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domingo, 10 de junio de 2012

LA DESDICHA DE AMADEO RUÍZ OLMOS...

Sin duda que la ciudad de Úbeda es conocida por su impresionante casco histórico, por ese entramado de edificios símbolo de un esplendor remoto que sorprende a propios y extraños. Pero esa riqueza no solo quedó en la arquitectura, si no también en el patrimonio escultórico que hizo que la ciudad contase con grandes iconos de la escuela escultórica de la tierra o Granada. Las cofradías ubetenses podrían contar hoy con un envidiable patrimonio devocional, o la mayoría de ellas pero la fatídica Guerra Civil acabó con todo aquello, no se salvó nada de nada, ni las imágenes de escuela valenciana incorporada en los últimos años del XIX o primeras décadas del XX.
Pero el resurgir de la imaginería ubetense, pero sobre todo la pasionista se inclinó en una dirección que normalmente pocas cofradías de Andalucía siguieron, seguramente una de las notas a destacar y diferentes de la actualidad sea el patrimonio que construyó las cofradías de la ciudad de los cerros a partir de la postguerra. Y es que en aquellos tiempos las cofradías incidían en el resurgir de sus devociones perdidas e incidían a los imagineros en que plasmasen en la madera lo que los siglos venían contemplando.
Aquello hizo que muchas ciudades buscasen al típico imaginero neobarroco o que los artistas del momento se inclinaran por ese arte. Sin duda el siglo XX dio como resultado una escuela nueva, la que muchos llaman el Arte Contemporáneo. El ejemplo lo vimos el otro día con Gabino Amaya y su aportación a Linares. Y Úbeda se inclinó por esa escuela, allí no llego ni Lastrucci, Sebastian Santos, Illanes, Fernández-Andes, etc… como si llegaron a otras poblaciones de la provincia del Santo Reino, quizás algún ejemplo de la esencia granadina pero ni eso.
Hoy los amantes del arte, aquellos que se inclinan más por esto que por el gusto capillita pueden tener a Úbeda como un gran paraíso donde dejaron su legado personajes como Benlliure, Coullaut Valera, Jacinto Higueras pero sobre todo el mayor legado del malagueño Palma Burgos y como no, el del valenciano-cordobés Amadeo Ruíz Olmos.
Por ser hoy la festividad del Corpus Christi me pararé en el misterio de la institución de la Eucaristía de esta ciudad, el cual surgió del genio de Ruíz Olmos. Misterio símbolo de su producción, según los entendidos su obra cumbre para una ciudad que solicitaría sus trabajos para enriquecer ese patrimonio errante que complementa y corona la genialidad del sus calles.



Pero Amadeo Ruíz Olmos, seguramente sufrió uno de los más dolorosos trances que puede sentir un artista y es que lo dueños del arte que el creaba decidiera tocar sus obras encomendándole remodelaciones a otros artistas. En 1955 entregó a la cofradía ubetense los primeros trabajos, la imagen del Señor y la de San Juan y San Pedro. En toda la obra el artista dejó patente su concepción para hacer fluir su inspiración creando imágenes con un eterno suspiro, de unas líneas alejadas al neobarroquismo y de unas policromías que le traerían los mayores disgustos. Las mismas se solían identificar por sus matices claros casi pálidos, alejadas de ese barroquismo que si insuflaba más Palma Burgos en las obras que ya había realizado para la ciudad. Varias imágenes de la producción de Ruíz Olmos han sido re-policromadas nuevamente para acercarlas a esos gustos pictóricos, quizás los especialistas si llegaban a valorar el sentido de las policromías que ideaba el autor pero está claro que el gusto capillita no lo veía de igual forma. Un ejemplo lo tenemos en la ciudad vecina de Baeza con la encarnadura de Juan Abascal –aunque para mí en este caso si mejora la imagen, aunque quizás no la necesitase- al Señor de la Columna de Ruíz Olmos o como ya verían en una entrada anterior, con el Señor del Rescate.
Ciertamente es sorprendente que la entonces joven cofradía –un ejemplo más de lo que trajo el “nacional catolicismo”- le encomendase el trabajo a Ruíz Olmos, cuando entonces en la ciudad, Palma Burgos ya era considerado un dios. Pero consiguió arrebatarle el trabajo el cual dicen el malagueño ansiaba realizar… el hilo de la vida nos negaría como hubiese sido un misterio de la ultima cena del eterno artista malagueño.
Pero nos legó la de Ruíz Olmos, aunque a muchos no le entre ese tipo de imaginería, vamos yo no niego que no me gusta el hieratismo de las vestiduras de las mismas, hoy en día lo que se refiere a estas partes de todas las imágenes me recuerda más a las obras, dicho desde todos los respetos, de los falleros valencianos. Pero es que el respeto al trabajo de Ruíz Olmos será la clave para ver esto de dicha forma. Porque apenas acabado el conjunto la hermandad decidió como otras re policromar todo el conjunto, estando don Amadeo aun activo. Un trabajo que realizó el que se quedó con las ganas de tallarlo, Palma Burgos. Hoy en día tampoco cuenta con la policromía del malacitano, si no la de uno de sus discípulos, el ubetense Márcelo Góngora, la cual para mi visión desvirtuó el conjunto, si se compara con fotografías de la época… una muestra de cuando una policromía de menos categoría puede desvirtuar un gran trabajo de talla, todo por eliminar los tonos pálidos y hacer imágenes como se diría hoy día “agitanadas”.





