjarafe.es/ ), y estará llena de programas dedicados a las hermandades de penitencia, gloria y sacramentales del Aljarafe, además de espacios temáticos sobre sevillanas, copla y flamenco, así como especiales dedicados a los acontecimientos que se celebren en los pueblos que conforman esta comarca sevillana.
Durante esta Cuaresma, la programación estará basada en la actualidad sobre la Semana Santa en nuestros pueblos, con programas en directo, tertulias, entrevistas, y la emisión de actos cofrades y pregones.
Bajo la dirección de Francisco José Pavón, un equipo de colaboradores llevarán a través de la red toda la información desde el Aljarafe a todos los rincones del mundo, con el objetivo de difundir y divulgar la gran riqueza cultural, tradicional y patrimonial que tienen nuestros pueblos.
Algunos de los programas previstos, con emisiones en directo, son:
• 10:00 a 12:00 horas: “Pasión por Sevillanas” (Fco. José Pavón)
• 18:00 a 19:00 horas: “Aljarafe Cofrade”
• 18:00 a 19:00 horas Viernes: “¡Venga de frente!” (Fernando Rodríguez)
• 20:00 a 20:30 horas: “Pasión de Rocío”
• Sábado 12:00 a 14:00 horas: “Superandalucía” (Fco. José Pavón)
Estamos ya a las puertas de la penitencial y gloriosa cuaresma, la cuenta atrás más deseada por los amantes de la Semana Santa. Cuarenta días y cuarenta noches, tal como dijo Antonio Burgos donde Andalucía se sumergirá en un apabullante periodo donde las imágenes de Pasión ocuparan el protagonismo de la sociedad ya sea en sus cultos internos como los quinarios, triduos, besapiés o externos como pueden ser los vía crucis. El Miércoles de Ceniza, mientras el alarido de las viudas en el entierro de la sardina aun resuenen en las calles y la nueva globalización carnavalera de la chirigota siga su curso hasta en los días de cuaresma (con el Carnaval pasa como la Semana Santa, la esencia gaditana se está convirtiendo en el estilo andaluz), se celebrarán multitud de vía crucis para recibir al tiempo morado. Parroquias, cofradías y sobre todo los llamados vía crucis de las cofradías de “X”… vía crucis organizados por el consejo, agrupación, unión, federación, etc… de cada lugar, presidido por una imagen titular designada cada año para recibir la cuaresma en nombre de todos los cofrades de su tierra.
Un acto o idea que nuevamente naciera a las orillas de la ciudad de la Torre del Oro. Una nueva idea que fue seguida por multitud de poblaciones como puede ser el caso de Linares. Pero en la vieja ciudad minera, parece que caló poco la idea, porque a los pocos años de su creación allá por los últimos compases de la década de los noventa de la centuria pasada, la agrupación de cofradías tuvo que recurrir a la utilización de un impactante crucificado que curiosamente tienen como titular, aunque no sean una cofradía, el Santísimo Cristo de la Penitencia de Víctor de los Ríos… por cierto, esta imagen como enlace con la entrada anterior, nació con la idea de formar un misterio de la Sagrada Lanzada para una hipotética cofradía que nunca llegó a constituirse.
La verdad que no sabría explicarles el porqué de esta situación, en una Semana Santa que debería gozar de mas asentamiento de unas ideas que se comenzaron a implantar hace 32 años… esta visto que Roma no se hizo en dos días. Pero bueno por lo menos queda claro que hermandades si han apostado por ello, cuando es un acto más que estable en el colectivo cofradiero de la ciudad.
Al final la primigenia idea de cada año un titular cristífero diferente ha aparecido a cuenta gotas, sobre todo cuando las hermandades han querido celebrar alguna efeméride como es el caso de este año.
Si no recuerdo mal, este año será la primera vez que lo presida la venerada y popular imagen de Ntro. Padre Jesús de la Oración en el Huerto de su cofradía homónima… bueno en Linares siempre se ha nombrado y llamado a sus cofradías por el Cristo titular… la Virgen parece que llegó a las hermandades en los años ochenta cuando mi hermandad comenzó a revalorizar la figura de la Santísima Virgen Dolorosa y sus pasos se convirtieron, como diría el amigo David de los Ríos (no tiene que ver nada con el imaginero de Santoña)… en catedrales andantes.
