Así como el titulo indica, si el genio de los misterios levantase la cabeza y viese lo que a dado de si su “Calamar”, el caballo con centurión incluido del misterio del Stmo. Cristo de las Tres Caidas de Triana, seguro que se volvía a morir por no haber aprovechado el tirón. Y es que en los últimos años la moda de poner un centurión a caballo en misterios de nueva ejecución se esta desbordando, desde “Prendimientos” a “Flagelaciones”. Y os traigo este nuevo caso para la bella ciudad renacentista de Úbeda (Jaén), en concreto con la hermandad más joven de la ciudad, la del Prendimiento que procesionan en la noche del Miércoles Santo. Esta hermandad Salesiana como es lógico esta formando su patrimonio pero con una andadura incierta, cambiando de artesanos cada dos por tres. La imagen del Señor es obra del sevillano Bernardo Foronda y la Stma. Virgen del Auxilio del para muchos gran imaginero Luis Álvarez Duarte, sevillano igualmente. Las imágenes secundarias las comenzó el imaginero sevillano Jaime Babío con Judas Iscariote y un sayón. Por lo que podremos ver en esta cronología nuevamente se cambia de autor y el encargo del nuevo misterio ha recaído sobre un artista local que se estrena en este campo por primera vez. Con el centurión a caballo que muestran las fotografías que abren esta entrada Gerardo Ruiz del Moral ha recreado una escenificación bastante curiosa en su representación y en los materiales en los que lo ha realizado, en poliéster estucado y policromado al óleo. Supongo que este material será por el peso que tiene que soportar el “equino” con esa postura tan forzada con tan solo dos puntos de apoyo en las patas traseras para conseguir representar una muy realista escena del poder y la fuerza del caballo. Creo que no deja a nadie indiferente esta representación de este artista Ubetense licenciado en Bellas Artes por la Escuela Superior “Santa Isabel de Hungría” de Sevilla y que a mi personalmente me ha recordado a algunas representaciones del “Santiago Matamoros”, iconografía creada por El rey de Asturias Alfonso II el Casto y sus descendientes para convertir al Apóstol Santiago en un símbolo del combate contra el islam, naciendo así la imagen de Santiago Matamoros, que se prodigó a lo largo de la ruta jacobea -En el año 859, el rey Ordoño I de Asturias dijo haber obtenido la victoria sobre los moros (musulmanes) en la Batalla de Clavijo porque se le apareció el apóstol Santiago Matamoros- Así con este conjunto de imágenes se dará comienzo – supongo que definitivo- al misterio del Prendimiento Ubetense, una cofradía joven que sigue los patrones sevillanos que asentaran en la ciudad la hermandad de la Sentencia. Por el momento solo procesiona el paso de misterio obra – en ejecución- del linarense con taller cerca de la iglesia de San Julián de Sevilla Felipe Martínez Oliver, discípulo del taller de Pineda y que ha dejado sorprendidos al mundo cofrade con obras como el paso para el Resucitado de Linares o la Cruz de Guía de la hermandad del Cautivo del Polígono de San Pablo de Sevilla. Portado por costaleros que curiosamente fueron enseñados en las primeras tomas de contacto por el capataz sevillano Francisco Reguera y con banda propia de cornetas y tambores.
Fotos de las imágenes ubetenses: http://prendidoenubeda.blogspot.com/
Un año más se presentaba el Soberano en esa Carrera Oficial amplia de graderio más parecida a el Sambódromo de Río de Janeiro que a un recorrido oficial que deja ridiculizado al más amplio de los pasos con lo bello que es ver un paso arropado por la gente, incluso creo que es de recibo recordar que nuestra estética y en si la de las cofradías linarenses –sobre todo las provenientes del estilo sevillano- están echas para las distancias cortas, que es donde se ven los detalles y la magnitud de los volúmenes. Con la marcha trianera “La Pasión” que nos interpretó los “niños” - me gustaría complementar “del fajín celeste inmaculado” pero...- de la banda en una intensa chicotá se plantó el Señor Prendido ante la Tribuna de Autoridades para salir del recorrido oficial al son de la marcha que le dedicara Raul -Vokas- a ese otro Prendido de tierras jerezanas llamada “Aires del Sur” con una espectacular salida al final de la marcha que levantó los “olés” del publico y la cuadrilla. Tras esto se volvió a repetir el mito..."Macarena" de Bienvenido Puelles, nuevamente volvio a sonar en Carrera oficial y el Felix se salio del costal y la camiseta de tirantas...
