Acabo de pasar por el foro cofradiero, quizás más concurrido de la red y he tenido que hacer al igual que cuando hago zapping y entro en los canales que se tiran todo el día hablando de política… apagar rápidamente. Como está el mundo señores, a todo se le saca punta, es increíble la de cosas que saca la gente a la palestra sobre cualquier cosa. He querido ver que opina la gente sobre el magno vía crucis del próximo mes de febrero en Sevilla y me han dado ganas de llorar… lo que le gusta a la gente jugar a analista, periodista hasta teólogos!!… estoy seguro que como un día a alguien se le ocurra buscarle pegas “convincentes” a la Semana Santa, los mismos pedirían también que se suspendiese o que cambiáramos nuestros objetivos cultuales...mejor no dar ideas.
“Que si para eso está el Santo Entierro Grande" –seguro que también lo criticarían-, "que si la crisis" –como si en todos estos años alguno se hubiesen dado de baja y aportado todas sus cuotas a Cáritas-, "que si vaya circo" –se puede sentir orgullosa Sevilla de que sin duda no saben lo que es “montar un circo”-, que si… que si… luego seguramente, será un éxito y todo será los momentos irrepetibles y de emoción que dibujaron este nuevo evento novedoso para las cofradías sevillanas y por ende para la religiosidad popular, algo que solo mueve la fe, para eso la iglesia ha visto conveniente potenciarla en el próximo año... no son pocos los que se "convierten" tras contemplar la Semana Santa por primera vez.
Ciertamente Monseñor Asenjo necesita urgentemente unos cursos que no se dan en ningún seminario, y es que cofrades de los “gordos” de la ciudad le enseñen la más pronto posible –aunque para mi en algunas acciones a acertado, según mi parecer- que quizás en esta ciudad es donde las asociaciones de laicos católicas suelen tener más peso que en ningún otra población del mundo… vamos creo que hasta en el cielo un cofrade sevillano haría a Dios Padre replantearse una decisión. Lo único que voy aportar de mi opinión a toda esta cuestión es de que la vara de medir tiene que llevarla mejor, porque no creo que se pueda dar una imagen de “ordeno y mando”, eso fuera de allí no lo resultaría complicado pero en Sevilla, es casi como el confrontamiento actual de los sindicatos con el gobierno de la nación.
Lo cierto es que con la idea de no restarle protagonismo a la Vigilia Pascual de próximo año, la archidiócesis se ha sacado de la manga un vía crucis que por el momento, a mi me da la sensación, parte como de un sucedáneo del de las JMJ de Madrid – ya tienen los que decían, que si quieren imágenes sevillanas , se celebrase en Sevilla-, es decir, varios pasos dispuestos en lugares estratégicos para ante ellos rezar un vía crucis público en el primer domingo de cuaresma y así por este año eliminar el vía crucis del consejo de cofradías del día siguiente. La iglesia una vez más busca el apoyo de las cofradías, como en las misiones de 1965, algo que a los menos “eclesiásticos” les duele, el “hoy que guapo eres y mañana que chinchoso”, ciertamente es una “disputa” que existe entre los mismos clérigos, ya saben que los hay cofrades también. ¿Que hubiese pasado si la idea surge de una cofradía, o del propio consejo?… por el momento no lo podremos saber.