Unos tiempos de renovación que lo cambiaron todo, aunque como he dicho aun se sigan asimilando conceptos. Y por este motivo les muestro estas dos fotografías, cuando la Semana Santa de Linares era mas humilde, bueno muy humilde. Las mismas pertenecen a la cofradía protagonista del vía crucis, en su discurrir por las famosas “Ocho Puertas” si no me falla la apreciación (o bajando Corredera de San Marcos), como si estuviesen saliendo en dirección a la calle de los Riscos de la actual carrera oficial… en aquellos años sesenta evidentemente no había tribuna, ni siquiera se sabia en que consistiría aquello.
Pasos humildes y cofradías muy humildes, no se si debido a la herencia cofradiera de esta tierra con los postulados castellanos manchegos como se podría considerar hoy, con su lógica evolución de la Semana Santa de Úbeda. En aquel entonces hasta la “Hermandad del Pueblo”, es decir el Nazareno era muy humilde. Pequeños pasos empujados por ruedas, de elaboración sencilla, de cualquier carpintería de la ciudad… la calidad del mismo por entonces seria lo más secundario para sus cofrades.
Hermandad centenaria fundada en los últimos coletazos del siglo XIX, que procesionaria lógicamente un misterio de la Agónica Oración del Jesús en el Huerto de los Olivos. No conozco fotografía alguna de cómo seria aquel paso de la cofradia que se fundó en el Santuario de la Virgen de Linarejos aunque nunca procesionó desde el templo de la patrona. Dicen, he leído, me han contado que el granadino Eduardo Espinosa Cuadros se inspiraría en aquella imagen, destruida en la Guerra Civil para realizar el actual cristo, que no es lo mismo que el actual conjunto. Si Espinosa se inspiró en un antiguo modelo, no me extrañaría que fuese el que comercializó hasta la saciedad las casas de imaginería seriada de Olot como el que a procesionado en mi pueblo hasta hace pocos años. Ya en aquellos tiempos de la fundación comenzó la producción de estas fabricas y el enlace con estos “focos artísticos” en la provincia era patente… la sobriedad de los bolsillos ya era manifiesto en las intenciones de las cofradías.
Así contemplamos al Señor en el génesis de su concepción, frente a frente con el ángel Egudiel y el singular conjunto que crearía Espinosa Cuadros y que hoy en día sustituye un nuevo ángel, una obra de Dubé de Luque, reinterpretando por completo la idea original. Misterio complicado de ver para el pueblo en una procesión. Por delante la espalda del ángel y por detrás la del Señor, así que haber como lo ponías en el paso porque siempre ha sido un paso para verlos por los costeros...como la Bofetá de Sevilla… y como Montesión en el pasado. Quizá esta fue la gran esencia para remodelar el misterio…
Montesión.
Y tras Él como hoy día, Nuestra Señora de Gracia, aquella Magdalena que acompañó unos cuantos años a Nuestra Madre del Rosario en su etapa “Sentenciera”. En unos tiempos en que muchos no sabría siquiera la bendita Gracia de su nombre. Hoy en día esta hermandad es otra, con pasos que son el orgullo de sus hermanos y una de las grandes cartas de presentación de la Semana Santa de Linares… y todos estos cambios los trajo las “manidas sevillanias”… le dedico esta entrada a dos amigos, que aun sienten el calor que desprende el Señor de la Oración y el cual llevan en el corazón. Mi segundo capataz Antonio Acuña, descendiente de una estirpe de cofrades de la corporación del Lunes Santo y mi buen amigo Félix Gómez, al que acompañó muchos años con su cirio bajo el antifaz de la túnica, ya que Él fue el primero que le dio el don de ser cofrade y capillita, como no. Los dos “prendidos” hoy día del mismo Dios, en el mismo Huerto de Getsemaní bajo el mismo olivo, pero erguido y cautivo.
