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viernes, 4 de noviembre de 2011

UNA "CAÑILLA" PARA REINAR EN EL UNIVERSO....

Es el barrio del Realejo en Granada puro epicentro del mejor sabor cofradiero de la ciudad que baña el Darro. La iglesia de Santa Escolástica o Santo Domingo recibe en su seno varias hermandades y una de ellas es la protagonista de esta nueva entrada que nuevamente me solicita el amigo Juan José Galey, enamorado de la pasión granadina desde que comenzó a conocerla hace unos años. Si le sorprendía la sobriedad del Cristo de San Agustín, igualmente se le llenan los ojos cuando cambia de tercio en estilo, y el estilo hispalense emerge por la alegría de los barrios, sobre todo de ese con tanto embrujo y arte al que siempre invocamos con el nombre de Triana.


La cofradía más antigua de la parroquia, fundada en 1926 en un intervalo de tiempo donde la religiosidad se vio apoyada desde las instituciones gubernamentales o estatales hasta la llegada de la II República e incentivadas nuevamente tras la guerra civil durante la dictadura franquista. Se fundó esta cofradía con la idea de tomar por titulares a dos magníficas imágenes pasionistas que conformaban el gran patrimonio devocional y artístico que posee la iglesia; un Cristo sedente sobre una peña tras la flagelación o “Ecce Homo” y una imagen de la Virgen de talla completa, igualmente sedente a los pies de la cruz que retrotrae al pasaje de la Piedad, pero sin el cadáver del Hijo de Dios muerto en su regazo. Una impresionante obra salida del último barroco granadino a cargo del último eslabón de aquella maravillosa escuela, el desconocido para muchos Manuel González de los Santos (1765-1844). La ejecución de la Virgen de la Soledad se data dentro del siglo XIX, si bien las fichas del Museo de Artes y costumbres la ubican erróneamente en 1847. La imagen del Señor es anónima pero todos los magníficos grafismos de su señera imagen recuerdan a la fructífera escuela de la familia Mora, apuntando algunos especialistas su factura a Bernardo de Mora (1614-1684). Por la fecha de entrega al convento, 1689, y los rasgos que presenta, la imagen puede relacionarse de igual modo con sus hijos José y Diego. Unas imágenes que tuve el honor hace menos de un año de contemplar en su sede canónica y que no me dejaron indiferente, lo mismo que consiguen con el amigo el señor Galey del Reino cada Martes Santo cuando se echan en estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral.

Una nueva simbiosis de unos elementos autóctonos mezclados con la idiosincrasia sevillana, más si cabe cuando la hermandad decidió suprimir el sencillo paso en el que quedaba reflejada la coronación de espinas por el “bizco”, un sayón que con tenazas en mano fija cruelmente la hiriente corona en el cráneo del Salvador. Fealdad realizada a propósito, como utilizaron varios imagineros del siglo XX en Granada para representar la maldad de los verdugos de Cristo, en este caso el genial Eduardo Espinosa Cuadros –entonces tesorero de la primera junta de gobierno de esta hermandad-, autor a si mismo del centurión romano. En 1999 la hermandad acometería la reforma del paso de misterio con la realización de unas nuevas andas – para sustituir el anterior paso de Manuel Cuerva y Moreno Carrasco- estrenadas en 2000 de la tipología sevillana a cargo del tallista sevillano Julián Sánchez y la realización de dos nuevas imágenes para completar la escena con las burlas y mofas a modo de reverencias y alabanzas al que sus seguidores llamaban “Rey de los Judíos” a cargo de un sayón en la delantera del paso. Actos complementados según las sagradas escrituras con la colocación además de la corona de espinas con una clámide de color purpura como manto real y una caña como cetro, elemento este en la cofradía que le da nombre a toda la corporación que al ser de un reducido tamaño, pronto el populacho la comenzó a llamar como la “cañilla”, la imagen de un sanedrita completó la escena –algo que históricamente no pudo pasar ya que los judíos tenían prohibido pisar el pretorio, lugar donde recibiría Jesús aquellos tormentos-, siendo ambas obras del imaginero granadino y formado en Sevilla Ángel Asenjo Fenoy . 

