Nos vamos de romería todo el fin de semana a la aldea de Zocueca en honor de la misma, así que nos vemos la semana que viene capillitas… y anticapillitas.
Foto: cogida “prestada” del Tuenti del amigo Antonio Pradas.
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viernes, 23 de septiembre de 2011
jueves, 22 de septiembre de 2011
ZOCUECA Y CABEZA... UN PASO PARA EL RECUERDO.
Seguramente mis visitantes más asiduos, sobre todo los de mi pueblo y aquellos que estén más aventajados en la historia y los pormenores de las cofradías bailenenses les parezca familiar el paso que abre esta entrada. El mismo no pertenece a la ciudad, sino más bien a la ciudad de Séneca, Córdoba. Y se preguntaran que tiene que ver este paso con Bailén, el cual pertenece a la hermandad filial de la Virgen de la Cabeza de la ciudad de la Mezquita.
Con esta fotografía creo que empezarán a despejar dudas en la cual aparece la antigua Virgen de Zocueca sobre el paso que procesionó hasta la fatídica fecha de 1936 –aunque puede que en los años de la II República no procesionase asiduamente-. El próximo fin de semana se celebrará la tradicional romería en su honor en los parajes que circundan la aldea a la que da nombre, donde se celebrará el tradicional traslado desde el pueblo hasta el santuario del Rumblar en las primeras horas del domingo, siempre el último de septiembre. Por este motivo le dedico hoy esta entrada al paso cordobés porque seguramente sea el único vestigio que queda en la actualidad que nos retrotraiga a aquel paso que estrenó la patrona de Bailén en 1910 aunque haya constancia de su donación en el año del centenario de la batalla de Bailen, 1908. El mismo se componia de un cuerpo inferior o paso de líneas neogóticas con una especie de templete que constaba de cuatro varales que acaban en arcos de medio punto que emergían de cada esquina del paso y se unían en la parte superior a una corona real entrelazándose. Dichos varales presentaban una decoración de hojarasca y elementos vegetales realizados igualmente en el mismo material. Además poseía una peana donde descansaría la imagen de la Virgen iluminándose por cuatros candelabros de tres brazos con un guardabrisa cada uno, sirviendo de base y cuerpo del candelabro lo que parece ser las imágenes de unos ángeles.
Lo cierto que por el tamaño de estos trabajos se podría considerar como una peana o sobre-canasto ya que en una fotografía fechada en 1914 de la procesión del Corpus Cristi se muestra como estos elementos descansaban a su vez sobre un paso de dos cuerpos realizado en madera, salidas de las manos del famoso carpintero local Juan Francisco García “El Tomatero” que tanto trabajos dejo en su tiempo para las cofradías bailenenses. Este paso se realizó para sustituir unas andas también en plata u orfebrería realizadas en 1872 que pasaron a usarse para los traslados, romería o el Santísimo en el Corpus. La parte orfebre consta en las actas bailenenses como obra de Meneses, refiriéndose con total seguridad al taller de “Hijos de Leoncio Meneses” que al parecer fue un taller con sede en Valencia, siendo una gran empresa que realizaba de todo tiempo de piezas y enseres religiosos ya que tenía sucursales también en Madrid y en Sevilla, en la popular calle Sierpes. Pasos como este o muy similares al parecer se encargaron por parte de sus cofradías para muchas imágenes de la Virgen de carácter letifico en la provincia de Jaén, sobre todo patronales en aquellos tiempos, desapareciendo los mismos igualmente en la guerra civil, como espero poder mostrarles en un futuro, destacando como ya hice una vez el que conto la Virgen de Linarejos, patrona de Linares.