Fue un día extraño, ultimo del mes de octubre, preludio del día de Todos los Santos del año del Señor de 2004. Bien temprano, Vicente y un servidor arribamos anclas junto al rio, en esa estación de Armas en unos tiempos en los que ir a Sevilla tenia que ser en autobús, por que aun no tenia el carnet de conducir. No estoy muy seguro pero creo que era mi segunda vez, un nuevo frente a frente con un paso sevillano. En la calle Feria, y más en concreto, en la plaza de los Carros era un día grande e histórico. La Señorita del Rosario se coronaba canónicamente y mi buen amigo y yo quisimos ir a empaparnos de la maravillosa experiencia que se recrea cuando Dios o su Madre Bendita se echan a la calle.
Esta estampa fue el culmen de aquel dia.
Un día que amaneció reluciente y que se fue apagando poco a poco, como para posponer la procesión al día siguiente aunque si nos regaló un trocito de gloria antes de que le lloviera por el andén del ayuntamiento.
Pero ese día lo recuerdo por muchas mas cosas. Fue un día muy cofrade en el cual asistimos a un certamen de bandas en la Plaza del Pan, y como no, la visita de multitud de capillas. Por entonces poco sabíamos andar por allí, como he dicho creo que era la segunda vez que pisaba la ciudad en plan capillita, pero esta vez solos y sin cicerones mas cualificados. A veces me pregunto que habrá sido de aquel mapa que compró Vicente en la misma estación, el típico de turistas con las que recorrimos un sinfín de calles, guiándome por lo que hasta entonces sabia, sobre todo el nombre de las iglesias donde había hermandades. No destrozamos los pies, creo que es imposible ir a tanta capilla en unas pocas horas de la mañana y aun hoy cuando paso por la Cuesta del Bacalao me quedo mirando a un establecimiento, que por entonces era un restaurante y en el que hechos polvo comimos.
Tomamos un rumbo perdido, adentrándonos por laberínticas callejuelas, sin saber siquiera donde nos encontrábamos y donde estaba el norte o el sur. Al llegar a Santa Catalina –la única vez que he visto a los titulares de la hermandad de la Exaltación- nos adentramos por esas calles de tanto sabor, algunas iglesias ignorándolas por que a veces resulta increíble como pueden estar tan recónditas. Otras como la capilla de Montesión casi nos la encontramos de casualidad mientras Vicente continuaba su camino absorto en el preciado mapa, que supongo aun lo tendrá guardado. Y así tuve mi primer encuentro, inesperado con una plaza y un Cristo al que cosas de la vida años después tendría un enlace afectivo con Él. Ciertamente mi participación en el boletín de la Lanzada me ha hecho acordarme de aquel primer encuentro, en que me puse frente a frente en su capilla. Por esas callejas que abrazan la iglesia de San Martín, nos adentramos en su embrujadora plaza. ¿Cuál es esta Juampe? Me preguntó Vicente… “joe no caigo, pero me suena muchísimo” le contesté. Entramos a la misma, porque me daba en la nariz que aquella iglesia la había visto en algún sitio o video, y que obviamente tendría alguna cofradía. Así fue, aun recuerdo a Longinos sobre su caballo en una capillita mientras observábamos a los titulares de la hermandad de la Lanzada en otra. Quizá fue una de las hermandades que no se te pasaba por la cabeza ver y me fui con el recuerdo de su serena muerte crucificada, por que por ahí Vicente lo que iba buscando era al Señor de Sevilla.
Unos cuantos años después, puede pisar suelo hispalense en un Miércoles Santo, y busqué aquel rencuentro. Y casi necesito aquel ilustrativo mapa de mi amigo Vicente cuando nos costó nuevamente dar con su casa. Aquello hizo que no pudiéramos embriagarnos como mandan los cánones de los pasos de esta cofradía y nos apostamos en un rincón algo alejado por donde el barco neogótico florido entornaba los ojos de los que contemplaban su poderoso caminar y el bello y sereno rostro de su madre del Buen Fin. No fue la mejor experiencia, a veces o por lo menos a mi me pasa, no puedes ver a todas las hermandades en momentos y ángulos de plena belleza. Pero el año siguiente quiso Dios que volviésemos al mejor miércoles del año y esta vez si iba preparado, y con antelación nos apostamos en la sombrita, frente a las puertas de su casa y revivir un encuentro que nos quedó marcado con tan sublimidad imposible de explicar. Aquella tarde asistimos impotentes a la lanzada de Longinos, Sevilla no la pudo evitar y aquella cofradía se clavo, como la lanza del romano santo en nuestro corazón.