Aquella renovación trajo el estilo actual donde el paso de misterio camina con cambios por una de las cuadrillas más elogiadas de la ciudad según me contaron algunos amigos granadinos, con el acompañamiento de agrupaciones musicales –en la actualidad una propia de la hermandad- por lo que podríamos encasillarla seguidora de estilos si las trasladásemos a la cuna hispalense, como son San Benito, la Redención o al hasta hace pocas fechas, de la hermandad de San Esteban por continuar prácticamente el mismo pasaje evangélico y las maneras de andar que tenía el misterio de la judería sevillana hasta la llegada de los Ariza al martillo de la iglesia de la Puerta de Carmona. Seguramente es este estilo el que tenga mucha culpa de la admiración que despierta en mi paisano esta corporación del barrio del Realejo, el mismo que arrastra a tantos seguidores en diversos puntos geográficos siendo estas cofradías ampliamente más acompañadas de público que las de corte sobrio, silencio o de negro, más si cabe si es fuera de la capital de Andalucía.

Pero también es digna de mención la segunda parte de la cofradía, algo que a mi apreciación la hace singular. Cuando se fundó la cofradía el Señor salía el Miércoles Santo y la Soledad de Nuestra Señora el Viernes Santo para realizar un popular acto en el campo del príncipe a los pies de un crucificado realizado en piedra que preside el entorno. 
Es el acto en el que los granadinos recuerdan la muerte de Nuestro Señor, celebrándose a la hora Nona, las tres de la tarde en las que el Hijo de Dios entregó su espíritu al Padre Eterno y que aún hoy sigue presidiendo la titular mariana de esta corporación, haciendo su salida el Martes Santo por el recorrido oficial con el acompañamiento musical de bandas de música y el Viernes Santo en silencio, incluso si no me equivoco se cambia el color del exorno floral siendo de color rosa el martes y rojo y morado el viernes. Así como la talla no es apta para un paso de palio, camina sobre un paso de los llamados de “Cristo”, realizado en madera tallada y terminado en capas de barniz obra A. Moreno iluminado por cuatro faroles del taller de hijos de J. Fernández. Por cierto, si la Virgen es una soberbia obra que aún recuerda los postulados del inmortal Alonso cano, no menos atrás se le queda el querubín pasionista que aparece a sus pies sobre el monte clavario con unas tenazas en la mano, quedando unido ambos pasos por esta herramienta en un alarde alegórico de la escenografía.
Fotos: http://lalocuradeunafamiliacofrade.blogspot.com/



















jueves, 3 de noviembre de 2011

LA SAGA DE CURRO...

Aprovechando la última entrada he querido dejarles a ustedes una opinión de un amigo, Agustín Navarro de Almería, costalero del misterio de la Cena de aquella ciudad y del Nazareno de la O de Triana entre otros que escribió en el buenísimo blog que creó hace unos años, MENTIDEROS COFRADES, para ilustrar sus puntos de vista sobre el mundo de abajo, su gran pasión. No suelo copiar y pegar ningún artículo o entrada de otras webs o blogs al completo en esta casa porque considero que la genialidad de un trabajo como este es darle su puntito personal pero es que este amigo almeriense me ha ilustrado muchísimo sobre cómo funciona el muchas veces incomprendido mundo del costalero. Por eso les invito a los que nunca hayan seguido el blog de Agustín –en la actualidad desactualizado- a que lean su visión sobre la controvertida figura del capataz cordobés Luis Miguel Carrión “Curro”, la cual firmo hasta la última coma de cómo veo yo por donde tiene que ir encaminado en la actualidad el noble oficio gratuito impulsado por el sentimiento y el arte para pasear a Dios y a su Madre Bendita.
La siguiente entrada la publicó el 7 de noviembre de 2006 y se cuenta circunstancias pasadas que quizás hoy no tenga que ver con la realidad actual, y esta es la misma:

Aprovechamos de nuevo la Semana Santa de Andalucía, en este caso de Córdoba, para comentar algo que atañe a toda ciudad; el tema de los costaleros y sus problemas y la solución que plantean los capataces "de varios días".

