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lunes, 20 de enero de 2014

COSTALERO DEL "MUERTO" DE CÓRDOBA...

La verdad es que no quería anunciarlo hasta que por lo menos me estrenase o incluso hubiese pasado las sensaciones de una tarde noche que aún están por descubrirse. La primera vez que sentí que alguien me tocaba la séptima vertebra sentí que era algo tan personal y tan poco transcendente para el mundo, en este espacio donde el único protagonista es aquel que resucitó de entre los muertos, porque tal como me dijo una vez uno de mis maestros en esto de la vida, además de lo cofradiero, de que en los blogs a veces se le daba más papel protagonista al que por su ego se lo quitaba, a ese mismo que solo durmió el sueño de los justos tres días, para nuestra salvación, para nuestra gloria…
Ayer volví a sentir nuevamente un cariño que aún me cuesta asimilar, un afecto de todos esos caballeros vestidos de negro que ven en la fotografía, delante de los suntuosos pasos de la embrujadora hermandad del Santo Sepulcro de Córdoba. Y no quería decirlo aún, pero el alma me lo pide, porque me siento un privilegiado de que el líder de ese grupo y su brazo derecho me mostraran la ilusión de que querían verme bajo uno de sus pasos, y me lo pidieron nada más y nada menos que subiendo a la Virgen al cielo, en un primero de noviembre para el Amparo de los hombre buenos, donde por cierto sin buscarlo visité a alguien muy especial en su barroquizante casa, Él seguramente fue el primero que me igualó… y como a mí me tiene embrujado la neo-manierista urna que no deja de sorprender cada vez que asoma por las puertas de la Compañía de Jesús, esa de la que ya les hablé en cierta ocasión que hasta un gran costalero andaluz me la tildó como la mejor urna de Andalucía, pues allá, bajo la lluvia que me encaminé, hasta la ciudad de Córdoba, a la igualá del paso del Santo Sepulcro, en el frio patio del hotel Alfaros y ya puedo decir que estoy en la cuadrilla, fijador derecho en 4ª de un paso que calza un 5X6, cuando comience los ensayos diré, bueno no, sentiré que soy su costalero y ojala que el próximo Viernes Santo, por fin la lluvia deje, se quiten el “sambenito” de que son el “Cachorro de Córdoba”, y podamos disfrutar de una cofradía que seguramente me embrujará, ya en la Magna fue lo que más me impactó, quien me lo iba a decir entonces, ahora toca sentirlo desde dentro, esas cofradías rancias, mustias, de sabor, de rigor, de otro tiempo, os lo dice alguien que tiene por adorno en su estantería un trozo de cirio color tiniebla, junto a unos costaleros muy encumbrados no solo ya en el entorno cordobés.
Voy a tener que darle la razón a aquellos que me dicen que cómo puede afectarme tanto cuando algunos pocos vienen a destrozar mi espíritu por lo que hago en esta casa, porque sin duda que este rincón me ha traído nuevamente este premio, otro más, yo que soy un apasionado del mundo de la cofradías, tener el orgullo de sacar esta gran cofradía y además poder decir, si Dios lo quiere, en el futuro, que yo fui costalero o más bien salí de costalero a las órdenes de Curro, porque a buen seguro, que cuando llegue ese día, su figura estará aún más encumbrada y reconocida de lo que ya, aunque le esté viniendo más poco a poco de lo que se merece, a él que le gusta que las cosas anden de frente y poderosas, de un capataz que no introdujo el costal en Córdoba, pero si una filosofía que sin duda al andar de los pasos le dará lo más complicado de conseguir, eso que cierra una obra de arte hecha para moverse, el caché y la clase generalizada a la que muy pocos llegan, estoy seguro que llegará el día, que lo llamarán el “maestro”, y “maestro de capataces”, ya lo es, pero aún falta que llegue esos días que él vivía cuando caminaba por Sevilla junto a Manolo Santiago, recibir unánimemente el reconocimiento y afecto de todos los que lo rodean por su aportación a la sociedad cordobesa y andaluza, pero poco a poco, tal como me dice su hombre de confianza, su amigo y el que de verdad me ha abierto los brazos de tal manera que aún sigo sorprendiéndome, Federico Jiménez Reloba. Porque no se piensen que allí estábamos cuatro gatos, si no dos cuadrillas enteras y  casi otra pidiendo sitio, es lo que tiene la fe en una ideas durante tantos años, que casi cuando yo apenas era un bebe ya estaba sacando y mandando pasos en la ciudad del arcángel San Rafael. Por ello, por estas circunstancias, con el dolor de mi corazón, ayer no pude asistir a la igualá del Señor del Prendimiento de Linares, a mi pesar era la única opción aunque mis capataces me concedieron su permiso y aprobación, porque bajo el Soberano sigo teniendo mi privilegiado hueco mientras Él lo quiera.
Sin darnos cuenta esto ya está aquí, ya se prepara, el dedito en la séptima es para el costalero lo mismo que la ceniza para el mayor de los católicos practicantes, aunque queda un mes para que eche a andar los hierros o maderas que en la gran Semana de Dios portarán las imágenes del mejor de los nacidos y su Madre bendita, y porque Dios así lo ha querido o eso espero, sentiré el honor privilegiado de pasear al “Tumbaito” entre refulgentes dorados y negros manieristas de la ciudad califal, y más cristiana tal como me dijo en una enriquecedora charla Don Manuel Martínez Lagares, que Córdoba lleva más siglos bajo la sombra de la cruz que del Islam, en un gran rato en la taberna de “La Trabajadera”, junto a los nuevos compañeros, como el “Sony” el cual volvió a emocionarme cuando me dijo que en estas páginas trasmitía mucho sentimiento y mucha verdad, si a uno le gusta enriquecer a los demás en sus conocimientos, no se imaginan la satisfacción cuando compruebo que además la fibra sensible es traspasada, porque aunque esto parezca un deporte sacro, esta gente sabe muy bien quién es el que portan sobre sus costales, y que su afición tiene un extra que no tiene otra, que es ir más cerca de Dios y María que cualquier otro.