Solo le pido que este año me de nuevamente el privilegio de presenciar su figura por las calles de Sevilla… de una de las cofradías con mas tronío y sabor de la ciudad, y muy desconocida por muchos.
Es para mi una de las grandes desconocidas de Sevilla, cuando cada Lunes Santo atraviesa media Sevilla al compás de una de las mejores cuadrillas de palio, claro bajo mi inexperta opinión costalera. Dicen que por lo visto las cuadrillas de palio de los Villanueva no son tan buenas como la de los Cristos, pero creo que eso será por que sus Cristos suelen andar como la gloria bendita, y hoy en día esta más de moda el que suele ser el primero de los pasos de cualquier cofradía.
Soy de los que piensan que la ultima restauración, por muy bueno y acreditado que sea el señor Carrasquilla, le ha quitado encanto, de ese moreno de pátina que resplandecía bajo el intenso sol de los Lunes Santos soñados y el que se “amarillenteaba” cuando pisaba su barrio del Tiro de Línea cuando va de recogía, algo cansada la Señora a luz de la candelería… que no se entera “mamá Bardem” y la “otra” Sevilla que Ella hace mucho mas de lo que se piensan para que una de sus calles tenga su nombre… Mercedes.
La conocí una tarde de lunes, casi por sorpresa cuando me introducía atravesando el Arenal buscando el corazón de Sevilla. Venia de mi encuentro con el Soberano y del suyo con la Estrella, no sabia siquiera quien era la cofradía cuando pronto apareció su inconfundible palio, de aires y perfiles implantados por San Gil… por eso va a la Esperanza a sus pies. Puerta del Arenal y una bellísima chicotá no buscada y que se quedó guardada en el corazón que hizo hasta sublime la idolatrada por el pueblo fiel y mas llano “Caridad del Guadalquivir” enlazada en un bis y que descompuso por milésimas de segundos el perfecto vaivén de su caminar con los ecos corneteros del final en su sublime caminar.
Este video no es de aquel día, pertenece al Lunes Santo de 2009 y también me encontraba allí, pero esta vez buscado porque a veces solemos volver a la misma cita, como aquella historia pasional de amor pasada. No hubo chicotá eterna ni doble revirá, como muestra el video pero si pudimos achicharrarnos de sol, el que quiero para esta próxima Semana Santa y vivir un momento tan mágico mientras Salteras nos enmarañaba a los sentidos los ecos de “Alma de la Trinidad” y “Azul y Plata” para Nuestra Señora de las Mercedes Coronada.
Ciertamente creo que no me equivocaría mucho si calificara a la Semana Santa de Ciudad Real como la mejor embajadora del estilo cofradiero andaluz por antonomasia, el sevillano, fuera de las fronteras de Despeñaperros.
Aun me resulta impactante conocer ciudades de fuera de la comunidad andaluza que hayan bebido tan magníficamente la esencia de la Semana Santa de Sevilla. Aunque tampoco debería de sorprenderme, cuando en Andalucía y algunos pueblos de fuera de la misma, en todo el territorio español, su mejor maestro es el youtube o el DVD. En plena era de las tecnologías, cualquiera se baja un video he intenta copiar lo que solamente ve en el mismo, y en el mismo solo se podría ver lo que algunos fueran de Andalucía llaman “folclórico andaluz”, casi con la sorna con la que nos tienen etiquetados fuera de nuestra comunidad.