Ocho Puertas, nuevo y último relevo para que el barco se comiera en el más estricto sentido de la palabra la calle la Virgen, con zancada poderosa, los kilos más que de sobra asentados se llegó al final de la cuesta para entrar ya en puro ambiente cofrade, de hermandad, la cofradía ya era de los hermanos y se encara Julio Burell con una revirá eterna al son de un “Gitano de la Cava” interminable – este año no se por que sin bulerías-, de las que le gustan a Nico, con los pasos “gordos” y los tíos valientes levantando kilos a “tutiplen”. Gracias a Dios, al que va arriba Prendido el panorama en esta calle ha cambiado una barbaridad, la gente ya llega cansada pero con fuerza suficiente para más y las marchas se suceden con las chicotas...”Bulería en San Román”, “Esperanza Gitana”, la emoción de sentir bajo las trabajaderas “María Stma. del Rocío” para pasear al Dios Prendido del izquierdo por delante con ese “olé” de la gente de abajo al aviso de corneta en la que Agustín se vació en esta recogía tan “trianera” para comernos de un “bocao”la rampa tras la interpretación nuevamente de la marcha “La Pasión” y devolver una vez más a Dios a su casa en la que nos espera todos los días del año en su coqueta capilla.
Nuevamente la tarea de salida, “los dos costeros a tierra por igual” y poco a poco, con el jaleo de los nuestros Dios volvió a plantar sus divinos pies en suelo sagrado tras casi siete horas que se habían pasado como pocos minutos. La alegría y la pena al salir por el trabajo cumplido y por que ya se acaba se fundía en abrazos y emociones, Óscar debajo mismo daba las gracias con el corazón a toda la gente de abajo, le recordé a Germán ese dicho de cuando empezó y acaba la Semana Santa y la despedida con tanta gente que se ha portado fenomenalmente, empezando por mi amigo Felix que en sus casi diez años bajo el Soberano ha podido cumplir su sueño de ir con amigos de toda la vida, aunque el aya echo muchísimos ahí debajo, fue un placer y una suerte ir a su lado – seguro que el Soberano tuvo algo que ver- para aprender un poco más si cabe de este mundo y este arte en el que uno muere si saber de nada. A Óscar por recordarme la emoción de hace nueve años de cuando llegamos a esta bendita hermandad y a mi amigo Vicente que lo pude saludar en Rosario, estando un año más ahí orgulloso aunque sea de ver a esta HERMANDAD que nos ha dado tanto. Y en fin a los compañeros como Germán con su voces de animo y su “arte huele a ladrillo”, al peazo patero que da tantas alegrías debajo como es el “Moro”- aunque al día siguiente se fuera a no dar precisamente alegrías a los conductores...- al Arcos, Simarro, Juanse, Seco, Sebas, Pedro, Nico, etc... en fin todos los “Ponys” Soberanos que derrocharon arte junto a los demás hermanos del costal que conozco como los hermanos Marjalizo, Ferry, etc... que consiguieron dibujar sonrisas y buen ambiente bajo los pies del Señor o el mayor sentimiento acordándonos de nuestras madres, padres, hermanos, amigos, por los que ya no están o esa emocionante levantá al “destroso” por la madre de un costalero que esta esperando la llamada final del Soberano Eterno. Gente buena de la cuadrilla del palio que esos si que cumplieron de verdad – un aplauso a ese paso por la calle de la Señora al son de Saeta Cordobesa y Amarguras en el estrecho- como Waly, David de los Ríos, Emilio o Jaime junto a mis hermanos de la banda...Cris, Vokas, Ripoll, Topacio, Kike, Seba, Medina o los hermanos “Pistos” con ese abrazo con Miguel por la vuelta a ser cofrade, por estar con ellos aunque no valla con ellos. Y como no al Hermano Mayor, el para mi siempre grande Eugenio y a los capataces David Parra y Antonio Acuña por permitirme ser uno más bajo los pies del Soberano y que si Él lo quiere vuelva a esperar con gran ilusión otro Jueves Santo radiante que seguramente acabó con un pañuelo empapado en lagrimas de ese personaje alto, con traje oscuro y medalla que sentado en los Palcos de la Gloria disfrutó como un “cochino” de su hermandad y de su cuadrilla de costaleros.....¡fuerte pa´rriba!y como en la vida misma ...¡siempre de frente!