No me gustaría acabar esta crónica, noticia, “peloteo” dirán algunos, llámenlo como quieran,  sin acordarme del broche de oro del día, tal como me dijo Federico “como te gusta la melva…” que visitando la Iglesia del Juramento de San Rafael para conocer la sorprendente figura del Cristo de la Universidad, que realizase el sevillano Juan Manuel Miñarro basándose en los estudios de la Sábana Santa, el cual se estrenará en los días grandes de la próxima Semana Santa en concreto el Martes Santo y digo contemplábamos, porque me acompañó mi buen amigo Pedro Guerrero a vivir esta experiencia –ya ha visto lo que es una igualá y como funciona estas cosas-, quizás la estampa más exacta de cómo tuvo que ser la verdaderamente crucifixión del Hijo de Dios, si nos atenemos a que creemos en el milagro de la Sábana Santa de Turín y que el hombre de la Síndone es Jesús de Nazaret, que lo creo, nos marchamos sin lugar a dudas con la estampa ensangrentada de su figura, del que sigo teniendo muy claro, es el único protagonista de todo este mar de experiencias mundanas que tanto me traspasan el alma… un ángel, Rafael, nos sorprendía en su curioso y bello retablo, la figura de un ángel cerró el día, mientras por el puente de Miraflores observaba la noche cordobesa y sentí el clima y rememoraba los recuerdos que se repiten llegados el momento cuando llega la mejor fecha de la vida, quizás fuiste tú el que querías recordarme, observando a un ángel, que una vez más habías movido los hilos allá en la morada del Padre para todo esto…