En Córdoba esta figura está muy presente y por encima de todos se alza la figura de Luis Miguel Carrión, "Curro". Capataz cordobés que saca la Hermandad del Huerto el Domingo de Ramos, el misterio de la Sentencia el Lunes Santo como segundo de David Arce, sacó hasta este año la Hermandad del Cister el Martes Santo, el misterio del Perdón el Miércoles Santo, El Esparraguero el Jueves Santo y la Hermandad del Sepulcro el Viernes Santo, más numerosas glorias.
La figura de estos de capataces siempre anda rodeada de polémica, sobretodo en ciudades en las que los costaleros profesionales no se vivieron de una manera álgida como si sucedió en Sevilla. Aun así vemos como en ciudades en las que su Semana Santa va aumentando en número de cofradías y no aumenta proporcionalmente el número de costaleros, cada vez se recurre más a ellos.

En el post anterior hablábamos de Jerez y veíamos dos pasos, los cuales son mandados por Martín y Miguel Ángel Jaén, capataces que responden al perfil del que estamos hablando. Ahora hablamos de Córdoba en esta entrada y en concreto de Curro, y también aprovechamos para dar un pequeño apunte sobre Sevilla, donde esta figura, después del boom del capataz y hermano costalero, está volviendo a ser lo que era en la época profesional; los Ariza han vuelto al lugar que nunca debieron perder con dos cofradías mas como la Hiniesta y San Esteban que se suman a la O y Soledad, Antonio Santiago saca la Paz, Penas ,Estudiantes, Cristo de Burgos, Negritos, Macarena, Mortaja y Resurrección, los hermanos Villanueva, Herodes y San Roque, Tiro de Línea y Santa Marta, San Bernardo, Cigarreras y Gran Poder, Reguera Redención, Cerro y Patrocinio, Pepe Luna Estrella, Siete Palabras y Valle, Fali Palacios Cena, Javieres y Baratillo. Es de resaltar como en estos últimos años Fali ha incorporado el misterio de la Cena a sus cofradías, los Ariza las dos Hermandades del Domingo de Ramos y Martes Santo y Antonio Santiago la Mortaja.

El argumento principal en el que se basan aquellos que se manifiestan en contra de esta figura radica en el aspecto de la devoción, estos capataces no le niegan ni le prohíben la devoción a nadie, lo que buscan son costaleros que estén prestos a realizar el trabajo que deben desempeñar de la mejor manera posible. En todos los casos que comento, no he visto todavía a ninguno echar a hermanos y en todos los casos se han solucionado papeletas muy graves a la Hermandad en cuestión. .....¿Qué tiene de malo esta figura? Siempre se ha comentado con cierta incoherencia, puesto que luego no se actúa como tal, que el bien más preciado de una Hermandad son sus imágenes, y si es así, me pregunto yo, por qué no darle a los mejores posibles el mando de las cuadrillas. A las pruebas de otras ciudades me remito y la experiencia de otros sitios debería servirnos para mejorar.

Este post trata de comentar el porqué del cese de Curro como capataz en la Hermandad del Cister, aquí os dejo un vídeo de los dos pasos de esta Hermandad con él al frente.