Pero ignorantes aparte, si los hay, que quizás un comentario, una historia de un viajero, una vieja cinta de VHS o un video en el youtube les despiertan la chispa dentro como para bajar a Sevilla o alguna ciudad que se ha impregnado de la misma y conocer este desde su mas profunda esencia. Y luego se lo llevan a su tierra y las evidencias vuelven a caer por su contundencia, hacen que su Semana Santa cambie y se eleve a otra dimensión jamás antes vista. Porque Sevilla no solo son obras de arte de imaginería, ni rimbombantes canastos barroquizantes sobredorados ni suntuosos mantos y palios bordados, que parecen que se hubiesen realizado en el mismo cielo. Toda esa magnificencia se basa en el sentimiento y en el como el sevillano ha considerado y actuado con sus cofradías. Un motor indispensable para que luego con facilidad lleguen los lujos materiales, las insuperables bandas y las sobradas cuadrillas de costaleros, de técnica y de gente… vamos sigo pensando que es el modelo perfecto, no flaquea –comparándolo con otras poblaciones- ni en lo aun más mejorable del mundo de la Semana Santa, la eclesialidad y la caridad. Todo como no, para mayor gloria de Dios, la Virgen María y los Santos.
Por eso hoy me paro en la capital de esta provincia manchega, como ya lo hice en otras ocasiones con el Prendimiento o la Flagelación, dos hermandades del corte netamente sevillano, de su variante de “barrio” con grandes misterios al compas de la “alegría” que levanta el andar trianero.
En noviembre, en aquella charla en la que asistí en Andújar sobre costalería, un veterano costalero y capataz iliturgitano, se preguntaba por qué pasos trianeros se llenaban de costaleros, y se creaban hermandades con estos parámetros mientras el otro gran estilo de la capital hispalense pasaba con menos pena y gloria, ante esa globalización de la esencia sevillana fuera de los confines de Sevilla… incluso en su provincia. Ese estilo, es ciertamente el de siempre, porque lo otro apenas cuanta con 100 años por no decir 30, el de la pura penitencia, nazarenos de ruan, sin la mas “folclórica” capa, austeridad y sobriedad en el casi marcial comportamiento de los integrantes de los cortejos, amparadas en el casco antiguo… vamos lo que era la ciudad entonces y que ha acabado encorsetándose en el llamado “hermandad de centro”.
Asimismo un día conocí a la hermandad ciudadrealeña protagonista de esta entrada por una revista de Semana Santa que me trajo mi amigo Félix, y la busque por la red de redes. Un Cristo Nazareno, ayudado por Simón de Cirene caminaba sobre un humildísimo paso entre el sobrecogimiento de la esencia Sevilla por esta ciudad manchega. La llamada hermandad de “Las Penas”, por que el Señor tiene esta advocación, Ntro. Padre Jesús de las Penas, seguía fielmente el estereotipo de hermandad de silencio sevillana. Pero como dije no cayendo en una chabacana copia, si no siguiendo un estilo pero adaptándose a sus necesidades. Rebuscando un poco su historia para realizar esta entrada (porque nadie se piense que todo lo tengo en la cabeza), me encontré con una sorpresa, bueno a mi modo de ver este mundo a mi me lo pareció. Hermandad jovencísima, fundada en 1992, no nació con los fines que viven hoy en día. La asistencia de unos cofrades al III Encuentro de Hermandades y Cofradías de Penitencia de Valladolid hizo que surgiera la idea de crear una hermandad del corte sobrio que se destila en aquellas ciudades castellanos-leonesas, la que muchos se piensan que es la única Semana Santa sobria de España, en el llamado estilo castellano… parece que de Andalucía o Sevilla solo se vende el estereotipo de hermandad de barrio… Macarena o Triana… pero el estilo sevillano es mas rico de lo que se piensan, aunque bueno por allí arriba hay muchísimo “folclore”, incluso rozando el esperpento pagano, como el tal “Genarín”… que mejor ni les cuento, la cadena televisiva La Sexta, ya se encarga de hacerlo incluso con mas respeto que la verdadera Semana Santa de los católicos.