Tras este primer y corto relevo vuelvo a entrar nuevamente fijando a mi amigo Felix y con Óscar de corriente a mi lado- volvía la colonia bailenense a estar con Él Dios Gitano del Prendimiento- para caminar por Espartero, cerca de esa calle que treinta años antes veía nacer a los primeros hermanos del costal, con ese primer azulejo que nos encontramos en el camino de la Madre que va tras su hijo Prendido y ese rincón cofrade llamado Primera de Palio en honor a esos entonces locos que pasearon a su Madre Bendita del Rosario por y para Linares.
Cada vez más multitudinario el discurrir de la Cofradía por este entorno, con la doble revirá donde la banda estrenó “En tu Cáliz de Victoria” - marcha de Ripoll para la Santa Cena granadina- y una espectacular reviráa al son de “Amor de Madre” que se marcó mi amigo Felix con una majestuosa “Sentencia” -leer entrada en este Blog titulada “Ooído, ¡Sentencia!- y un “vámonos de aquí!!!” que levantaría a cualquiera de sus asientos tal cual faena torera para llegar hasta el altar de la Esperanza...
El altar del afligido, el despreciado, el incomprendido, el insultado, el maltratado, el traicionado...con todos estos calificativos podríamos identificarnos con lo que el hombre al igual que Él va sufriendo Prendido por las calles de Linares. Este altar en el que camina Dios se posaba ante el altar de lo que nunca se debe perder y más se necesita, la Esperanza. Un año más nos esperaba hermosa y radiante la Madre del Cristo de la Expiración envuelta entre la Pureza de la flor y la cera, bajo el manto de amor del color que ella nos muestra cada día en nuestra vidas para recibir a su hijo que lo llevan Prendido.
Al son de “Virgen de Linarejos” del maestro Escámez – un aplauso a la banda de María Inmaculada que en este mismo punto estrenó “La Virgen del Linarejo” de López Farfán tras la Reina del Rosario-, “Soleares por San Lorenzo”, “Silencio Blanco” y “Dulce Mirada” y con los kilos comenzando a zumbar, nuevamente la cuadrilla lo dio todo en este cada vez más popular saludo que por lo que tengo entendido han seguido otras hermandades de la ciudad. Las fuerzas no se venían abajo para llegar a realizar el sentido de nuestra salida, la estación de penitencia a la parroquia de San Francisco donde en otra memorable revirá al son de “Dios Padre, Señor Nazareno” - en honor de ese otro Rey que esperaba en su interior la fría Madrugá- llegamos a calle San Francisco donde tuve el relevo más largo...hasta después de calle Rosario. Pues el Señor del Prendimiento ha querido que en mi primer año no sienta desde dentro la calle, nuestra calle, el rincón con más sabor cofrade de Linares, la que preside la Señora de Linares en su añejo azulejo y que todo el mundo conoce como calle Rosario aunque no sea su nombre oficial y no sea por su nombre. No se quien me dijo que este año no iba a salir en las fotos “cangrejeando” en la bulla que se crea delante del Señor todos los años y que habló muy pronto por lo que se vio. El misterio llego imponente con “Este es mi Cuerpo” para plantarse con “Al Desprecio de Herodes” en suelo “rosariero” y como no, un año más con un nudo en la garganta con su planta señorial, con sus manos abiertas aunque maniatadas para abarcar al mundo se plantóo en el azulejo al compás flamenco de esa “triste canción de despedida” llamada “Capataz del Soberano” y que nos hizo sentir que estaba allí lleno de vida con su traje oscuro junto a su “Parrita” y su “Moños” con ese otro ángel contraguía que muchos llamaban “Maikel”. Esa misma vida que pidió el Moños para los sentenciados a muerte antes de nacer.