viernes, 17 de enero de 2014

BAILÉN 1991. VÍA CRUCIS

Aunque en el pasado según fuentes orales y algunos documentos nos atestigüen que en el Miércoles Santo bailenense existieron procesiones por parte de las cofradías, sobre todo por la de la Santa Vera Cruz, en los noventa, que es de lo que trata esta serie, o por lo menos en sus comienzos, el Miércoles Santo era un día huérfano de procesionismo pero no de penitencia. Este que les habla prácticamente recuerda vivir el Miércoles Santo con la llamada “procesión del silencio” con el Cristo del Buen Morir, la imagen que le abrió las puertas al caballero que veíamos días pasados en Bailén y su trabajo, el imaginero cordobés Miguel Arjona Navarro.
Pero lo cierto es que la entonces nueva parroquia del salvador, en la barriada del Paseo de las Palmeras, comenzó a celebrar un vía crucis que de una manera u otra llenaba el vacío día de procesionismo, sin cofradías pero sin con imagen y acto penitencial con el desarrollo del vía crucis. En esta serie de videos me he encontrado con él, el perteneciente al año 1991 e igualmente se los dejo para aquellos que no lo conocieron, porque creo que ya no se realiza y para aquellos que les gustaría recodarlo. No conozco bien la historia del mismo, el año anterior se realizó con el Cristo del Buen Morir y como ya se ve en estas imágenes con el crucificado, que quizás desde entonces preside el altar mayor de la modernista parroquia del cual desconozco su autor y su atribución me resulta compleja, porque se ve que obedece a la igualmente escuela contemporánea de imaginería, incluso hace unos años mi buen amigo Vicente de Vera, emprendió una loable tarea de recopilar los avatares de toda la imaginera bailenense y en su búsqueda en la parroquia sobre la vida de este desapercibido crucificado no pudo encontrar nada, el cual tuvo que venir por la intercesión del entonces párroco de la misma, el recordado D. Pedro Valencia, el cual sería el que mejor nos podría desvelar el autor de esta imagen y el que podemos ver en las imágenes.  En este escaneado de un programa de Semana Santa de 1994, hace veinte años, en lo referente a los cultos de las tres parroquias podemos ver donde se anunciaba la celebración del mismo cada año y siguiendo siempre el mismo itinerario.

Portado por varios jóvenes, muchos de ellos anderos de las cofradías por entonces, algunos aun en activo, portaban la imagen hasta la iglesia de San José Obrero, siendo este vía crucis el único culto externo que protagonizaban entonces ambas parroquias en la Semana Santa bailenense. Decía que no recordaba esta jornada sin procesiones, aunque si este vía crucis, sabía que alguna vez lo vi, curiosamente llegando a San José Obrero. Pues las imágenes me demuestran que fue este mismo año porque al final casi del video aparezco en primer plano observando al Cristo parado en la lectura de una estación, más joven y con mucho mas pelo…

jueves, 16 de enero de 2014

EL PASO DE DÍAZ GIL Y TRILLO OLIVARES DE BAILÉN.


Un día más continúo en esta mi ventana capillita al mundo, tratando sobre diferentes aspectos cofradieros de la que es la Semana Santa de mi pueblo, Bailén. Y lo hago porque la búsqueda de aquellos viejos tesoros en mi baúl o caja de los zapatos de los recuerdos me han traído nuevas inspiraciones y nuevos descubrimientos que he visto a bien compartir con todo el mundo capillita, y más con mi pueblo que sé que disfruta entrando aquí a conocer y aprender un poquito más, y sobre todo a sentir las cosas de sus cofradías. Aunque yo también aprendo, ayer mismo me volví a rascar el bolsillo e incrementé un poquito más mi biblioteca cofradiera, viajando hasta la ciudad renacentista de Úbeda a adquirir una gran obra bibliográfica, “Semana Santa en Úbeda” de Juan Ramón Martínez Elvira, que trata globalmente sobre la religiosidad popular de la embrujadora ciudad de los cerros. Y lo hice porque la muestra de algunas fotografías, sobre todo la desgastada que abre esta entrada, en el referido seminario de la entrada anterior, me hizo recodar que tenía en mente la adquisición de esos dos tomos sobre la Semana Santa ubetense desde hace tiempo donde quizás podría encontrar más respuestas a circunstancias que tienen que ver directamente con la Semana Santa de Bailén, y además como no, para incrementar un poquito más mis conocimientos sobre la Semana Santa de aquella ciudad, de gran fama nacional, porque en esto se aprende cada día, no me considero como me tildan en mi pueblo “el que lo sabe todo”, unos desde la admiración más exagerada y otros de la forma más despectiva, pero como diríamos en el argot bailenero… “ahí está el corte”… pero en fin, la vida misma, desde que el mundo es mundo, hay que morirse para ser bueno.