Así nació la Hermandad de Nazarenos de la Humillación de Ntro. Padre Jesús de las Penas de Ciudad Real, queriendo seguir el estilo austero de penitencia de la Semana Santa castellana, que también es impresionante que quede claro. Y la imaginería que debería traer al titular de la Hermandad miraría en aquellas direcciones y así llegaría el Nazareno de las Penas, obra de un escultor toledano afincado en Madrid, de la escuela que se forjó en los ambientes madrileños en el siglo XX… es decir alejado de los cánones neobarrocos andaluces, bueno casi españoles… Basta con ver estas fotografías de sus primeras salidas, la diferencia que hay hoy, como por ejemplo ese antinatural movimiento del brazo derecho del Señor o la estética seguida en la túnica, siguiendo a día de hoy el estilo de túnica corta lisa sevillana… ¿puede haber algo mas austero? Víctor González Gil tallaría la imagen en los años cuarenta para una hermandad que se estaba formando en Madrid y que no llegaría a buen puerto. Así la obra quedó en el taller del artista al que le sobrevino la muerte y no la acabaría. Esto lo realizaría el madrileño Faustino Sanz Herranz, que la policromaría llegando la imagen a Ciudad Real en septiembre de 1992. En la actualidad luce un juego de manos realizadas por el “cordobés” –por que nació en Stuttgart (Alemania)- Miguel Ángel González Jurado.
Para procesionar al Señor aquella hermandad encargó un sobrio paso, de líneas rectas y sin apenas talla, con cuatro relieves de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor y ocho faroles – cuatro de mayor tamaño en lo alto del canasto y otros cuatro mas pequeños en la mesa de los respiraderos- todo ellos acabado en la sobriedad de las capas de barniz… una sobriedad que como les conté hace poco, nació del paso del Calvario de Sevilla, aunque las miras castellanas en la fundación de esta hermandad puede que la tomaran allí, aunque no si allí se utilizaba este color antes de 1909.
Unas andas realizadas por el taller de carpintería local de Miraflores de Piedrabuena para ser portados por varales exteriores, como solemos identificar con las maneras malagueñas. Pero sigo leyendo, que aquello le costaba cuajar, pasando periodos de crisis hasta que un llamador retumbo en la ciudad. La simple decisión de adaptar aquel humilde paso a costal hizo que la hermandad se afianzara, aunque es evidente que llegaron mas cosas, vasta contemplar la seriedad de sus nazarenos, que aunque no sea de cola prácticamente siguen el estereotipo de túnica sevillana, con cirio alto ceñido a la cintura como las hermandades de negro y siguiendo el rigor que identifican a estas hermandades. El trio de capilla, la esquila del muñidor el cual va vestido de época y el silente caminar del Nazareno, que evidentemente se adaptó al modelo sevillano, entre nubes de incienso que hace que se recree una envidiable cofradía por las calles del Martes Santo ciudadrealeño. Y al Nazareno le acompañó en su triste y lúgubre caminar la figura de Simón Cirineo, ya habían cambiado el sentir inicial de la hermandad, el cual no despegaba, y las miras ya estaban puestas en Andalucía. González Jurado les talló en 2006 la imagen del piadoso cirineo y la estética se reconvirtió en la netamente sevillana convirtiéndose en una de las hermandades mas admiradas de la ciudad. Dejaron su salida del quizá menos estético “Guardapasos” y buscaron un templo que le diera mas sabor a la sobrecogedora cofradía y lo encontraron en la Comunidad de Reverendas Madres Carmelitas Descalzas, lo cual hizo quela hermandad creciera un peldaño mas. Curiosa la salida desde este enclave, por la poca altura de la puerta lo que hace introducir las dos imágenes en el interior del paso, algo mas común en las imágenes de crucificados, y no en las de Cristos Nazarenos o Cauticos, mas con la inclusión de otra imagen que tiene que ir unida a la otra por la cruz. Su monte de corchos imitando el terreno de Jerusalén, se introduce con un mecanismo que despertó mi sorpresa mientras un escueto friso de lirios circunda el perímetro por donde caminan las Penas de Dios.