Observando aquella fotografía, a mí personalmente me recuerda bastante al actual paso cordobés para que nos hagamos una idea de cómo podría ser en la actualidad si aún se conservase aquel paso y que hoy solo nos queda el trono o andas, en las que procesionará hasta su aldea el próximo domingo la Virgen de Zocueca. Paso de líneas sencillas el cordobés, con el singular templete que cobija a una copia o imagen seguidora de la iconografía de la venerada imagen del Cerro de la Cabeza desde 1227 en que la encontró el pastor de Colomera Juan Alonso Rivas donde hoy se levanta su basílica santuario. El mismo aparece representado en el paso en una imagen que se postra ante la morenita de sierra morena que es presentada “revestida” de su inconfundible ráfaga de la que cuelga una campanita, que si no me equivoco será en recuerdo de la campanita que escuchó el pastor aquella noche del 12 de agosto. La cofradía de la capital califal tiene programados los traiciónales actos de las cofradías filiales de esta antiquísima devoción con la asistencia a la romería más antigua de España cada último domingo de abril –curiosamente la Virgen de Zocueca también llegó a contar con cofradías filiales en los pueblos de la “comarca” de la aldea- y la salida anual a la que pertenecen estas fotografías, un domingo después de la susodicha romería. Desde la iglesia de San Francisco, en la bella calle de naranjos de San Fernando que cada Domingo de Ramos se vuelve Getsemaní de azahar para recibir a la hermandad del Huerto se echa a la calle en procesión gloriosa la Morenita cordobesa desde que en 1989 volvió la actividad de esta cofradía de la capital califal. De la misma destaco la manera de procesionar que lejos de parecerse a su original devoción como tantas otras, sigue la línea marcada por las cofradías penitenciales las cuales han implantado como estilo cofradiero universal en la ciudad las maneras e idiosincrasia sevillanas. Así el paso es una parihuela portada por valientes costaleros que si no me equivoco inauguran el tiempo glorioso en la ciudad en las que muchas cofradías han seguido la línea de las hermandades de gloria de la capital hispalense. Sevilla como no o Cuidad Real -con la que están hermanados- también han conseguido esta magnífica mezcla de contemplar a la Morenita, con los ecos de su popular pasodoble al compas racheao y como no, con marchas procesionales como una de las que suena en los videos, Lágrimas y Desamparo, de Francisco Melguizo siendo una auténtica joya de la música procesional cordobesa y la vez aun tan desconocida en el universo cofradiero.
Con esta fotografía creo que empezarán a despejar dudas en la cual aparece la antigua Virgen de Zocueca sobre el paso que procesionó hasta la fatídica fecha de 1936 –aunque puede que en los años de la II República no procesionase asiduamente-. El próximo fin de semana se celebrará la tradicional romería en su honor en los parajes que circundan la aldea a la que da nombre, donde se celebrará el tradicional traslado desde el pueblo hasta el santuario del Rumblar en las primeras horas del domingo, siempre el último de septiembre. Por este motivo le dedico hoy esta entrada al paso cordobés porque seguramente sea el único vestigio que queda en la actualidad que nos retrotraiga a aquel paso que estrenó la patrona de Bailén en 1910 aunque haya constancia de su donación en el año del centenario de la batalla de Bailen, 1908. El mismo se componia de un cuerpo inferior o paso de líneas neogóticas con una especie de templete que constaba de cuatro varales que acaban en arcos de medio punto que emergían de cada esquina del paso y se unían en la parte superior a una corona real entrelazándose. Dichos varales presentaban una decoración de hojarasca y elementos vegetales realizados igualmente en el mismo material. Además poseía una peana donde descansaría la imagen de la Virgen iluminándose por cuatros candelabros de tres brazos con un guardabrisa cada uno, sirviendo de base y cuerpo del candelabro lo que parece ser las imágenes de unos ángeles.
Lo cierto que por el tamaño de estos trabajos se podría considerar como una peana o sobre-canasto ya que en una fotografía fechada en 1914 de la procesión del Corpus Cristi se muestra como estos elementos descansaban a su vez sobre un paso de dos cuerpos realizado en madera, salidas de las manos del famoso carpintero local Juan Francisco García “El Tomatero” que tanto trabajos dejo en su tiempo para las cofradías bailenenses. Este paso se realizó para sustituir unas andas también en plata u orfebrería realizadas en 1872 que pasaron a usarse para los traslados, romería o el Santísimo en el Corpus. La parte orfebre consta en las actas bailenenses como obra de Meneses, refiriéndose con total seguridad al taller de “Hijos de Leoncio Meneses” que al parecer fue un taller con sede en Valencia, siendo una gran empresa que realizaba de todo tiempo de piezas y enseres religiosos ya que tenía sucursales también en Madrid y en Sevilla, en la popular calle Sierpes. Pasos como este o muy similares al parecer se encargaron por parte de sus cofradías para muchas imágenes de la Virgen de carácter letifico en la provincia de Jaén, sobre todo patronales en aquellos tiempos, desapareciendo los mismos igualmente en la guerra civil, como espero poder mostrarles en un futuro, destacando como ya hice una vez el que conto la Virgen de Linarejos, patrona de Linares.