Al compás de la marcha “Madre” y con los kilos zumbando que daban gloria- según mis compañeros yo iba fuera repartiendo estampitas a los niños y no tan niños- se produjo nuevamente el milagro de ver al Soberano atravesar el estrecho de la calle ante la poca comprensión y razonamiento de algunos al perder su puesto en la acera para que pueda pasar el gran paso de misterio que este año dejaba embobado -más si cabe- al personal con el estreno en los costeros del canasto de las imágenes de los cuatro Evangelistas obra del sevillano Miguel Ángel Domínguez Velázquez. Tras la dura revira en el desnivel de la calle los Castillos con el “Himno de Ntra. Sra. de Linarejos” llegó nuevamente mi turno para volver a las galeras soberanas donde se notó el esfuerzo realizado en anterior tramo y dejándose caer más los kilos, eso si sin perder nunca la fuerza y la elegancia que se derramo por y para el Soberano. Un año más se dio un guiño al pasado, al origen de la corporación en la que el Soberano salia a las calles sentenciado y antes las puertas del consistorio municipal fue condenado y sentenciado a morir en la Cruz para el perdón de los pecados y la salvación del mundo.
Calle Antón de Jaén, Sagasta, un tramo que por desgracia sigue teniendo mas parones de lo normal que se vivió igualmente intenso, con una gran chicota que se marco Alejandro al compás de “Sagradas Vestiduras” que a nosotros mismos nos sorprende hasta donde podemos ser capaces de llegar, con el que el galeón de almas soberanas se planto en Carrera Oficial. La banda nos volvió a deleitar con su portentoso sonido con unas de las marchas más clásicas y bellas obra de Pascual Zueco Ramos -discipulo del genio nacido en la tierra de la minas, Alberto Escámez- “Soledad de San Pablo” con una memorable revirá que se marcó un grandísimo costalero y mejor persona, ese gran "pony" que esta echo el amigo Pedro Muñoz junto al dueño y señor del zanco trasero derecho, ese portento que nos viene desde Baeza y que más tarde nos dejaría todo su arte y buen hacer. CONTINUARÁ...
No hemos asimilado aun que ya acabó la Semana Santa y ya tenemos servida la primera polémica en la ciudad de Sevilla. Oficialmente la hermandad de la Esperanza de Triana ha sido invitada para que su imagen titular, el Stmo. Cristo de las Tres Caidas en su paso con todas las imágenes secundarias acuda en el mes de Agosto de 2011 al ya conocido multitudinario Vía Crucis que se quiere celebrar en la famosa vía madrileña de la Castellana que presidirá su Santidad el Papa con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Tras la negativa de la hermandad del Cachorro Rouco Varela sin salir del mismo arrabal pone sus ojos ahora en el Vecino más antiguo de la calle Pureza y ahora surgen las preguntas...¿el Cachorro no y Triana si? ¿si uno no fue el otro tampoco? ¿si va Tres Caidas, el Cachorro- la hermandad- queda en mal lugar?....en fin ¿veremos paso atrás en Cibeles?....