Al parecer el mítico presidente de la cofradía hizo por donde para no disgustar a Amadeo Ruíz Olmos que visitó la ciudad para contemplar su obra acabada y en conjunto, cerrando la iglesia que hiciera que el escultor volviese a Córdoba sin ver a sus imágenes repolicromadas.
Nunca o casi nunca fue entendidas sus policromías algo que hizo que llegara en alguna ocasión a las manos con algunos de sus críticos. Uno de ellos fue un directivo o cargo de junta llamado Manuel López Bajoz el cual apostaba por la opción de Palma Burgos. Al no conseguirlo no escatimó en desprestigiar el trabajo de Ruíz Olmos como para llegar a decirle: “que si no sabia policromar se dedicara a pintar puertas”. Según fuentes fiables, Amadeo se inspiraba para los apóstoles en modelos reales, dicen que para Judas Iscariote sirvió un oficial de su taller llamado Daniel Carrillo pero otra visión tras la contemplación de la obra es que Ruíz Olmos sacara sus desdicha con el cincel y plasmara al directivo ubetense en el rostro del traidor, algo que lejos de ofenderle le enorgulleció y llevo con orgullo de ser el Iscariote y el gran critico de Amadeo Ruíz Olmos.
Una historia singular de un genio del arte de la imaginería de la pasada centuria y unos de los grupos escultóricos de la Ultima Cena más destacados de todo el territorio español en el día que se celebra el culmen de aquella ultima cena pascual con sus amigos, los que horas después lo abandonaron para enfrentarse a sus horas más dolorosas y transcendentales.


jueves, 7 de junio de 2012

¿POR QUE NO PUDO SER CON TRIANA?

En la Madrugá eterna una chica de vida alegre, de origen “gabacho” y de vida cabaretera llega a Sevilla buscando a un hombre que le dejó marcado su corazón. José Manuel era un joven sevillano algo alocado que en un viaje al país de los grandes vinos vino a cortejar a este joven muchacha. Pero José Manuel tenía novia, de las de sevillanas maneras y la misma se llama como la ancestral gloria de la Magdalena… Amparo. Se hacia la noche más triste y esperada de Sevilla y esta pareja de novios se echaba a sus calles para disfrutar del Silencio de la Concepción de María, o del Poder, grande el, de Dios, o de su Calvario o de la Salud que van pidiendo los gitanos y como no, de las Esperanzas. Y buscaban la que es la verdadera plaza de la Magdalena para presenciar el caminar de una de las Esperanzas, la que trae la algarabía y el sentimiento de Triana.
Allí entre el gentío pasó un Dios lleno de garbo que camina caído para el perdón de sus trianeros, de su Sevilla, de sus hermanos del mundo. Un mar de música blanca que se movía en oleaje aunque curiosamente su camino lo abra un ancla, la cual nunca los para en esa enigmática noche. Pero detrás venia Ella, y José Manuel y Amparo la esperaban cuando entre el gentío, seguramente viniendo por los callejones que dan a la Campana llegaba esta francesa algo perdida, casi sin comprender que era todo aquel fenómeno que se apoderaba de la ciudad. Hombres vestidos de raro traje, que pareciesen del “Ku kus Klan” por esos altos capirotes que parecen rasgar la sobrecogedora noche y detrás de ellos unos suntuosos carros portados por hombres que caminaban al son de músicos tras ellos. No se explicaba muy bien que era aquello, aunque si sabia de manera distorsionada que se trataba de esa semana que es santa que les contaban en su país de origen aquellos periodistas que la visitaban y luego las contaban en los diarios nacionales. “Estos españoles” diría aquella francesa, pero que españoles que le hervía la sangre como para viajar hasta la ciudad del Giraldillo en busca de aquel hombre que la enamoró hasta “las trancas”. Caminaba perdida entre la multitud mientras el palio de Triana pasaba repartiendo Esperanza entre aquella multitud. En eso que la bella muchachita encontró entre el gentío a José Manuel contemplado el evocador caminar de la Virgen de trianeras maneras. La muchacha no venia sola, vino con unos amigos que observaron como José Manuel cogía de la cintura a Amparo. La joven mandó a un chavalito a llamar a José Manuel, el, confuso siguió al niño, Amparo se quedó porque pensaba cantarle una saeta a la Virgen de la Esperanza… José Manuel se quedó sin palabras al encontrarse lo que se podría definir como “una aventura por tierras francesas” mientras en un segundo plano la Virgen lo llenaba todo entre una historia secundaria… una historia que seguramente desde un balcon… de nubes, contemplaba e inspiraba a don Joaquín Turina…