Observando aquella fotografía, a mí personalmente me recuerda bastante al actual paso cordobés para que nos hagamos una idea de cómo podría ser en la actualidad si aún se conservase aquel paso y que hoy solo nos queda el trono o andas, en las que procesionará hasta su aldea el próximo domingo la Virgen de Zocueca. Paso de líneas sencillas el cordobés, con el singular templete que cobija a una copia o imagen seguidora de la iconografía de la venerada imagen del Cerro de la Cabeza desde 1227 en que la encontró el pastor de Colomera Juan Alonso Rivas donde hoy se levanta su basílica santuario. El mismo aparece representado en el paso en una imagen que se postra ante la morenita de sierra morena que es presentada “revestida” de su inconfundible ráfaga de la que cuelga una campanita, que si no me equivoco será en recuerdo de la campanita que escuchó el pastor aquella noche del 12 de agosto. La cofradía de la capital califal tiene programados los traiciónales actos de las cofradías filiales de esta antiquísima devoción con la asistencia a la romería más antigua de España cada último domingo de abril –curiosamente la Virgen de Zocueca también llegó a contar con cofradías filiales en los pueblos de la “comarca” de la aldea- y la salida anual a la que pertenecen estas fotografías, un domingo después de la susodicha romería. Desde la iglesia de San Francisco, en la bella calle de naranjos de San Fernando que cada Domingo de Ramos se vuelve Getsemaní de azahar para recibir a la hermandad del Huerto se echa a la calle en procesión gloriosa la Morenita cordobesa desde que en 1989 volvió la actividad de esta cofradía de la capital califal. De la misma destaco la manera de procesionar que lejos de parecerse a su original devoción como tantas otras, sigue la línea marcada por las cofradías penitenciales las cuales han implantado como estilo cofradiero universal en la ciudad las maneras e idiosincrasia sevillanas. Así el paso es una parihuela portada por valientes costaleros que si no me equivoco inauguran el tiempo glorioso en la ciudad en las que muchas cofradías han seguido la línea de las hermandades de gloria de la capital hispalense. Sevilla como no o Cuidad Real -con la que están hermanados- también han conseguido esta magnífica mezcla de contemplar a la Morenita, con los ecos de su popular pasodoble al compas racheao y como no, con marchas procesionales como una de las que suena en los videos, Lágrimas y Desamparo, de Francisco Melguizo siendo una auténtica joya de la música procesional cordobesa y la vez aun tan desconocida en el universo cofradiero.
martes, 20 de septiembre de 2011
CON ANDAR LARGO VIENE DESDE EL CERRO CRISTO CRUCIFICADO...
Curioso que nunca me haya acordado de uno de mis pasos preferidos de la Semana Santa sevillana. Poco he hablado del mismo aunque si me he acordado en algunas ocasiones de la Madre Santísima de la corporación, de la cual celebra en este mes su festividad y reina sin discusión en su barrio, la Virgen de los Dolores. El Cerro del Águila tiene por bandera a su cofradía, que cosa más bonita y que envidia da comprobar lo que es la Semana Santa para Sevilla, la cual se reinventa para conformar nuevas formas de darle culto a Dios y su Santa Madre siendo sus cofradías el gran reclamo del pueblo para acercarse a la iglesia, una iglesia exterior y que camina… y de qué forma camina esta hermandad para recorrer su larguísimo camino en busca de la catedral por que aun siendo el orgullo de todo un barrio, más grande es el orgullo de acercar a sus titulares al primer templo de la ciudad y cruzar, aunque sea fugazmente la eterna cuidad hispalense.