El paso en la actualidad, Borriquilla de Guarroman (Jaén).
Escaneé y colgué algunas fotografías que calzarán casi los treinta años donde se visualiza la imagen del Santísimo Cristo de la Expiración, esté o no esté, sea hermano o no, mi querido “Mostrenco”, el cual está de actualidad por la reciente repolicromía a la que ha sido sometido por Tirao Carpio, además de la inclusión de una nueva cruz arbórea –por cierto, del mismo modelo que creó una vez más… Sevilla-, con sus casquetes o cantoneras en los extremos y tal como referí ayer mismo, ha sido una más de las imágenes realizadas en pasta-madera por los talleres de imaginería en serie para Bailén, asentados tradicionalmente en tierras catalanas, en cambiar en los últimos años, las planas y sencillas potencias que le conferían estos tallares por unas de más alto valor estético y de ejecución, supongo que del taller de Orovio de la Torre, siguiendo una vez más para que quede claro la evolutiva en estos elementos ,símbolos de la divinidad, fraguada en la orfebrería sevillana entre el siglo XIX y XX. La que hoy les muestro, tan desgasta porque se encontraba guardada en un viejo cajón de mi abuela Isabel si no me falla la memoria, pertenecía a una papeleta de la tradicional lotería de navidad, no sabría fechar la misma instantánea, pero al ir ya la imagen sobre la “rampa” o monte de clavel tendría que tratarse de 1987 o 1988. En el ochenta y siete fue cuando ese artilugio llegó a Bailén en el paso que la hermandad de la Mulica le adquirió a la hermandad de la Expiración de Jaén, la cual como no lo necesitaba y todo esto según testimonio oral de mi padre, se la cedió o la adquirió, lo desconozco, la hermandad de la Santa Vera Cruz para procesionar en la procesión general a su crucificado titular. En 1989 el Cristo de la Expiración ya procesionaría utilizando este monte calvario en las andas de Díaz Roncero.

Despertó tal interés la fotografía, sobre todo por el paso en que procesionaba que decidí intentar incrementar el estudio que ya comenzó en septiembre de 2011 en esta misma casa con una entrada que titulé: “El Trono de Madera de la Virgen de los Dolores”. Volviendo a releer aquella entrada podrán conocer una historia, no documentada lo suficiente, tal como dije no he indagado en los archivos de las hermandades, pero que nace una vez más del “boca a boca”, de mí siempre incipiente curiosidad por saber unas cosas que la verdad en este pueblo de siempre a pocos les ha interesado y le han dado poco valor, por ello me congratulo de esta desinteresada labor, porque sé que en muchos de ellos, los que me admiran y los que se les remueve el estómago con mi presencia, les he despertado una curiosidad que tal como me trasmiten nunca habían sentido que existiese esta cultura que intento insuflarles, ya que la Semana Santa parecía algo como la Navidad, sujeta a una fecha en el año y que cuando pasa ya no pinta escuchar villancicos ni comer mantecados.
Resultado de los trabajos de Diaz Gil.
Pues bien, la procedencia de aquel paso, que en Bailén se dividió en dos, el cual la parte inferior sigue prestando servicios a la “hermandad de la Virgen”, como suponemos que llegó desde Úbeda, por las claras muestras idénticas entre el paso en Úbeda y los pasos en Bailén me hizo seguir indagando en los datos aportados en Úbeda, donde evidentemente si hay una más amplia bibliografía y estudio de las cofradías, y que en estos dos libros podría abrir algunas puertas más a todas las hipótesis que reflejé en aquella entrada o cerrarlas completamente. Pero lo cierto es que en el estudio, aunque no lo he leído evidentemente al completo, en lo que se refiere al apartado de la hermandad que suponemos que enajenó a Bailén aquel paso, la de Jesús Nazareno, no indica que fue de aquel paso, aunque haya muchas pistas y coincidencias que nos indiquen que se trata del mismo.
Indagando ya en la publicación pues indicar que la hermandad del Nazareno de Úbeda, tras su reconstrucción tras la Guerra Civil, tras adquirir la actual imagen obra del afamado artista contemporáneo y comprovinciano Jacinto Higueras Fuentes, procesionó sobre un improvisado paso, muy sencillo, sin apenas ningún adorno, una obra totalmente de ebanistería obra del ubetense Antonio Díaz Gil en la labor de carpintería y un chasis para ser portado a ruedas del ubetense Antonio Hidalgo en el año 1941. Una obra completamente plana, de dos cuerpos donde en la delantera figuraba el trigrama JHS como único elemento decorativo, ascendiendo los trabajos a un coste de 628 ptas. Aquí tenemos la base del paso que llegaría a Bailén y se separaría para crear dos. En la referida publicación también se hacen eco de que en 1943, este mismo autor, Díaz Gil volvió a realizar una casi idéntica obra para procesionar esa extraña sacra-conversación donde procesionaba la dolorosa titular de la hermandad junto a San Juan y la Santa Mujer Verónica, el que apenas realizó en menos de un mes  y con un coste de 2000 pesetas. En marzo de 1950 es enajenado y esto si figura, a la hermandad del Nazareno de Torreperogil, que si es el que actualmente sigue utilizando la imagen torreña-perogilense, es evidente que sería después enriquecido en tallas, pero si coincide en el modelo que se creó para Úbeda en sus formas y proporciones.
Primer paso de Diaz Gil para la Virgen de los Dolores.