Aquel desenlace terminó en la Feria de Abril, la francesa marchó desolada a su tierra porque el sevillano se quedó con la alegría sevillana de su Amparito. Esta es la triste historia de una joven cabaretera francesa llamada Margot, la que se hizo ópera y después música procesional y se hizo realidad o más bien se intuyó la pasada Madrugá cuando la Esperanza de Triana caminaba en busca de la Campana por la plaza de la Magdalena. El barrio se hizo una vez más; centro, dicen que la Esperanza de la historia puede que se tratase de la Macarena, pero en ningún sitio lo aclara, así ¿por qué no pudo ser con Triana?… que me gustan estas transformaciones…



Fotos: Del amigo Pepe Lasala, el cual con su arte ha inspirado esta entrada...

miércoles, 6 de junio de 2012

LOS VERDADEROS COSTALEROS DE DIOS...

Siempre llamamos al mundo de abajo con apelativos de “Costaleros de Dios” o de María en la otra variante. Verdaderamente que una vez más recordando las geniales palabras de Barbeito, que sentido tendría si rebosante la fe no pensara eso, que arriba llevan eso mismo a Dios… y su Madre Bendita para poder explicarse el fenómeno del costalero, hombre de trono, cargador, horquillero, andero… Pero tan solo es madera, terracota o escayola amen de otras materias en las que están realizadas las imágenes procesionales. Son elementos de comunión con el pueblo, son un evangelio iconográfico que intenta enseñar al pueblo, aunque muchas veces dudo que se consiga ese fin, al fin y al cabo el pueblo se queda con que es el Señor o la Virgen a los que rezarle, amen de los devotos a otras variantes que traen la “fiesta” de la Semana Santa y las procesiones… más me duelan sobre todo si son de sevillanas maneras.
Pero mañana es uno de esos jueves que relucen más que el sol, y relucirá pero la casi totalidad de España lo veremos desde el trabajo o desde el sofá porque aun la crisis continua. Pero mañana Sevilla, Toledo y Granada tendrán la dicha entre otras cosas de pedirle al mismísimo Dios por que irradie la crisis, aunque creo que hasta Él se echará a reír…



Mañana estas tres ciudades como mandan la tradición, los cánones, la herencia ancestral católica española celebrarán el segundo jueves que reluce más que el sol, la festividad del Corpus Christi en la que Jesús Sacramento, el Dios presente en la ostia, en la eucaristía saldrá de sus sagrarios para pasearse por las calles de estas tres ciudades… esta vez no es madera, es pan pero ese pan es bendito, en ese pan esta Él…
En las mismas se sigue respetando esta celebración en jueves, en el resto de España tendremos que seguir esperando al domingo, por mor de meter en el calendario laboral festividades que nadie siente ni celebra, como mucho una escapadita al campo. Pero el Corpus si era un día grande, parecía como el Domingo de Ramos o más pero todo esto se esta diluyendo poco a poco, cada vez la sociedad es mas anti religión o anti iglesia, y esta procesión les huele más iglesia, pareciese que las imágenes se hayan convertido para muchos como en una religión propia donde ellos mismos redactan sus mandamientos y normativas.