Recuerdo el Martes Santo del pasado año de 2009 dos circunstancias: La primera fue en la Puerta Jerez, al medio día bajo un sol de justicia llegaba ante mis ojos por primera vez el calvario que camina y atraviesa las grandes avenidas de Sevilla. Desamparado y Abandonado llegó el barco de caoba y plata, que a falta de la Madre y el discípulo amado siempre va cobijado por sus costaleros el maravilloso crucificado atribuido al inmortal Ocampo entre la genialidad de unos grotescos soldados y sayones que crean una escena espectacular ideada por el llamado cada vez más “profesor Miñarro”, el imaginero Juan Manuel Miñarro en una de sus primeras creaciones. Observar esta escena bajo el cielo, más si esta algo nublado con nada que estropee el fondo te retrotrae al momento del terremoto, las tinieblas y la gran tormenta que se originó cuando el Hijo de Dios entregó su espíritu al Padre Eterno, un sayón que se sortea sus sagradas vestiduras eleva el brazo señalando al cielo atormentado por lo que les parecía la cólera de Dios mientras en el frontal un Longinos con cara de imaginero sevillano se postraba ante el que “verdaderamente era el Hijo de Dios…“ plumas por Sevilla cerraban la escena.
La segunda fue ya en los últimos compases del día o los primeros, no recuerdo la hora, en la plaza del Duque saboreando una espectacular doble revirá del misterio de la Bofetá que emprendía su camino de vuelta a San Lorenzo nuevamente el Cerro del Águila estuvo presente cuando me encontré al amigo Basilio “Kiski” que salía de costalero en el misterio del crucificado que anteriormente residió en la iglesia de San Luis de los franceses para pasar a San Gil desde donde sería trasladado a la parroquia del cerro –como vemos al Cristo le gusta las distancias largas-. Había cogido un taxi para que lo acercara desde la recogía en el cerro hasta el centro para contemplar esta cofradía que le encanta donde con su costal bajo el brazo estuvimos departiendo por lo que Félix aun me dice que no vi nada por estar “cascando” con Kiski. Me habló de la corría que se pegan las dos cuadrillas que comanda un capataz del que siempre habla maravillas, Paco Reguera – otro de esos capataces con poco renombre, pero que hacen cuadrillas de categoría- y su importante e imprescindible característica de su trabajo… andar, pero andar de verdad para poder cumplir con la proeza de cada Martes Santo de atravesar la nueva ciudad, que sería todo campo cuando el hipotético Ocampo tallase al antiguo Cristo que levanta la emoción de un barrio, prácticamente de estreno al lado de Él. Pocos puntos se pueden pillar de este paso o sus pasos no ganándole metros al andar, incluso su paso por Campana se masca una ligereza poco normal en las demás cofradías por lo que este paso siempre se le puede considerar como el crucificado del largo andar.
lunes, 19 de septiembre de 2011
DE SANTA MARINA AL RESTO DEL MUNDO...
En la iglesia de Santa Marina se asentó durante más de tres siglos la cofradía de gloria que recorrió ayer las calles de Sevilla, hecho por lo cual aún se sigue identificándola con esta iglesia. Tal como define el título de la entrada, es la hermandad e imagen primitiva que creara la iconografía en la que la Virgen María revestida de pastora apacienta el rebaño divino. Eso fue lo que soñó el santo sevillano fray Isidoro en la noche de San Juan de 1703, en el convento capuchino de Sevilla cuando tras predicar por la capital hispalense tuvo en el coro bajo del citado convento la aparición de la Virgen vestida como una pastora. A la mañana siguiente el fraile fue a casa de un pintor local Alonso Miguel de Tovar -discípulo de Murillo- a quien contó detalladamente la aparición para que la plasmara en un lienzo. Aquél lienzo sería el primer icono sobre esta extendida devoción por todo el mundo, siendo luego plasmada en la madera seguramente por el mejor imaginero del momento de la ciudad, el utrerano Francisco Antonio Ruíz Gijón que al parecer tenía el taller en los aledaños de la actual sede canónica de la Resurrección, incluso parece ser que el eterno “padre” del Cachorro –quizás ayudado por una hipotética hija llamada Bernarda, en un nuevo episodio que nos recuerda a la roldana, hija y aprendiz igualmente de un imaginero- está enterrado en la sede indisoluble de esta corporación de gloria que actualmente reside en una capillita cercana a la iglesia de San Juan de la Palma.
Precisamente en el día de ayer, guiada por los Santiago hicieron estación en la sede de la “elegancia blanca”, la hermandad de la Amargura sobre su personalísimo y acertado paso de madera tallada y acabado en pan de oro que realizase para Ella el tallista Miguel Alonso en el año 1960 para sustituir al anterior que lucía los famosos candelabros que han ocupado algunas páginas en esta casa por haber servido de luminosa ascua de luz del caminar del Soberano de Linares en los años ochenta de la pasada centuria.