Este mismo paso actualmente en Torreperogil.
Volviendo al paso del Nazareno ubetense, la hermandad nada más comenzar el año siguiente se propuso darle un paso más digo o más artístico pidiendo bocetos al autor de la imagen del Señor, Jacinto Higueras, aunque al final es el mismo Díaz Gil junto a los carpinteros Juan y José Cano González, Juan y Antonio Dueñas González y José Montero Consuegra  los que modifican el mismo trono añadiéndole unos tableros contrachapados con adornos y molduras, cobrando por los trabajos  1448 ptas. Tras unos años donde se barajaron nuevos talleres para enriquecer más el paso, sería el 8 de enero de 1946 cuando se presenta y aprueba el proyecto realizado por el ubetense y hermano de la corporación de Santa María de los Reales Alcázares, José María Trillo Olivares, el cual sería el que ejecutaría toda la imaginería y demás tallas que contemplamos en las fotografías de Úbeda y que conoceríamos en Bailén, donde aún puedo recodar el busto de una dolorosa, medio relieves de bustos de centuriones romanos y sobre todo dos grandes cartelas donde se plasmaba la Entrada en Jerusalén y el encuentro de Jesús camino del calvario con la Verónica, amén de los candelabros y unas molduras con forma de “S” sobre la cual se disponían tres guardabrisas.
La satisfacción de la hermandad con el nuevo conjunto fue alta aunque esta remodelación más artística solo sustentaría a la imagen del llamado “Señor de las Aguas” dos años, ya que en 1949 sería reemplazado por el actual trono de inspiración malagueña salido del artista que configuró sin ninguna duda gran parte del procesionismo ubetense; Francisco Palma Burgos. Pero el paso siguió prestando servicios a la hermandad, la cual vende el escueto paso de la Virgen a Torreperogil, y utiliza el hasta entonces de Jesús Nazareno para procesionar a la Virgen de los Dolores junto a San Juan y la Verónica, algo que hizo desde 1949 hasta 1958 que es sustituido por un nuevo paso realizado nuevamente por Palma Burgos. Fue sin duda el intervalo de tiempo en que el malacitano realizó en Úbeda el nuevo busto de San Juan para Bailén y el retablo en la iglesia de la Encarnación del Cristo de la Expiración, lo que me hace suponer y tristemente aun no lo puedo documentar, sino atribuir, que hiciera entrar en contacto a la hermandad del Nazareno ubedí  con Bailén para su enajenación, posiblemente promovida la compra por el párroco don Francisco Caballé o algún cargo de la hermandad de la Virgen de los Dolores, la cual quizás no necesitaría la parte superior, tal vez por temas de alturas de las puertas por donde tendría que salir el paso con la Virgen y al desecharla, acabase convirtiéndose en un nuevo trono para la Santa Vera Cruz, una gestión que quién sabe se pudo realizar por la pertenencia de un veterano cofrade a ambas cofradías, Pedro Torres.  Curiosamente como ya mostré en estas páginas, aquel paso de Paco Palma que sustituyó al de Díaz Gil-Trillo Olivares también acabaría en Bailén, en concreto, en la hermandad de los Siervos de Jesús en su Entrada en Jerusalén “La Mulica”.