Somos muchos los amigos que pensamos que la Semana Santa le podría dar mucho a esta festividad que curiosamente en la noche de los tiempos aportó mucho a la Semana Santa. Hoy en día, curiosamente la celebración de la Pasión, la que acarrea el fervor popular le podría aportar mucho a la procesión del Corpus en cualquier ciudad. Sevilla llenará mañana el cortejo de pasos, de engalanamientos del recorrido de la hermandad pero cuando pase todo se volverá hacer Domingo de Ramos y esta vez, si Él lo ve conveniente saldrá a bendecir el pan y el vino camino de los Terceros, el panorama cambiará mucho entonces… De Toledo poco puedo aportarles, prometo interesarme por los encantos del mismo y al final queda Granada, la cual además celebra su feria, casi como si Dios Sacramentado fuese el patrón de la ciudad. Es sin duda la gran fiesta de la ciudad y su fama recorre el territorio nacional, aunque siga pensado que el de Sevilla gana en esplendor por goleada al resto.



La catedral granadina inclinará nuevamente la rodilla ante la salida de la custodia, aquella que regalara a la ciudad la mismísima Reina Isabel la Católica, y los altares llenaran el recorrido bajo la procesión de los toldos, porque esta festividad está marcada por las primeras calores de los meses veraniegos y el abanico surcará las calles de la ciudad de la Alhambra. Pero si algo tiene de especial este Corpus, aunque sea algo más secundario es de que en Granada no se consiente que para una vez que sale el mismísimo Dios sean unas ruedas la privilegiadas de ser sus pies por las calles de el antiguo Reino Nazarí. Obviamente, recordando otra vez a Barbeito se verían “desprovista de gracia”… y cierto que es, porque en Granada hay unos privilegiados que pueden decir que son los verdaderos Costaleros de Dios…





Carvajal es su capataz, variante granadina de las sagas de capataces que sacan varias cofradías y manejan un elevado numero de costaleros. Sencillas andas, ¿para cuando unos respiraderos?, desde 1992 ya esta bien aunque habría que pensar en un nuevo paso, ese estilo modernista de Orfebrería Moreno sigue sin convencerme, pero aun así son unas andas envidiadas, son las que caminan al compas de los hombres que curiosamente se tiene constancia que el dato más antiguo que habla de estos hombres, era portando la Custodia de Sevilla, aunque la misma hoy en día vaya a ruedas… -Curioso que el año pasado mandara la Custodia granadina el hijo de Antonio Santiago- con este tema los poderosos costaleros sevillanos parece que aun no pueden combatir, pero en Granada si, volverá a caminar al compas racheao llenando de envidia a media Andalucía, sobre todo a aquellos que viven la pasión del costal y piensan que el verdadero Dios tendría que ir así para convertirse en los verdaderos costaleros de Dios… en Granada hay lista de espera así que…





martes, 5 de junio de 2012

"NUEVA CARNE" PARA LA EXPIRACIÓN...

Siguiendo en la línea de la entrada anterior me detendré hoy en uno de los grandes “estrenos” de esta pasada Semana Santa en la ciudad de Linares. Como vemos tenemos un nuevo conjunto fotográfico que nos muestra el perfil de una misma imagen. Nos referimos a la imagen del Stmo. Cristo de la Expiración de la cofradía homónima residente en la iglesia, antiguo convento de San Francisco de Asís.
El estreno ha consistido en su restauración, pero no una cualquiera. Como Linares no es Sevilla, allí no existe la llamada “prensa morada”, es decir un medio que este al día con las noticias de las hermandades. Un medio que además debería darle vida las hermandades o los “kapirotes” de turno, pero aquí como en tantas otras ciudades esa perspectiva de lo cofradiero aun no se asentado. Así que cuando una hermandad emprende un proyecto de poco nos enteramos y tan solo los más “hábiles” de conocimientos artísticos pueden medio vislumbrar los trabajos acometidos en las imágenes y por ende en el patrimonio material de las cofradías.