Es esta una de las hermandades de gloria más señeras y conocidas de la ciudad, con una de las páginas más brillantes y avatares históricos de la cual partirían tantas y tantas reinterpretaciones de la misma por toda España y parte del mundo, siendo sin duda destacable el “milagroso” suceso que ocurrió en los trágicos primeros días del estallido de la guerra civil. Su iglesia se encontraba en el epicentro de la zona de resistencia al alzamiento militar, en el denominado “Moscú sevillano” por la convivencia de un gran sector de clase obrera por lo que su sede fue una de las que sucumbió a las llamas de aquellos tristes días. A los días y sin haber pasado aun el peligro, dos feligreses y hermanos comprobaron entre las ruinas que la imagen de Nuestra Señora, Madre del Buen Pastor o del Pastor Divino -Título oficial en su liturgia propia, reconocida por Roma- y la pintura originaria estaban intactas entre tanto escombro. La sacaron de aquel lugar de desolación para salvaguardarla para no volver desde entonces a su sede histórica.
Septiembre se viste de mes pastoreño, de la alegría en el centro histórico con la madre de todas las pastoras, la cual también serviría de modelo para esa otra madre que recibió hace unos años a la Pastora del otro lado del rio, la Piedad del Baratillo.
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domingo, 18 de septiembre de 2011
PARA ESTO SALIÓ LA MACARENA...
Hace justamente un año muchos tocamos la gloria de prendarnos de la Madre de Dios en Sevilla por sus calles. El año pasado con motivo de la beatificación de Madre María de la Purísima se revivió una nueva Madrugá para que la Esperanza surcara de nuevo sus calles para acongojar los corazones. Pero fue distinto, su paso se reconvirtió en uno de gloria y no pudimos embobarnos del dulce compas de su palio. Pero además no pasó por las calles de siempre, la catedral en aquellas jornadas era un espacio atípico, moderno que la aria cruzar por vez primera el rio Guadalquivir por que las hermanas de la Cruz querían que su bendita presencia llenara de más devoción el importante hecho de que una de las suyas subía nuevamente a los altares, aunque seguro que Ella las subiría a todas por su encomiable labor…
Fue una jornada inolvidable, cuando llenó las grandes avenidas de un gentío que sorprendía a propios y extraños que quedará guardado en la retina de la memoria con ese estremecedor silencio que se abría allá por donde su imagen pasaba en su largo caminar de vuelta a su basílica, pero yo creo que ella verdaderamente salió a otra cosa, algo a lo que seguramente Madre María no le pondría pegas. Tan cerca de ella está el hospital que lleva su nombre, pero nunca en la Madrugá puede visitar a sus enfermos, los que seguramente necesite más su Esperanza pero en esta jornada si iba a pasar por sus puertas y Ella no podría pasar de largo.
La fotografía que abre la entrada la encontré el año pasado por internet, ya ni recuerdo donde pero se trataba de una historia que me encogió el alma. En la misma se vislumbra una mujer enferma sobre su camilla que no quiso perderse, aun por la gravedad de su enfermedad la bendita hermosura de la Señora de Sevilla. La Virgen llenó de alegría a todos los que la recibieron, pero seguramente salió para que esa muchacha se le quedara grabada su hermosa cara para que no se le olvidara cuando días después se la encontrara en la gloria… ella murió, pero su fe quedó plasmada en esta estampa y seguramente la Macarena salió para despedirse de ella.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Y TRIANA TAMBIEN "PASTOREÓ" EN EL BARATILLO...
Y precisamente la parada de estas hermandades a rendir pleitesía en la capillita de la calle Adriano, donde viven las madres Baratilleras y su hijo de la Misericordia se han convertido en puntos esenciales para entender la Semana Santa sevillana y la de Triana que para otros muchos se ha llegado a convertir en un trocito de Triana desde que salen de la catedral, atraviesan el Postigo para plantar sus pasos ante el Baratillo y volver triunfales a Triana en este Arenal donde por cierto vive un antigua hermandad trianera, las Aguas.