Aspecto que le confirió Trillo Olivares.

De Antonio Díaz Gil no se aporta mucho, seguramente sería un carpintero nada más. De José María Trillo Olivares si se apunta algunas dotes artísticas superiores, de hecho fue el que enriqueció aquella base plana y sencilla de Díaz Gil. Fue un tallista, del cual no conozco su formación pero del que la publicación nos indica que fue maestro de talla en la escuela de Artes Aplicadas y Oficios  Artísticos. Se documentan a su mano varias obras de imaginería en La Solana, Solera, Jódar, Martos y como no, Úbeda. Desde 1960 se afinca en la capital hispalense, como maestro de la Escuela de Maestría Industrial, donde labra en 1975 una peana para la Virgen de Guadalupe, patrona de Úbeda de la cofradía filial sevillana. Murió en la ciudad de Sevilla el 5 de julio de 1988 a los 74 años de edad donde descansa el sueño eterno en el cementerio de San Fernando. Está documentado un trono a su gubia en la ciudad de Torredonjimeno, el que procesiona a la imagen de Jesús Preso, obra también del genial Palma Burgos. Estas andas fueron adquiridas por la hermandad toxiriana a la del Santo Entierro de Torreperogil que las estrenó en 1960, las cuales siguen prácticamente el mismo dibujo del trono ubetense, incluso siguió la base y formas que creara Díaz Gil, con idénticos candelabros, algo que podría también abrir una puerta a la hipótesis de que este fuese el trono ubetense, aunque aquel paso llegó a Torredonjimeno en 1977 con un precio de 50.000 ptas. mientras en Bailén si no me equivoco ya se encontraba el paso protagonista de esta entrada, pero lo cierto es que el bailenense es sin duda obra, si es el que proviene de Úbeda de Antonio Díaz Gil y José María Trillo Olivares.

Trono de Trillo Olivares en Torredonjimeno.

miércoles, 15 de enero de 2014

VEINTE AÑOS CON "EL SENTENSIA"...