Así que poco puedo aportarles de cual era el estado de conversación de esta imagen realizada en 1942 para sustituir la imagen fundacional, de probable origen levantino destruida en la Guerra Civil. Gabino Amaya seria su autor, un artista extremeño –curioso que en una publicación de Diario Jaén lo tilde como de etnia gitana y raíces trianeras- inmerso en la corriente artística donde se sumergieron escultores como el nombrado en la entrada anterior, Juan Luis Vasallo. Recibió los consejos de Coullaut Valera, lo que nos da ha entender las directrices de su arte dentro de su poca prolífica producción de imaginería. Seria su primera obra religiosa para Linares, a la que aportaría tres imágenes más aunque hoy en día solo quede Él y el Señor del Rescate. Un crucificado fiel ejemplo del arte de aquellos escultores que tras la guerra se tuvieron que dedicar a la reconstrucción de las devociones perdidas, es decir una obra genuina, llena de originalidad que en poco se parecía en el anterior simulacro escultórico, algo así como lo que exigió Benlliure en Málaga con el Nazareno del Paso o la Expiración. Al igual que aquel crucificado, fue concebido con una cruz de sección plana sobre la que lanzaría al cielo su último aliento clavado a la misma por cuatro clavos, signo inequívoco de que el artista quería crear algo nuevo, no basarse en la escuela imaginera de siglos pasados o por lo menos desvincularse de los más repetidos.

Lo cierto es que Amaya al aparecer destacó más por su producción en monumentos, en el modelaje de esculturas que luego seria pasadas al bronce, algo así como el maestro Benlliure, todo unido a su estilo, anclado en esas corrientes post modernitas. Esto trajo que algunos de sus trabajos no removiesen el alma de los linarenses, sobre todo en sus imágenes marianas aunque con sus dos Cristos fue al contrario. Observando una fotografía antigua, si algo destacaría es su policromía, sobre todo de esos impactantes ojos rojizos que mostraban todos los tormentos sufridos hasta llegar ahí, a la Expiración.


Durante los años noventa de la pasada centuria, la práctica totalidad de la imaginería pasionista de la ciudad requería de necesitadas restauraciones, sobre todo de las imágenes más antiguas. La sombra de Víctor de los Ríos en la ciudad era y sigue siendo muy larga y el respeto que tenía el movimiento cofradiero de entonces al artista cántabro hizo que muchas cofradías linarenses siguiesen confiando en su reputación. Cuentan que por entonces se hizo famoso un artista leonés que se proclamaba como el “discípulo amado” del escultor de Santoña, José Ajenjo Vega. Quizás con esto bastó para que el mismo pusiese sus manos sobre muchas imágenes linarenses y el cristo de la expiración fue uno de ellos.
Como decía al principio, tengo que hablar de oídas, de lo que me cuentan los buenos estudiosos de su Semana Santa de Linares. Al parecer, este artista lo que más bien hizo es intervenir utilizando métodos pocos aconsejados por los especialistas en restauración, en ocasiones volviendo a re-policromar. Aquella intervención borró por completo aquella inolvidable mirada e incluso la imagen pasó a tener una policromía plana dando como resultado que la imagen aparentase bastante menos valor del que poseía.
Las decisiones de las hermandades son sagradas y soberanas, a nadie se le puede achacar que no sea un experto, más cuando uno no lo es y te viene un tío con un diploma y demás por delante. Así la imagen se desvirtuó en un gran porcentaje, aunque no fuera óbice de una rebaja de la gran devoción que le profesan sus cofrades y pueblo en general. Pero en los últimos meses, la actual junta de gobierno tuvo la valentía de que había que volver a aquellos tiempos, elogiable por otra parte el admitir que su imagen necesitaba una mejora, aunque algunos en los foros nos llamasen “el clan de los súper cofrades”, por que ya sea por estudios o afición veíamos que la imagen necesitaba lo que al final se le ha hecho…






La hermandad apuesta fuerte y decide encomendar un proceso restaurador donde la imagen seria nuevamente repolicromada –Ajenjo eliminó la primitiva policromía según mis fuentes- para intentar en la medida de lo posible recuperar algo del esplendor primitivo. El encargado de los trabajos seria el idolatrado imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte, otro gran ejemplo de un imaginero más que respetado y querido en la ciudad, el otro crucificado de la ciudad lleva su firma desde el primer gubiazo, y muchas son las lagrimas de María derramadas por la tierra de las minas que fueron colocadas por sus manos. Apuesta fuerte, si nos referimos a lo económico, seguramente para asegurar un más que asegurado éxito, y no se equivocaron aunque personalmente hay por ahí hoy en día artistas que a mi parecer imprimen encarnaduras de más categoría que Duarte y seguramente más baratos. Las fotografías lo dicen todo, el Señor de Gabino Amaya volvió a resplandecer gracias a la policromía de mayor categoría artística que le ha imprimido Álvarez Duarte, sobre todo en su rostro, más sangrante y donde se vislumbra un intento de acercamiento a aquellos inigualables ojos rojizos. Obviamente se vislumbra las cualidades del autor de la nueva policromía, con una encarnadura esta vez más afín a la escuela sevillana mezclada con este tipo de imaginería de los a veces llamados círculos madrileños. También ha realizado una nueva cruz arbórea, más semejante a las de la escuela hispalense y la sustitución del INRI por la tabla en los tres idiomas. Se adivina en su figura un gran giño a los colores y tonalidades del gran crucificado trianero, hermano de iconografía y advocación, el Cachorro de Triana que ha devuelto a la ciudad un nuevo ejemplo de la singular y admirable imaginería en la Semana Santa de la ancestral ciudad de Cástulo…