Con Cristo Resucitado es el momento de la Gloria, de la alegría, del descanso, de la nostalgia, del recuerdo, de las emociones vividas, de los buenos momentos -y los malos-. Un año entero esperándola y se va tan rápido que creo que nadie llega a enterarse de que ha pasado. Un año más esta crisis económica me ha permitido tener “vacaciones” en Semana Santa y así poder disfrutar por segundo año consecutivo de la casi totalidad de la Semana Santa sevillana de la que daré cuenta en este espacio. Pero este año ha sido diferente, tal como indica el titulo de este mi Blog he dejado tras cuatro Semanas Santas de ser un “simple capillita”. El Jueves Santo reluciente como nos gusta a los “Prendios” volvió a ser un día grande, mágico y soñador. Volví a sentir esa experiencia única que es salir con mi hermandad linarense aunque no en el puesto de aquellos soñadores años en la banda del Rosario. Este año he caminado soportando el peso privilegiado que nos regala el Soberano de San Agustín, un lugar nuevo para mi y a la vez satisfactorio. Voy a intentar expresar y contar esta maravillosa experiencia a sabiendas que me va a resultar complicado intentar escribir lo que siente el alma y el corazón. Un momento culmen que empezó en aquella “igualá” a la que fui solo a “churretear” como bien me preguntó mi capataz Antonio Acuña, en la que me igualé temeroso de no saber si estaba metiendo la pata, si seria capaz de aguantar esta mole de filigrana y oro donde se pasea portentoso y majestuoso el Divino Cautivo Prendido del Jueves Santo. Aquel viaje relámpago a Sevilla para comprar el costal que dicho sea de paso, buena escusa para hacer una visita a la cuaresma hispalense, la de los cuarenta días y cuarenta noches.... Tardes, noches y mañanas lluviosas depararon en ensayos que sorprendían a los más viejos de las galeras soberanas siempre con la humildad y el objetivo de mejorar día a día. La noche en la que Él bajo a la tierra para recibir el cariño y la devoción con un tierno beso y el roce del costal, tela sagrada que se extiende de su misma túnica para protegernos con su Poder Bendito. Aquella mudá donde palpas por primera vez las bodegas del “Galeón Soberano” para llegar a San Agustín y ensayar la salida y entrada a paso tierra con “los Ponys” de la cuadrilla para acabar con el siempre multitudinario retranqueo. Llegó Semana Santa y este “jartible” que os habla se dejó los pies en los adoquines de Sevilla, eran las dos de la mañana cuando volvía asustado para mi casa pensado que había cometido un error y que lo pasaría mal en la “peoná” del Jueves Santo. ¿Pero que puede pasar si le pides ayuda al mismísimo Dios, ya se llame Prendimiento, Gran Poder, Silencio, Sed, Lanzada, Penas, Victoria, Amor, etc... durante toda una semana? Pues que cuando uno se levantó cerca del medio día tenia los pies casi nuevos, si es que los caminos de Dios ya se sabe... Con camisa blanca con ese nombre mariano que nos identifica “Rosario” bordado a la espalda cogimos camino de Linares los “ladrilleros” tal como nos llama ese gran artista, pony de los pies a la cabeza llamado Germán que nos emociona con su palabras y nos despierta la sonrisa con sus ocurrencias para que tiremos siempre fuerte pa' rriba. La típica parada para el refrigerio en el “Yasta” y marcha de la banda a las cuadrillas para encaminarnos a la morada del Soberano en Linares, la iglesia de San Agustín.