Viendo el vídeo no entiendo como la política de una Hermandad va en contra del beneficio de la misma; conozco un poco esta Hermandad por amigos cordobeses y me sorprendo cada vez más por la firme oposición que le hicieron a la candidatura que llamó a Curro para sacar sus pasos, candidatura que consiguió un estilo sobrio y conseguido en la Semana Santa de Córdoba. Cuando Curro llegó a la Hermandad, los costaleros de entonces achacaban que vendría con sus legiones de costaleros sin sentimiento a sacar el paso de su Hermandad y que ellos no permitirían eso, de la mejor manera que se puede hacer, abandonando la cuadrilla. Los "hermanos" costaleros, los que tanto se golpeaban el pecho con orgullo dejaron a su Hermandad sin costaleros porque estos no podían ver como alguien les llenaba el paso de gente, les permitía tener relevos y les enseñaría el arte, como bien dice Curro, que supone ser costalero, preferirían sufrir la escasez de costaleros y la inoperancia de los que precedieron a Curro porque, desde la ignorancia el masoquismo es más espectacular y fanfarrón.

No nos hacen creer que la Hermandad es lo primero y que debemos pensar en su bien por encima de las personas, porqué entonces la ayuda externa no nos interesa, porqué Curro y estos capataces, molestan tanto a ciertos hermanos, porque aparte de gente, aportan orden, disciplina y mando. Aportan algo fundamental en una cuadrilla.....el mismo rasero para todo el mundo, sea hermano o no, sea hijo de fulano o mengano, lleves diez o dos años, porque para un CAPATAZ lo único que importa es que seas buen o mal costalero.

Los costaleros en TODOS los sitios son un problema, el hermano costalero es una figura que no existe como tal, porque si existiera debería ser primero de la Hermandad y después de la cuadrilla, iría a los cultos, se implicaría en la Hermandad, conocería y respetaría a sus compañeros, pero, ¿eso existe?, lo que realmente se da como hermanos costaleros es el que se cree con un poder sobredimensionado, basado todo, en el número reducido de costaleros con el que cuentan en muchas Hermandades para sacar los pasos y en el número de votos que aportan a las elecciones. ¿Qué diferencia hay entre el aficionado que viene a disfrutar por salir debajo de un paso y el hermano? pues una muy clara, que el primero no molesta en la Hermandad, todo lo contrario, y el segundo, se cree propietario de algo solo por pagar una cuota, a fin de cuentas, ambos van lo mismo y ambos "hacen" la misma Hermandad y uno no molesta y otro si, reduciendo la temática así casi al absurdo.

El hermano costalero es el que debe querer lo mejor para su Hermandad y al día de hoy salvo pocas excepciones, pocos capataces de Hermandad son mejores que los foráneos, si es hermano de la hermandad mejor, pero pregunto, no nos bordan y tallan gente que no son de la nómina de hermanos.........

El "verdadero" hermano costalero saldrá con el capataz que la Hermandad designe, puesto que este "solo" sale por la imagen y devoción, una vez que hayamos reunido ese número de devotos, que estos capataces "anómalos" llenen las cuadrillas con los aficionados, y así algunos verían las cosas de una manera muy distinta, tan distinta que algunos descubrirían lo que es disfrutar debajo de un paso.

Esta una figura está ascendiendo fuera de nuestras pequeñas fronteras, dejemos el pack de puntillas y martillo, y démosle los LLAMADORES a CAPATACES......¿nosotros seguiremos contracorriente como siempre?

miércoles, 2 de noviembre de 2011

BAJO EL AMPARO CORDOBES DE MARIA...

Acabamos de entrar en el mes de la nostalgia, aquel que nuestros ancestros dedicaron a la memoria de los que ya no están entre nosotros, los difuntos. El mundo católico celebra cada primero de noviembre la festividad de “Todos los Santos” como pistoletazo a un largo mes donde el mundo cofrade se detiene a celebrar misas en honor de sus hermanos fallecidos y a inundar su estética con símbolos que nos recuerdan el tiempo que vivimos como contemplar a las dolorosas de riguroso luto. Pero no solo la seriedad que acarrea este tiempo se queda en las hermandades penitenciales si no que algunas hermandades de gloria impregnan de este sabor a sus titulares letíficas.
Algo que pude comprobar en el día de ayer en el antiguo “Khilāfat Qurṭuba”… La ciudad de Córdoba. Día esplendoroso y algo de calor para visitar la ciudad califal y adentrarse en su maravilloso casco antiguo partiendo desde el puente romano, el Triunfo de San Rafael y su universal Mezquita-Catedral. Lo que me gusta el arte antiguo, las maravillas que crearon nuestros antepasados para recorrer su estrechas calles, muchas de ellas atravesadas en “mi tiempo mejor” por enormes pasos de misterio y pasos de palio que hacen pensar en la locura de creer que por esos estrechos entramados como tal cual laberinto pueden pasar “barcazos” como el de la Sentencia o el Cister.