Rebuscando la otra tarde en el “baúl de los recuerdos” como diría la paisana Karina, en esa mítica cajeta con más de veinte años a las espaldas donde depositaba aquellos preciados tesoros, sin saber lo que podría valer en el futuro, de estampas y fotografías y demás elementos relacionados con las cofradías y la religiosidad popular, y me encontré esta fotografía en blanco y negro, algo deteriorada y doblada donde nos muestra una escena que en marzo cumplirá veinte años. Es curioso, en una entrada ya lejana, en las puertas de la cuaresma de 2011, la estuve buscando en el mismo lugar y no pude encontrarla. Quise utilizarla para ilustrar una entrada tomando como fuente inspiradora la actualidad de entonces para versar sobre el paso de misterio que le tocó anunciar la Semana Santa de mi pueblo en aquel año, el que presidió el Cristo que tutela esta fotografía, Ntro. Padre Jesús de la Sentencia.
La hubiese buscado para ilustrar e incluso abrirla, otra entrada de especial significancia, así lo consideré y lo sigo considerando, aunque parece ser que fui yo solo quien vio correcto acordarse del pobre, del caballero que aparece en la fotografía acompañando al Cristo, nada más y nada menos que su autor, Miguel Arjona Navarro. Recordando que en la entrada anterior no la encontré pues supongo que tuve que desistir de volver a buscarla, y me dio rabia no poder encontrarla, porque sin duda sabía que el día que decidí guardar esa fotografía, quizás estaba guardando un gran documento histórico sobre una circunstancia de especial relevancia en las cofradías bailenenses, y con los años comprendí que aquel acto sin ninguna intención futura de niño, de coleccionar estas cosas, podría deparar el disfrute de aquellos que les gusta aprender sobre las cosas de este nuestro mundo cofradiero.
La casualidad o la providencia, quizás allí arriba alguien quiso que aquella entrada estaba muy bien, pero quizás también quería una segunda parte para este significativo aniversario y dispuso toda la maquinaria para que por más que examinase la caja de zapatos, no encontrase esta estampa, que en realidad la recorté de la revista Bailén Informativo, seguramente de algún artículo que versaba sobre lo que se celebró el día que se tomó esta instantánea, la cual cumplirá veinte años, y es que este joven nazareno de 33 años en realidad se nos hace mayor y pronto cumplirá la veintena de edad, y me sorprendía cuando en 2004 cumplió su décimo aniversario y de lo rápido que pasaban los años….
Buscaba viejos programas de Semana Santa, unos que por su tamaño sabía que solo estaban ahí, una petición de algunos amigos de genial grupo de Facebook Seminario-Instituto de Estudios Bailenenses, hicieron que me encontrase con ella, la cual creía desaparecida y la que me pegaría el pellizco como para escanearla y compartirla con todos ustedes, quizás sea un documento de alta estima para los estudiosos del arte del cordobés Arjona Navarro, quizás los amigos fueron nuevamente utilizados como meros instrumentos para que este que les habla recordarse aquel triste año, salpicado casi sin saberlo con la mecha que prendió la gloria en mi interior, esa gloria que me hace en cualquier fecha del año poner las Cigarreras en el coche a todo volumen, saboreando todos los matices en mi alma, imaginando un paso atravesando la muchedumbre y pensar pero que suerte tengo de sentirme capillita, igualito que esta mañana viajando hasta Úbeda.
Cada vez que veo a este Cristo, el primer misterio ideado como tal de la historia bailenense, recuerdo muchos momentos de ese año 1994, y ya si observo esta fotografía, aun me parece ver aquella muchedumbre, muchos de ellos con tambores, de la banda de la hermandad que venían del ensayo cuaresmal, porque entonces se limitaba prácticamente a esas fechas la vida de las bandas, apostados  a la poca escalinata de la entonces única puerta de la iglesia del Salvador, aun casi rezumante a estreno. Aún me parece sentir aquella sorpresa al entrar a la modernista parroquia y contemplar a este Cristo cautivo tal como lo ven, sobre el suelo, sin apenas exorno ninguno, en el lateral de la epístola de la iglesia siendo recibido como nuevo inquilino de la piedad del pueblo de esta vieja y legendaria Baécula. Vistiendo su primera túnica, convirtiéndose en el primer cautivo de vestir de la localidad y la segunda imagen cristífera realizada para este menester, una túnica realizada en terciopelo que quiero recodar tenía un color rosado o cardenal, un motivo que por cierto puede que me inspire una futura nueva entrada, con la que se subió al ampliado trono de la cofradía, junto a Poncio Pilatos para llenar la tarde noche del Domingo de Ramos de otro nuevo aire la Semana Santa de Bailén, pero de eso espero hablarles en la serie de videos cuando lleguemos a su momento, si Él lo ve conveniente. Por cierto a su veinte cumpleaños puede que cierre el círculo y se parezca más que nunca a aquellos pasos sevillanos con los que me lo comparaba mi padre, en lo que se refiere al andar…

Las potencias me impactaban, los familiares de los cargos de junta –perdónenme pero es que me cuesta llamarlos directivos-  se mostraban fotografías de la imagen realizadas por una de esas cámaras instantáneas, mientras le decía a mi padre con cara de circunstancias… “es verdad, parece como los de Sevilla…” y es que entonces fue cuando se me entornaban los ojos contemplando aquellos videos del Correo de Andalucía, y esas potencias si eran como las que llevaban los de Sevilla y no los de Bailén, algo que últimamente ya está cambiando… para que vean algunos cuando comencé a darme cuenta de estos detalles, aunque digan que con internet estoy aprendiendo, algunos prefieren seguir descubriendo todas estas cosas lentamente a que algún “enterao” les ahorre el trabajo… como olvidar aquellas noches solos en casa, sin mi madre y sin mi hermano “Bobas”, el cual se encontraba echándole un pulso al que todo lo puede en el hospital de Jaén, a ver si se quedaba aquí con nosotros o se igualaba en la eterna cuadrilla de hombres buenos que lo pasean por el paraíso… él nunca conoció “al Sentencia” de Bailén… con esa cara de preocupación latente contándole a su “cansino hijo con la Semana Santa”, que había hablado con “Carape” y le había contado que iban a traer un paso con muchas figuras como esos que me gustaban de Sevilla. Aquel día de la bendición, fue un sin vivir esperando la noche y que él apareciera por la calle Ramón y Cajal en su viejo Renault 11 para recogerme de casa de mi tía, para llevarme hasta la iglesia del Salvador y conocer a este nuevo Cristo para Bailén. Son solo cifras, pero quien me iba a decir hace veinte años lo que estaría haciendo hoy, y parece ser que en este año que se presenta puede que me acuerde mucho de él, siempre me acuerdo, pero creo que tiene ganas de inspirarme muchas entradas… 1994 fue sin duda el año de las sentencias…