Pero en Triana hay más hermandades además de las penitenciales, las gloriosas que al no tener la “obligación” de tener que encaminar sus salidas procesionales en busca de la catedral para realizar su penitencial estación con carrera oficial incluida, salen cada año en sus salidas anuales recorriendo las calles de sus barrios y feligresías, además que difícilmente podría estar todo el año las hermandades letificas “invadiendo” el centro para realizar estación gloriosa al primer templo hispalense. Pero existe la particularidad del pregón de las Glorias que a diferencia del de Semana Santa se celebra en la catedral siempre presidido por la imagen de una hermandad de gloria sobre su paso, el cual es trasladado previamente en procesión y como no, vuelve de igual forma a su sede en ese momento y oportunidad histórica para estas hermandades de llevar a sus titular al templo metropolitano.
Por esta razón el pasado mes de mayo del año 2008, tuvo su turno de pisar suelo catedralicio la bellísima Virgen, quizás de inspiración “Astorgiana” que vive en la casa de la Señá Santana, la Pastora de Triana. Mañana un año más volverá a recorrer las calles de Triana, esta solemnísima gloria que pude disfrutar el pasado año en persona sobre su singular paso de orfebrería sobre un monte multicolor de flor para una de las Señoras de Triana, eso sí de las menos conocidas por aquello de ser de gloria. Aquel año dejó las bellas estampas de cruzar el rio como lo hacen los Cristos y dolorosas trianeras y volver bajo el Arco del Postigo para como no parase a rendir pleitesía a las Reinas Baratilleras donde su cuadrilla dibujó chicotas eternas para revirar el glorioso paso. Sonaron ecos de “Pastora de Capuchinos”, “Caridad del Guadalquivir” y “La Estrella Sublime” y se marchó con “Salve”, “Pastora de Triana” y “Pasan los Campanilleros” para que el sabor cofradiero fuera más patente… seguramente la piedad se preguntó que era esas campanitas, que no sanaba el bendito son de unas bambalinas y se alegró de ver que su pena se volvería alegría para convertirse en Pastora de los trianeros que aquel día pastorearon almas en el Baratillo.
jueves, 15 de septiembre de 2011
EL TRONO DE MADERA DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES.
Así es como los que ya peinan más de una cana llaman al actual trono del Cristo del Buen Morir o de la Soledad de Bailén. El trono de madera barnizada que posiblemente desde los primeros años de la década de los sesenta del siglo pasado procesionase la venerada imagen de la que hoy se celebra su festividad Ntra. Sra. de los Dolores, la gran devoción mariana –con permiso de la Virgen de Zocueca- de mi pueblo. Y por ser hoy su festividad – aunque el día de las Lolas sea siempre el Viernes de Dolores, preludio de la semana más grande- me gustaría hablar sobre los pocos avatares que conozco sobre ese trono, de líneas correctas aunque con la talla de algunos bustos y cartelas de iconografía pasionista con un cierto interés artístico. Paso emblema en la historia reciente de la Semana Santa local ya que fue el primero que fue adaptado para ser portado por una cuadrilla de hermanos anderos, la primera constituida de estas características en la ciudad allá por los años ochenta del siglo XX.
Trono de “autor anónimo”, por lo menos es lo que único que se conoce del mismo aunque también es cierto que nunca he indagado lo suficiente y por los cauces más correctos para averiguarlo, pero usando la maldita costumbre de este pueblo del “boca a boca” puedo añadir que al parecer este trono, entonces paso de ruedas fue adquirido posiblemente gracias a la gestión del cura párroco de la Encarnación, seguramente don Francisco Caballé para su utilización en las procesiones del pueblo.