Un ejemplo de intervenciones restauradoras que viene a paliar otras muy desafortunadas, o una muestra de cómo elevar la categoría de una imagen, quizás rica en su talla pero pobre en su encarnadura. Los imagineros suelen decir que una mala policromía puede desvirtuar una gran talla y que una buena policromía puede mejorar una talla más mediocre… hoy en día algunos imagineros están repolicromado imaginería seriada con grandes policromías que puede dar la razón a esta afirmación, por que los resultados son espectaculares. Aunque gracias a Dios hoy en Linares también se ha apostado por la restauración científica, por profesionales preparados en este tipo de trabajos, no por meros imagineros. Muchas obras “destrozadas” por Ajenjo Vega han recuperado su primitivo esplendor, incluso la otra imagen de Gabino Amaya, Nuestro Padre Jesús del Rescate fue intervenido en su día por este tipo de restauración, la única más aconsejable, reparar y recuperar lo perdido, con mas énfasis si la imagen es de gran nivel artístico.



lunes, 4 de junio de 2012

EL RESURGIR DE LA CANDELARIA..

Prefiero comenzar esta entrada abriéndola con esta composición de fotografías donde se nos muestra a la Santísima Virgen de la Candelaria Madre de Dios. Y lo hago ahora en que estamos en sus días grandes, el sábado procesionó gloriosa por las calles de la Sevilla desconocida, la de los barrios humildes, muy humildes. Por ello es una cofradía muy humilde la que le rinde culto aunque en los últimos tiempos esta tomando un cariz que la esta elevando a la gran categoría ya sea como hermandad o ya sea como cofradía de las cofradías de Sevilla.

Un impulso que se esta notando en muchas facetas de una de las cofradías que quizás estaban más en una segunda plana. La mejora de su paso compuesto por unos respiraderos tallados y dorados que en su tiempo eran utilizados por la entonces hermandad de gloria del Cerro del Águila, hasta su eclosión penitencial, el juego de candelabros es el culmen de un proyecto de las hermandades más austeras… porque una vez más hay que recodar que las letíficas de Sevilla están más bajas en la sociedad y vorágine cofradiera.
El bordador Grande de León, es el encargado también de vestir a esta imagen, otro de los lujos que se permite esta corporación para cobijar a la Virgen que es el centro de las devociones de la barriada a la que da nombre e incluso multitud de calles derivan de su advocación. La histórica banda de la Cruz Roja de Sevilla es la encargada de marcar el compás de su andar glorioso de una imagen atípica, nacida de la gubia y el arte de un artista alejado de los cánones procesionistas sevillanos. Un artista anclado en el arte acometido en los años centrales de la pasada centuria, esa imaginería contemporánea que se diferenció del neobarroco sevillano, granadino o castellano. Su autor fue uno de los grandes exponentes de aquella generación de artistas convertidos en imagineros, una escuela que no fue muy fecunda en el arte religioso hispalense, siempre atado a las formas neobarrocas aunque también tuviese a su elenco de artistas inspirados en estas corrientes… incluir en esta nómina a Sebastian Santos o a Antonio Illanes no seria nada descabellado. Pero obviamente el arte desarrollado por Juan Luis Vasallo Parodi en la Candelaria se diferencia bastante en las formas utilizadas por los anteriormente mencionados. Esta artista nacido en Cádiz y formando a caballo entre Córdoba, Baeza –con obras en la ciudad y la vecina Úbeda-y Madrid realizó en 1957 una imagen sedente sobre un trono con el Niño en el regazo, combinando una curiosa síntesis con la tradición y la modernidad, actualizando primitivos esquemas medievales. Tiene, por tanto, valor experimental, valor formal y valor creativo. Aunque es de talla completa, como quedó apuntado se suele sobrevestir como tantas y tantas imágenes de gloria.