Pero lo cierto es que se ha elegido un elenco de pasos, igualmente con su disconformidad, nunca llueve a gusto de todos que presentará un anticipo de Semana Santa en las puertas de la cuaresma, no dará tiempo a saborear la gran cuenta atrás y quedarnos con las vísperas como diría Barbeito, cuando por la calles caminen –con la nueva moda estrenada y ¿exigida? por San Gonzalo, en silencio aunque no descartaría que al final las lleven- los pasos de misterio –se empezó con andas y ahora en sus pasos- que lógicamente les daría más sentido a la estaciones – y más lleno, me consta que desde que saltó la noticia de los pasos a crecido el interés de los foráneos en ir a presenciarlo, yo pensaba ir si fuera con andas-, que en este caso se reflejarán y rezarán el que escribió el Papa Juan Pablo II el Viernes Santo de 1991. Por ello los cofrades y capillitas disfrutaremos –obviamente no me lo quiero perder, incluso los que más lo critican- y como disfrutaremos de (1) la agonía de Dios en el huerto de Montesión, (2) del Beso de Judas al Redentor de Santiago, (3)al Poderoso “YO SOY” del Soberano del Tardón, (4)de la negación carmelita que espera el compás de los platillos, (6)de las lagrimas del Cristo que daba bienaventuranzas a los viajeros que salían por la Puerta Carmona, (7)del camino al calvario del que mueve el alma de payos y cales, (8)del Cristo que le hablaba a Montañés, Pasión pura al que a mi particularmente me gustaría que le ayudase el Cirene de Sebastian Santos para la ocasión y su correspondiente estación, (9) del SEÑOR, que más decir, no podía faltar el que mueve sin duda la fe en la ciudad y más allá, solo su Gran Poder lo puede, (10) del zapatero bendito que mira al cielo en sus inevitables Penas humanas de Triana (curiosamente Manolo Vizcaya saca dos pasos que estarán presentes),(11) de la tierna conversión entre desgarrados barroquismos en entre Él y Dimas, (12) de el calvario más real de la cristiandad, el que da hasta vértigo contemplar en sus Siete Palabras, (13) y Él, Dios sublime dibujado en un hombre sublime, un pobre gitano al que apodaban en Triana el Cachorro, seguro que sin duda moverá a la fe, (14) al suntuoso sueño neogótico donde duerme el barroco Señor Yacente, el cual estando luchando en los infiernos dará razón a nuestra fe –¿quizás cupiera el Sagrado Decreto?-y dejo para el final la quinta estación que será representada por la hermandad de vísperas más antigua de la ciudad, la cual quiero destacar ante tanta historia, solera y devoción porque ella es merecedora de tomarse como ejemplo de cómo en uno de esos barrios complicados ha podido crecer como una gran cofradía –más quisiera muchas de fuera parecer a ella- y sobre todo como hermandad.
El 17 de febrero, si Dios quiere, surcara las calles de la vieja Híspalis un barco dorado como los pueden ser lo de otra cualquier cofradía, donde Jesús pone nervioso con la verdad al procurador de Judea, Poncio Pilatos. El misterio nacido de las manos de Jesús Méndez Lastrucci (el Señor) y José Antonio Blanco Ramos (secundarias), salido de un envidiable trabajo de hermandad, de su hermandad de Torreblanca –un barrio con zonas marginales- que por fin pisará la Sevilla eterna, ellos que por su lejanía prácticamente nunca se han habrán planteado poder ir a la Catedral. Sólo por historia y trabajo ya debería estar en los días grandes –aunque muchas veces ni con ello se consiga- pero como digo las distancias hacen que la hermandad quizás sea siempre una cofradía de vísperas.
Un curioso reportaje de Julio Gómez en su magnifico blog “La Cruz de Cerrajería” nos aporta datos aproximados de cómo sería esa odisea de poner una cofradía desde Torreblanca en la Catedral de Sevilla y volver, donde tendría que recorrer 21km, con un tiempo de paso de 35 minutos que sumarian 26 horas en la calle, más de un día debería estar la cofradía en estación de penitencia. Por este motivo, alguna vez que otra he escuchado ideas para cumplir este sueño de llevar al Dios humilde de Torreblanca hasta el primer templo de la ciudad –obviamente saliendo de una iglesia del centro no del barrio, desde Santa Marina en concreto-, incluso de sus ex hermanos mayores… soñaban con el vía crucis del consejo o un Santo Entierro Grande, pues al final serán las dos cosas pero con matices diferentes en este peculiar evento que sin duda marcará la historia cofradiera reciente de la ciudad… por cierto fue anunciarse y comenzar a salir en otras ciudades propuestas y eventos extraordinarios para conmemorar el Año de la Fe con las cofradías como protagonistas… para los que dicen que Sevilla no marca tendencia… seguro que no cabrá un alfiler.




































