Y aquí es donde viene a colación las primeras fotografías de la entrada donde se vislumbra un paso que no les será reconocible a los bailenenses que lean esta entrada, que me consta no son pocos… el mismo pertenece o lo hizo a la hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno de la ciudad renacentista de Úbeda en el que podemos ver esa antigua sacra conversación donde procesionaba la Virgen de los Dolores, San Juan Evangelista y en este caso la santa mujer Verónica. “Las hordas del marxismo” tal como se expresaban en la época – aunque dudo que el nivel intelectual de aquellos llegara como para saber que era aquello e incluso quien fue Carlos Marx- destruyeron la imágenes de la antigua cofradía ubetense con lo cual en los duros años de la postguerra tendrían que levantar de sus cenizas a la cofradía de la mañana del Viernes Santo ubetense. Jacinto Higueras renacería al llamado “Señor de las Aguas” y Amadeo Ruiz Olmos a la dolorosa en 1942 junto al valenciano Vicente Bellver que realizaría las imágenes del evangelista y la piadosa mujer de Jerusalén entre 1943 y 1945 –sustituidas en 2005 por las actuales de Bartolomé Alvarado Carrasco-. El trono no he podido confirmar aun su autoría pero comparándolo con el trono de Jesús Preso de Torredonjimeno es prácticamente evidente que lo tuvo que realizar el artista de la cercana ciudad de Torreperogil (Jaén), José María Trillo Olivares autor asimismo documentado de las andas toxirianas y el cual tuvo trabajos paras las cofradías de Úbeda.
Aquel trono sería sustituido por uno de nueva ejecución en 1959 realizado en el entonces taller ubetense del malagueño Francisco Palma Burgos –autor curiosamente del Jesús Preso de Torredonjimeno-, que igualmente realizaría una nueva dolorosa, la actual y que cosas del destino acabaría en Bailén, el trono digo aunque de esto hablaré en otro momento. Por entonces con toda probabilidad el taller de Palma Burgos habría realizado el retablo del Cristo de la Expiración de la parroquia de la Encarnación y el nuevo busto de San Juan Evangelista, todo ello gracias a gestiones de anteriormente mencionado presbítero, motivo por el cual me hace suponer que el mismo compro de segunda mano con el asesoramiento del eterno artista malagueño aquel trono para que sobre el mismo procesionase la bella dolorosa de José Romero Tena. Mi padre siempre me ha contado que aquel trono se compró en Úbeda y tal como vemos en las fotografías ubetenses, constaba de dos cuerpos que en Bailén se separaron para formar dos pasos diferentes para ser acoplados a chasis mecánicos para ser transportados por el sistema de ruedas. La parte inferior pasó a la Virgen de los Dolores y la parte superior para la Santa Vera Cruz, en el cual procesionaria a sus titulares como podemos ver en esta desaparecida estampa de Santa María Magdalena en la mañana del Viernes Santo por la calle García Morato, antes de que la sustituyera la santa mujer Verónica en 1992 aunque años antes procesionaria sobre el actual trono del cordobés Díaz Roncero. Aquel pequeño trono de madera oscura, corta filigrana y destacable cartela frontal donde se representaba el encuentro de Jesús con la Verónica en la calle de la Amargura lo conoceríamos los de mi generación como el trono antiguo de la Virgen de los Siete Cuchillos hasta que se sustituyese en 1996 por el actual de “usanzas” sevillanas, siendo vendido si nuevamente el “boca a boca” no me falla, a la ciudad de Guarromán.
Aquel trono, el cual parece ser no trajo consigo los candelabros que observamos en las fotografías, seria readaptado para ser portado por varales exteriores y la inclusión de un palio para que procesionase la Virgen de los Dolores sobre los hombros de sus hermanos hasta que fue sustituido por el actual, consistente en una parihuela con respiraderos de orfebrería cordobesa realizados en el taller de Gonzalo Angulo de Lucena (Córdoba). El trono dormiría el sueño de los justos unos pocos años hasta que volvió a ser reutilizado para procesionar al nuevo titular cristífero de la antigua hermandad de la Soledad -que antaño tuviese como titular al Santo Entierro- el Cristo crucificado que fue bautizado con la advocación del “Buen Morir” aunque todo el mundo lo llame de la “Soledad” por ser esta la denominación de la ermita y sede donde recibe culto durante todo el año, la serena muerte del Dios que sacase de la madera el cordobés Miguel Arjona Navarro hace ahora veintiún años. En los últimos años, este paso ha sido restaurado por los talleres de Santiago Lara de Socuéllamos (Ciudad Real) -autor del actual retablo de la patrona de Bailén-, el cual modificó el sistema de anclaje de los varales a lo que podríamos definir como canasto, dándole más altura y repolicromando el mismo, mezclando tonos dorados con el oscuro barniz para continuar cada Miércoles Santo portando al Cristo de la soledad en la llamada procesión del silencio de la Semana Santa bailenense.
Fotos actuales: virgendelosdoloresbailen.es/
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