El sitial recuerda vagamente al tipo que usa la Virgen de Estíbaliz, patrona alavense. A veces se le ha sobrepuesto detrás una mandorla de rayos, muy delgados y esquemáticos. En cuanto a la policromía de rostros y vestiduras se busca igualmente un cierto sentido moderno, patente en las estilizadas florecillas de oro que ornamentan el manto, o en el salpicado intensivo, a base de puntos o lunarcitos, que matiza la túnica de la Señora.
Quizás en este punto es donde la imagen seguramente no convencía aunque ello no supusiese el despertar la veneración entre sus devotos. Muchos expertos estarán en desacuerdo con las restauraciones donde más bien se remodela. En muchos casos estoy completamente de acuerdo en el respeto a la obra original pero creo que era obvio que la policromía que presentaba la imagen letífica no alcazaba grandes cotas de maestría, aunque un experto me quiera convencer de que eso era otra visión de arte. Así lo ha considerado sus nuevos gestores que acometieron el proyecto de imprimirle una nueva policromía a la obra de Vasallo. El imaginero sevillano con taller en Coria del Rio Fernando Castejón ha sido el encargado de imprimirle su “nuevo rostro” ante el gran aplauso del capillismo y el menos rechazo de los entendidos. Yo ante circunstancias así opto por esta intervención, ¿Por qué abría que hacer una nueva si se puede “completar” la existente? Por ello esta entrada la abierto el antes y el después de esta restauración, ahora que cada cual opine sobre la idoneidad de las remodelaciones…

domingo, 3 de junio de 2012

PARECE QUE FUE AYER...

Parece que fue ayer, parece que la explosión jubilosa del gran día, del pistoletazo de la Semana de Dios se produjo hace pocos instantes. Pero la Semana Santa suena ya en la lejanía, como si un hipotético paso se perdiera entre el gentío descontrolado y a la vez más regulado que ni policías hacen falta para guiarlos. Dos meses de los días más grandes de la vida, la que se desarrolla en siete días y en un día como hoy, prácticamente inmersos en el previsible verano miro al horizonte y se ve tan lejana que parece que nunca llegará. Uno busca nuevas historias, mira con asiduidad a la glorias pero de repente en sentido en mi ser las vísperas… pero aun no se palpa el día, ni siquiera nos podemos imaginar como será la próxima Semana Santa, si quisiera la viviremos… y como aun ni siquiera asoman los ciriales de la ilusión por la esquina del tiempo me surgen aquellos momentos especiales de la ultima semana en la que Dios se instaló por la ciudad del mundo.
Esos momentos mágicos, los que se pudieron vivir donde la teatralidad de la pasión se hizo una vez más en los primeros compases del Nissán, cargándose de los componentes necesarios que componen la inexplicable celebración, la que sorprenden aquellos que desde fuera se contagian de la magia y del encanto de Andalucía y en si de España, los que un día quizás por aparatar a Dios de la primera plana, ahora tienen que venir aquí para encontrarlo, por que en la catequesis de la calle en si duda donde mejor se encuentra. Estos años de blog me he quedado con uno, pero quien puede apartar el resto, porque no podría olvidar ese pellizco mientras el dorado paso que no lo cubre la noche lanzaba destellos de campanitas buscando la “rampla” por donde entrar en la Jerusalén de Sevilla, por donde se ha paseado a lomos de un borriquillo echo un chiquillo a los sublimes sones clásicos del “Cristo del Perdón”. 

Tampoco podría olvidarme de la sorpresa en el Getsemaní de Santiago, en una atípica recogía mientras Judas besaba a la Redención de la humanidad y su banda nos retrotraía a las calles de la Cava invocando a la dulce paloma del Rocío, la que llora por las calles de la “diosa Híspalis”.


Y parece que fue ayer cuando un capataz al que antes fue hermano y amigo me brindaba las dos orejas y el rabo de una experiencia de este inexperto pregonero por las tierras de Asturias. Quizás algún día tenga que contar más extensamente aquella levantá y la chicotá posterior… “En tus Lagrimas Amargura” y “Refúgiame” marcaron la larga, dura y buenísima chicotá para que Él entrara en su reino hecho calle Rosario… parece que fue ayer cuando Señor nos dejaste que te tocásemos hecho trabajadera, bien sabes que ya seguramente haya pocas dudas de que quisiste darnos una gloria que quizá no nos mereciéramos…