Curiosamente la estación de penitencia, es a su vez un vía crucis, o eso me parece en los videos con la lectura y pequeñas homilías de un sacerdote. En fin, que vemos que querer es poder, y en Ciudad Real también caminan al compas sevillano de las cofradías “mustias”, entre el “ensordecedor silencio” roto por la música de capilla, es mas mientras escribo esta entrada la escucho como música ambiente de su pagina web. Un ejemplo mas, de lo bueno que da “copiar” a Sevilla, algo que por lo menos en Andalucía llevamos durante siglos y como su actual esencia perfeccionista a invadido las regiones de España, siendo sin duda Ciudad Real el mejor escaparate donde pueden verse otros lugares para alcanzar sus sueños… incluso muchas de Andalucía.
En el día de hoy, dos grandes amigos, Óscar y Sergio Ortega han despedido, han dado el último adiós a su abuelo Gonzalo. No sabía que su abuelo se llamaba Gonzalo, cuando don Antonio lo ha nombrado en su homilía, allí en San José Obrero bajo la tierna mirada de Humildad y Misericordia del Dios de la casa.
Así que le dedico estas palabras, y este video en este triste día para ellos, para que sueñen que su abuelo ya esta junto al Él, como el Dios que nos muestra el video…el de San Gonzalo. Que sueñen que Gonzalo ya esta junto al Soberano, lo mismito que Caifás y que miren con que dulzura y amor mira el Señor a ese estúpido sanedrita que le chilla y se desgarra las vestiduras, pues imagínense como mirará el Soberano eterno a su abuelo.
Y que sigan soñando, por que la vida sigue y si Él lo quiere, un año más Óscar se sumergirá en ese sueño llamado Semana Santa de Sevilla, se deslizará como en ese “costero largo” cayendo con la izquierda por delante como solo el Señor del Tardón sabe hacer. La vida sigue, siempre de frente aunque a veces el arrebato costalero enoje a los pobres capataces. Que se lo digan a Manolo Garduño cuando el Soberano emprende el camino de vuelta… anochece en el Postigo y San Gonzalo sigue levantando el asombro del Lunes Santo. Hay que andar pero esta cuadrilla no se cansa nunca. Suenan las Cigarreras mientras Cristo sigue proclamando en el umbral del arco... YO SOY…y suena a gloria y melancolía, una marcha especial y el capataz pide mas pasos, ¡vamonos ya! pero el arrebato costalero surge entre las trabajaderas antes las agónicas notas corneteras de “Y fue Azotado”. Y rompe tres pasos y otros tres por aquí llega la cuadrilla del barrio León.
Se pierde por Arfe, pocos metros después lo esperábamos en aquel mágico Lunes Santo perdidos en una multitud de un Arenal que se hizo Jerusalén como en aquella triste y a la vez transcendental noche de hace casi dos mil años, y si Dios quiere, si el Soberano quiere este año también lo esperaremos, como no, como mi buen amigo Óscar, como gusta, con buenos capillitas y que sepáis los dos hermanos, que el Jueves Santo ya tenéis un motivo de peso para volar fuerte pa´rriba…
Me estoy tirando un poquito nada mas de los pelos, bueno de los pocos que me quedan al contemplar los videos que les dejo en esta entrada. En el día de ayer se celebró en Linares el certamen de bandas “Olor a Incienso”, organizado por la Hermandad de los Estudiantes. Las cosas del sábado noche, hizo que desistiera de asistir al mismo, aunque también otros motivos como que ya se me hace pesado tirarte varias horas escuchando bandas, cuando muchas de ellas te ofrecen un repertorio de marchas muy rebuscadas, trabajadas, etc… pero que al final no me dicen nada y si luego tocan lo que te gustan ya se te hace un poco monótono, y lo dice uno que fue músico, pero es que para mi el mejor escenario para escuchar música son las calles de Andalucía o fuera de ella mientras una banda sirven de telón perfecto al caminar de Dios y su Madre Bendita… y si es a costal mas aun.
No con ello quiero incentivar a que la gente no vaya, al contrario, felicito a la corporación del Miércoles Santo linarense por esta iniciativa, que ya se echaba en falta en Linares, con el poderío cofradiero que se le supone a esta ciudad y por lo que he podido escuchar fue un total éxito, ojala puedan pronto quitarse el peso de la factura de Duarte… hoy en día optar a que este imaginero te haga un trabajo no esta al alcance de cualquier bolsillo, y si lo quieres habrá que hacer como esta ciudad en muchísimas ocasiones a llevado a gala, trabajar durante muchos años para conseguir un patrimonio de gran altura… el tiempo dirá si valió la pena.