Pero evidentemente la tarde estaba salpicada de fiebre “capillita”… una salida procesional era el segundo de los objetivos –o el primero- para visitar la tierra de Maimónides siempre bañada por el “al-wadi al-Kabi”, el rio Guadalquivir tal como lo llamaron los árabes. Y es que tanto legado andalusí se postra ante el Reino del único Dios y como tal a su Madre Bendita, la Virgen María. Así Ella pudo derramar en las ya, cortas tardes el “Amparo” de su regazo por el barrio de San Francisco. Una nueva gloria hace protagonista a este bello rincón cordobés, si en mayo fue la Morenita de sierra morena en su versión filial, en este caso se trata de una advocación con poco años de historia en la ciudad pero que gracias a su hermandad penitencial se está convirtiendo en una cita ineludible de cada 1 de noviembre para empaparse de buen gusto, del de muchos quilates.



La hermandad del Domingo de Ramos, la conocida popularmente como la del “Huerto” incorporó en el año del Señor de 2006 un nuevo titular de carácter letífico a su nómina, Ntra. Sra. del Amparo. Una imagen que parte de una antigua mascarilla de la dolorosa primitiva de la corporación, Nuestra Señora de los Dolores Gozosos imagen de talla datada en el siglo XVII que procesionó hasta 1962. Al reorganizarse la hermandad nuevamente en 1974 se decidió ante el mal estado de conservación de la misma encargar la nueva imagen de Ntra. Sra. de la Candelaria, titular dolorosa de la hermandad desde entonces. Así el imaginero trianero José Antonio Navarro Arteaga que ya había realizado el ángel confortador “Egudiel” del paso de misterio, reutilizó aquella mascarilla para crear este armonioso conjunto de la Virgen María revestida de barroquizantes vestiduras profusamente decoradas con un ejemplar trabajo de estofado, sosteniendo en sus brazos, amparando a su divino hijo que se presenta semidesnudo apaciblemente dormido… “fritico” como diría el amigo Rafa Ríos de ese otro niño que duerme en la basílica de sus amores por los cielos de San Gil…
Parece retrotraer el armonioso conjunto a los místicos postulados que dejase para la posteridad en este tipo de iconografía el flamenco Roque Balduque para asentarse sobre un improvisado paso de gloria, como no, siguiendo las directrices de esa ciudad que las une el “al-wadi al-Kabi” como cordón umbilical y del que se impregnara la ciudad del guadamecí. La parihuela y respiraderos del paso palio de la hermandad hacen de paso de la Virgen del Amparo, que es exornado con una peana de tipología letífica aún en fase de ebanistería más unos candeleros y jarras del paso palio siendo iluminado por cuatro faroles de orfebrería pertenecientes al primitivo paso de la Oración en el Huerto, si no me fallan las ideas. Primigeniamente iluminaba a esta “seria” procesión los candelabros del misterio de Guzmán Bejarano completándose con un exorno floral de clavel en tonos rosas y el magnífico trabajo de la cuadrilla que cubre unos faldones adamascados en tonos blancos.
Una cuadrilla que realizó un gran trabajo bajo las órdenes del conocido capataz cordobés Luis Miguel Carrión, “Curro” para el universo costalero, figura idolatrada y odiada en los ambientes de la gente de abajo cordobesa del que este que les habla se siente identificado con sus maneras de trabajar y ver este mundo de los hombres de las galeras gloriosas. Aunque no lo conozca mucho personalmente – una mera conversación, en mis tiempos de la directiva del Rosario de Linares-, el capataz de la hermandad del Huerto simplemente se dedica a realizar el trabajo que aprendió de los maestros que crearon o continuaron todo esto allá, y cambiando de época histórica, vieja capital hispalense. Dejando este tema de un lado –del que algún día puede que hable- y centrándonos en la salida procesional aré hincapié en algo que ya he comentado y que es elemento inequívoco de estilo que rodea a la salida procesional: la seriedad. Un elemento poco común en salidas letificas, como hace unos días le pude leer al polémico “Cretario” en las páginas del ABC de Sevilla en referencia a la cada vez mayor utilización de marchas fúnebres en este tipo de procesiones, apuntando como ejemplo a la Pastora de Triana. Un hecho que en Sevilla se acrecienta más en las salidas de este mes como son la Virgen del Amparo de la Magdalena y la Reina de todos los Santos de la calle Feria.