Nuevamente entraba en su ambiente mágico que llevaba sin ver ya unos cuantos años, nazarenos, mis músicos y allí los Dos esperando para que los paseásemos por su pueblo bendito. Nuevamente Felix, Agustín , Alejandro, Arcos, etc... desbordados realizando costales para que siempre nuestra ropa valla bien puesta, nos enfajamos y rumbo a las bodegas del navío Soberano que encallado en el mármol sagrado de San Agustín esperaba la llamá de su capitán –por supuesto también desde el Cielo- para salir a navegar y surcar los mares de devoción y fervor del día más grande quieran o no quieran de la Semana Santa de Linares. Que sensación más impresionante estar con el costal puesto y colocarte cara a cara con Él... ya se sabe salud, trabajo, el bien para los nuestros y para los que ya están a su vera en el Paraíso de su Reino. Llega el momento de entrar en ese “vestuario sagrado” de las trabajaderas, esa tenue luz que entra por el calado canasto de sudor y oro, las primeras indicaciones, los papeles para los relevos – ¡por fin! diría alguien por allí arriba mientras se acomodaba en los palcos de la Gloria- , la primera llamá de David a la que solo recuerdo que nombro a “nuestro amigo Andres”...seguro que los dos cogieron el caballo de la Fuente del Pisar para elevar por primera vez al Soberano más cerca de su casa, ese cielo azul que nos quiso regalar. Que grande es sentir que arriba no solo llevas, hierro, madera, flores, cera.... que grande es creer en Dios y sentir que es Él lo que llevas en lo alto aunque sepamos que solo es una imagen, que grande es sentir que te echas a la calle a algo más que recibir aplausos y vítores, tal como dijera un capataz sevillano, “a enseñar que Dios existe y que los cristianos también sabemos disfrutar con Dios...y este es nuestro autobús – en referencia a los autobuses con propaganda atea de actualidad en nuestra sociedad-, nuestro evangelio. Este año como novedad y con gran éxito se ha eliminado la durísima tarea de entrar y sacar el paso de rodillas, haciéndolo con la técnica del “paso a tierra” es decir agachándose el costalero y saliendo a pasos firmes y cortos. Tarea que requirió que al Señor se le tuviesen que quitar las potencias, el nimbo a San Juan y las plumas de avestruz de los cascos a los romanos. Ademas tuvimos que realizar la salida los “Ponys”, los más bajitos que ocupan las trabajaderas de la cuarta a la octova saliéndose las tres primeras y pasando la cuarta, quinta y sexta a las primeras trabajaderas. De esta forma volvió el Soberano a reencontrarse un año más con su tierra mientras el solecito lo iluminaba, casi hasta cegarlo por los destellos que emanaban del oro de su barco “Bejarano” y que casi hacia escocer las heridas de los primeros golpes de los soldados y sayones. Los ecos de la banda, “mi Fanda...” atronaban tras el olivo milenario, casi para molestar a ese vil traidor que quiere escapar del Getsemaní tras el beso más ruin de la historia de la humanidad. Que sensación escucharlos desde dentro, como sus notas se mezclaban con esos rallitos de sol que invadían la galera del palo y el costal . Cuantas veces entres ellos me preguntaba como seria desde dentro y por fin ya lo se, que gusto saber que son ellos los que van detrás en esa marea de gorras blancas que se paseaban por Linares. Marcha real, como siempre Cristo del Amor , Rosario – eche en falta esa tarde un himno que me hacia casi llorar cuando yo se lo interpretaba...Y en tu Mirada Gitana..- , Sentimiento Gitano, etc... la gente concentrada, escuchando, dejándose las zapatillas en el suelo, Agustín y Alejandro dejándose la voz para guiar a los que eramos ya los pies del Soberano. Llega mi primer relevo y fuera lo veo majestuoso, levantas fuertes y poderosas, salidas con fuerza siempre de frente, cambios elegantes y Él arriba majestuoso y elegante con morada túnica caminando con el paso marcado siempre en el izquierdo. En mi primer relevo se salió esta gente que viene de diferentes sitios con el placer de sacarlo, personas y buenísimos costaleros que les hace la misma ilusión sacar el Cristo de las Penas de Triana – por nombrar un ejemplo- que al Soberano de Linares y formar parte de esta humilde cuadrilla que alentara un orgulloso “capitán” afincado hoy en los jardines de la Gloria. CONTINUARÁ...
Para mi hoy acaba un año, Dios está en el Sepulcro pero dentro de unas horas mostrará triunfante esa mano perforada por los fríos clavos de la Cruz llena de Vida. Mañana verá la luz la vida, la Resurección de la carne. Un nuevo año que marca la vida del cofrade y Jesús emergerá del Sepulcro para darle sentido a todo, para Redimir a su pueblo y para que el año que viene pueda haber Semana Santa....