Un gran elenco de bandas, seguramente estaban casi todas las punteras de la provincia (que gracias a Dios, el nivel es muy alto) y además con la presencia de un símbolo vivo como es la Estrella de Dos Hermanas. Una banda para mí, especial, única, con un estilo personal fácilmente identificable y seguido hasta la saciedad. Y Linares cuenta con una de sus grandes seguidoras como para alzarse junto a la Redención de Córdoba, como las tres bandas más importantes de la línea de la agrupación nazarena, obviamente contado a la Estrella, me refiero a la Pasión de Linares.
Y Pasión, simplemente repasando su historia y sobre todo su repertorio admira mucho a la Estrella, aunque tengan marchas de otros conceptos musicales alejados del estilo de Dos Hermanas. Por esto mismo me tiro de los pelos, Pasión y Estrella se conjuntaron e interpretaron conjuntamente algunas marchas que so puros símbolos de la música procesional, creadas para la Estrella por alguien que con tan solo escuchar su nombre, suena a bombo y platillo… a agrupación musical… José Manuel Mena Hervás.
Este músico les escribió marchas a este veterana banda en la para mi época mas fructífera de la misma, curiosamente cuando comenzaron a desaparecer de las calles de la capital Hispalense. Así llegaron marchas como “He ahí Jesús”, con esa parte melódica tan inconfundible, dedicada al “Pilatos” de Sevilla, es decir al Señor de la Presentación al Pueblo de la Hermandad de San Benito, barco emblema para todos los amantes de la música heredera de Eritaña o Arahal… para mi, lo mismo da que da lo mismo. Y como no, el quizás mayor éxito de la Estrella y de la batuta de Mena Hervás, por la que pasaría al olimpo de los músicos cofrades, “!Oh, Bendita Estrella!”. Por cierto, los músicos cofrades provienen en su origen de bandas de viento y percusión ideadas para los desfiles o las procesiones, es decir para poder realizar música en movimiento, vamos de pie. Estoy seguro que sentado se esta mas descansado, pero esta moda de parecerse a la típica banda municipal en el concierto dominguero no termina de cuajarme, escuchar una banda y contemplarla de pie me retrotrae a los días grandes, para lo que nacieron, para tocar detrás de Dios y de María.
Pero ahí no acabo la cosa, luego o antes, no sé que orden de actuación hubo, la Estrella dejó entre sus composiciones elegidas dos que me tocan la chispa, y lo dicen este que algunos se empeñan en llamar “anti-agrupación” y que no tengo ni idea de esto… la verdad tienen razón, parafraseando a Sócrates “yo solo sé que no se nada”, y cada día aprendo de esto y recorro un adoquín mas en el camino. Pero si sonaron las míticas partituras de “Pasión y Amparo” y “Compasión”, dos himnos, dos sublimidades creadas para la gloria del Señor en los días grandes de su Pasión. Es uno de mis objetivos el que un día escuchara en directo a la Estrella tocando machas como esta, incluso hasta hoy no me acordaba que hace años compartí escenario con ellos en Montoro, en mis tiempos del Rosario (la cual también actuó ayer) pero aquel día todas estas genialidades las dejaron a un lado. Creo que ayer, se vivió un hecho histórico lleno de sabor cofradiero, para aquellos que saborean todo este mundo es sus diferentes vertientes, para aquellos que se sienten simplemente capillitas. Y próximamente casi se repetirá, pero esta vez con la presencia de las Tres Caídas de Triana organizado por la hermandad de la Expiración, curiosamente inmersa en la restauración de su crucificado a cargo de Luis Álvarez Duarte… vuelven las grandes y los grandes certámenes a Linares, ojala que las dos hermandades les saquen buenos beneficios… no como otras que les costó hasta los cuartos hace unos años, por cosas que aun me cuestan explicarme de este mundo.