Y me pareció que la hermandad cordobesa quiso seguir estos dictámenes, que en realidad no se diferencian mucho del estilo que llevan a gala cada Domingo de Ramos e inundar un maravilloso recorrido con los acordes melancólicos de estas marchas. Desde la primera chicotá en el interior del templo comenzó un elenco de composiciones que parecían sacadas de mi pensamiento porque el encargado de realizar la cruceta musical –como dirían en Málaga- acertó plenamente en mis gustos y me quedé con ganas de saber de quien se trataba y darle la enhorabuena porque todo fue un éxtasis para los sentidos… cofradieros claro está. “Tus Dolores son mis Penas” de Pantión, “Macarena” de Cebrián, “Cristo de la Alcazaba” de Fulgencio Morón, “Mater Mea” de Dorado, “Amarguras” de Font de Anta, “Santa Cruz” de Marvizón, “Misericordia Señor para mis Dolores” del maestro Albero Francés, “Ntro. Padre Jesús” de Cebrián o “Soleá dame la mano” de Font de Anta entre tantas, destacando la interpretación de las marchas “Virgen de Montserrat” de Pedro Morales o “Pasa la Virgen Macarena” de Laserna y “Virgen de la Paz” de Morales como marchas más alegres, rítmicas o letificas más acordes según “Cretario” para estas procesiones cuando el paso llegó ante las puertas de la Virgen del Socorro y adentrase en la popular plaza de la Corredera. Emblemáticas estampas se dibujaron durante el recorrido como cuando la Señora se plantó en la mítica plaza del Potro, la cual fuese nombrada por Miguel de Cervantes en sus universales escritos o su llegada a la iglesia de San Pedro, la misma en la que recibiera el agua bendita el eterno Juan de Mesa y Velasco un 26 de junio de 1583 tal como recuerda un monumento en la misma plaza. Iglesia donde duerme una hermandad penitencial, la del Cristo de la Misericordia y la Virgen de las Lágrimas en su Desamparo hecho que hizo que la buenísima banda ecijana de AMUECI interpretara la bella partitura del maestro Melguizo Fernández en honor de la Señora del Miércoles Santo…”Lágrimas y Desamparo”. La gran jornada se cerró con una espectacular revirá súper estrechísima entre la calle de las Almas y San Francisco, con la magnífica labor de los costaleros y capataces, con las constante presencia de público y hasta cangrejeros con el incomparable telón musical de la marcha “Saeta Sevillana” del maestro que comenzara su ejemplar carrera musical y militar en esta misma ciudad…Pedro Gámez Laserna. Disfruté una barbaridad del buen trabajo de esta cofradía la cual recomiendo conocer tal como me dijo el amigo y capataz iliturgitano Rafael Mondéjar, el cual viaja todos los años a contemplar esta salida penitencial y con el que pude conversar durante gran parte del recorrido porque, qué mejor que comenzar noviembre bajo el Amparo de María…












jueves, 27 de octubre de 2011

"EL MANTO DEL ROSARIO" ESTÁ EN SAN LORENZO...