Y parece que fue ayer cuando desde mi pecho parecía que emergían las escaleras de los santos varones preparando Tú descenso a la tierra, la terrenal porque Tú, atravesado por Cinco Llagas ya descendías a los infiernos a finiquitar la mayor misión nunca antes ni después igualada. Como olvidar aquella apretura, ese pellizco terminado la Semana de Dios para entrar en esta a veces incontrolable nostalgia mientras la banda del ancla me enamoraba por completo de cómo suena los abrazos en Triana… en una tarde de junio, en la nostalgia me he acordado de mi Semana Santa, la del año de Nuestro Señor de 2012…

viernes, 1 de junio de 2012

PARA LOS PASTOREÑOS...

Les dejo con esta información que me han hecho llegar, sobre todo para los devotos de la figura de la Virgen Santísima Divina Pastora.


El sacerdote sevillano Álvaro Román presenta el libro ‘La Divina Pastora en los escritos de fray Isidoro de Sevilla’



El acto será presidido por el obispo auxiliar, Santiago Gómez Sierra



‘La Divina Pastora en los escritos de fray Isidoro de Sevilla’ es el título de esta enciclopédica obra que es una adaptación monográfica de la tesis doctoral defendida, en su día, en Roma en la Pontificia Facoltà Marianum, por el sacerdote sevillano Álvaro Román Villalón, arcipreste de Marchena. Su presentación tendrá lugar la tarde del 6 de junio en el Seminario Metropolitano de Sevilla, en el salón de actos del Centro de Estudios Teológicos (Avda. Cardenal Bueno Monreal nº 43). El acto será presidido por el obispo auxiliar de Sevilla, Santiago Gómez Sierra. Asimismo, estarán presentes en el acto numerosos invitados entre instituciones religiosas y hermandades, como la Real Maestranza de Caballería y la Orden Capuchina, además de sacerdotes, autoridades, familiares y amigos.



Esta publicación supone el mayor compendio de investigación sobre el origen, significado y proyección de futuro de la advocación mariana de la Divina Pastora, ideada por fray Isidoro de Sevilla en 1703. La obra ha sido publicada por Gestión Sevilla y Comunicación, que se ha encargado de la maquetación, diseño y edición de este único volumen de 932 páginas, en edición de lujo, que incluye más de 400 ilustraciones a todo color, muchas de ellas inéditas, que recogen testimonios iconográficos de la advocación en España, Italia, Portugal e Hispanoamérica, entre otros muchos lugares.



El argumento se divide en cuatro grandes partes: contexto histórico y teológico; biografía, escritos, metodología y mariología de fray Isidoro; la cuestión mariofánica, los precedentes literarios y la influencia de textos bíblicos y de autores eclesiásticos; y argumentación y proyección pastoral del Pastorado Mariano según fray Isidoro.



Entre los datos más reveladores de la obra, cabría destacar algunos datos biográficos de fray Isidoro, la cuestión sobre el origen aparicionista de la advocación, la intención misionera de su mentor, la influencia de escritores como la mística María de Jesús de Ágreda o su vertebración teológica, misionera e iconográfica.



El sacerdote Álvaro Román Villalón nació en Cantillana en 1977, de donde le viene su profunda devoción pastoreña. Fue ordenado sacerdote en 2003, coincidiendo con el tercer centenario de la advocación de la Divina Pastora. En 2004, el cardenal Amigo Vallejo lo envía a la prestigiosa Facultad Pontificia Marianum de Roma, en la que obtuvo en 2009 y con la máxima calificación académica, el título de Doctor en Mariología con la tesis titulada La Divina Pastora en los escritos de fray Isidoro de Sevilla. Además, el padre Álvaro Román es profesor del Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, del Instituto Superior de Ciencias Religiosas y de la Pontificia Facoltá Marianum de Roma.



Ha escrito, entre otras, en revistas científicas como Estudios Franciscanos Marianos, y de divulgación como la revista Cantillana y su Pastora, sobre las fiestas mayores de Cantillana y es autor asimismo de la elogiada novena de la Virgen del Rosario de Mairena del Aljarafe. Actualmente, ejerce su ministerio sacerdotal como párroco de Santa María Magdalena de Arahal y arcipreste de Marchena.



La publicación de esta obra ha contado con el personal interés del arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo, quien ha impulsado su edición. El libro se pondrá a la venta en la librería San Pablo de la calle Sierpes, donde el viernes día 8 de junio, el autor estará firmando ejemplares de la obra.