Creo que la fotografía que abre esta entrada le gustara a muchos de mis hermanos en Cristo del Prendimiento. En realidad esta fotografía es un fotomontaje, nuevamente realizado desde la máxima ignorancia de la herramienta Photoshop aunque el amigo Manolo Olmedo me diga que soy un artista y es que este servidor de ustedes no da más de si con estos programas informáticos pero la verdad es que buscando fotografías que se adapten a la idea, pueden dar de sí resultados más que satisfactorios.
Para el que aún se encuentre descolocado pues indicarle que esta trasera de paso palio pertenece al de Ntra. Madre bendita del Rosario en sus misterios dolorosos con el que se pasea cada Jueves Santo, bueno los que Ella quiere por las calles de Linares y que seguro, mis hermanos se abran percatado de algo notorio… lleva un “mantazo” bordado. No es ningún secreto que a más de uno alguna vez nos gustaría ver esta fotografía pero sin montajes ni nada por el estilo, si no que la “Madre de los costaleros” lo soportara sobre sus santas sienes cada Jueves Santo y así de paso les doy una alegría a la vista de sus devotos.
Pero el manto utilizado para el fotomontaje no es uno así porque si, el primero que me encontrado… Me ha costado semanas encontrar fotografías para poder realizarlo porque en realidad este es el manto del Rosario… no se escandalicen ni se me desgarren las vestiduras por que pronto les saco de dudas. Este manto pertenece al ajuar de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso de la hermandad sevillana de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder… es que si no se dice esto muchos ni se sitúan. Esta joya del bordado fue realizada por los conocidos talleres de Fernández y Enríquez de la localidad sevillana de Brenes en el año 1991 bajo un espectacular diseño de D. Antonio Garduño Navas, mítico vestidor de la hermandad, de la Macarena, Estrella y como no, Rosario de Linares. La obra fue realizada en 1991 sobre un soporte de terciopelo azul y fue donada a la corporación de San Lorenzo por el famoso ex-presidente y dueño del Real Betis Balompié, Manuel Ruíz de Lopera, conocido igualmente por su gran devoción al Señor de Sevilla.
Antonio Garduño Navas.
Sobre el manto existe una cierta trama que sorprende a propios y extraños, ante la poca utilización de la hermandad en la Madrugá teniéndolo relegado en el museo y para pocos cultos como los besamanos. Al parecer a lo que se refiere a salidas en la estación de penitencia solo lo ha lucido la Virgen de San Lorenzo – según me he podido informar, espero que correctamente- el año del estreno; 1991, en 1993 y en 1997. En este último lo vistió porque en ese mismo año murió la esposa del ilustre hermano diseñador de la pieza aunque cuando el murió la hermandad no volvió a repetir tal detalle. En 1993 lo lució por que la hermandad se encontraba acometiendo la restauración de su mítico y más utilizado manto, el que bordó el taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda entre 1903-04, precisamente en el mismo taller donde se realizó las labores de bordado de la pieza protagonista de esta entrada, Fernández y Enríquez. 
Diversas opiniones hay alrededor de que el manto apenas lo utilice la hermandad, desde el color o el diseño que no encajan con el estilo de la hermandad hasta que el gran motivo viene dado por ser un regalo de Lopera, el cual por entonces comenzó a donar o a colaborar económicamente con la hermandad que la misma no veía con buenos ojos que aquello se convirtiese en la “Duquesa de Alba” de la hermandad, en referencia al gran enlace que mantiene doña Cayetana con la hermandad de los Gitanos…


De esta obra, dijo el maestro Garduño en páginas de ABC: ¿Acaso el manto para la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso sea la mejor? “No sé si será la mejor. A todo lo que hago le pongo el mismo sentimiento, el mismo cariño. No lo hago para gloria mía, sino para gloria de la Virgen, que es algo muy distinto. Todo lo que realizo para Ella me parece poco y, claro, luego resulta caro por la calidad. Pero esa es mi idea, aunque por más que quiero hacerle nunca es suficiente. Además, con mis obras me gustaría que todo aquel que no entienda la profundidad de la Semana Santa, y sólo se quede en lo externo, se entusiasme y, por lo menos, se deje picar por el virus que tenemos los sevillanos, que morimos por Ella. Es una mezcla del estilo del siglo pasado, que a mí me gusta; cositas de Juan Manuel, tendencias modernas... Quiero que mis cosas lleven mi estilo, mi sello, propio más bueno o más malo, pero mío. Realizar el diseño resultó un proceso laborioso. Primero hubo un «proceso muerto», de inspiración. El Lunes de Pascua de 1989, cuando se quitó la Virgen del paso, fue cuando Fernando Turmo me dio la alegría de encargarme el manto. Desde ese mismo momento empecé a hacer la plantilla a tamaño natural, tomar las medidas sobre el manto de Juan Manuel... Luego llegó el «proceso oscuro», que consistió en pensar, qué hacer, estudiar, documentarse, tomar infinidad de apuntes, hasta que fui dando forma a la idea que tenía. El Lunes de Pascua del ochenta y nueve empecé. Terminé de diseñar la saya y la toca, que no se ha realizado, en el mes de septiembre del mismo año”.


Igualmente los propietarios del taller dijeron entonces esto sobre la obra que se expuso en la exposición que se realizó en la sede central de la entonces Caja de Ahorros de San Fernando en la plaza de San Francisco dedicada a la hermandad del Gran Poder y sus filiales. Según Rafael Fernández Magro, propietario junto a Fernando Enríquez González de “Artesanías Fernández y Enríquez”, de Brenes,: “los trabajos del manto comenzaron en junio de 1989, nada más firmarse el contrato. De junio a febrero del año noventa se hizo un treinta o un treinta y cinco por ciento de la labor. A partir de Semana Santa del noventa, el resto. Entre bordadoras y dirección de la obra, unas treinta y nueve personas han intervenido en su confección. El tiempo empleado ha sido de dos millones y pico de minutos, lo que traducido en hora suponen treinta y tres mil cuatrocientas. A su vez, en jornadas laborales de ocho horas resultan cuatro mil ciento setenta y cinco. El material empleado, hilo de oro y seda natural, es de primerísima calidad y, sin lugar a dudas, es la mejor obra del taller hecha hasta ahora para las cofradías, si bien de aquí han salido obras muy buenas, como la toca para la Macarena para las bodas de plata de la Coronación; el manto y la saya de la Virgen de la Encarnación, de San Benito; los faldones para el Amor, el palio de la Trinidad... Y ya para el año próximo tenemos varios encargos.”





Imagenes del palio de la Merced de Bollullos.
Una gran obra, poco conocida por muchos que fue cedido por la corporación de la Madrugá a la hermandad de Ntra. Sra. de la Merced de Bollullos de la Mitación en el mes de septiembre del año 2007 para que lo luciese la Virgen que tallase Luis Álvarez Duarte en la procesión extraordinaria que se celebró el día 27 con motivo del L aniversario de su coronación. Y sobre todo he utilizado este manto para el montaje y esto es algo que conocen muy pocos porque Garduño además diseñó un palio a juego con el rico manto y que años después ofrecería a la hermandad del Prendimiento de Linares para su Virgen del Rosario, siendo realizado en los talleres que abrió el mismo artista trianero junto a sus hijos, los capataces de los pasos de San Gonzalo. Unas bambalinas aunque realizadas en un buenísimo trabajo en aplicación –ojalá en un futuro se hagan bordadas- nos deja la inequívoca maestría que tenía el maestro para el diseño de una obra que nació para San Lorenzo de Sevilla y acabó en San Agustín de Linares… así que, aunque no se ideó para nosotros el fotomontaje muestra la idea completa de Antonio Garduño Navas.

Las bambalinas en Munarco.