lunes, 13 de enero de 2014

BAILÉN 1991. MARTES SANTO

El Martes Santo de 1991 en Bailén fue un año más el centro de las devociones del pueblo. Es lo que nos muestran las imágenes, las ya tradicionales filas o tramos de personas de paisano acompañando a la que podríamos calificar, como el Hijo de Dios según Bailén, el Cristo de Medinaceli. Poco más que aportar en lo novedoso al año anterior, nos encontramos a la imagen, fiel reflejo de la imagen madrileña que comercializó los tallares de Olot sobre su entonces nuevo paso de los talleres de Díaz Roncero de Córdoba, del que aún recuerdo que muchos años lo llamábamos “el trono nuevo”. Se asentaba la estética en el exorno floral, cerrándose más en los colores Cristíferos; rojo y morado y sus características piñas de clavel escoltando al Moreno del Santo Cristo. El “gitano” como también lo llamaban por entones su magistral cuadrilla de anderos, cuando aún no se sabía cuál era la correcta denominación para estos hombres, según el estilo que tenían de portar los pasos y acabó por implantarse la definición más asentada o popular en España proveniente de la popularísima Semana Santa sevillana… la del costalero. Una larga hilera de luz de la cera, entre nazarenos y devotos de paisano iluminando su caminar, cuando bajaba por la calle del Almendral, buscando María Bellido para alcanzar esas dos vías continuas de diferente denominación pero que en Bailén es una y conocemos como calle Real, la calle céntrica y más popular del pueblo, era por decirlo de alguna manera… la carrera oficial aunque no hubiese tribunas ni sillas. Perfectos los movimientos de la cuadrilla, en su estilo, la cual aún salía en la noche del Martes Santo erguida sacando las andas del Medinaceli en lugar de hacerlo con rodilla a tierra como después se implantó en los hombres comandados por el recordado Bernabé Limón.
Tras Él, nuevamente Ntra. Sra. de los Siete Cuchillos, la actual imagen de la Santa Mujer Verónica procesionando en su última Semana Santa con el alto rango de Madre de Dios y de los hermanos cruceros y rodeada de los grandes estrenos de la hermandad para aquel año, como el palio y el manto, y como dije en la anterior entrada, sin la curiosa forma que tuvieron de empujar sus trono de ruedas simulando el movimiento de los costaleros en el compás de la bambalina de la jornada anterior. Cuanto desbordamiento de luz natural por entonces, que no se puede conseguir ni un buen plano de la Virgen como no sea acercando el objetivo de la cámara, incluso llenado de focos hasta los rincones del techo de palio. Hoy poco a poco se está consiguiendo en general eliminar la luz artificial, que hace su servicio perfectamente pero en nada colabora con la belleza estética de los pasos procesionales…  nunca se mencionará al cansino que lleva años demandándolo, siempre para aportar, pero bueno lo importante es que se consiga crecer y entender todas estas circunstancias.
El Señor caminante al compás de un tambor, la música siempre era para “cerrar”, por muy plana y poco agraciada que fuera la música de aquellas bandas, aun el mundo de la música era algo tan secundario que nadie señalaría a una hermandad por llevar un paso en silencio, mejor así, porque con ello no se juntaban pasos y se llevaban formados los dos tramos como requiere más los cánones de una correcta formación y su derroche estético, porque una procesión también requiere de su cuidado estético. Lo cierto es que me sigo preguntando que pasó con aquellas más que dignas multitudes que abrazaban las procesiones. El Martes Santo de 1991, como reflejan las imágenes con demasiada atención a los saeteros, acabó con el derroche de fuerza de la cuadrilla del Señor, realizando las ya tradicionales reverencias bailenenses, en lo que solemos llamar, los “saludos”, algo que parece ser este último año ha pasado a la historia, los alzamientos malagueños darán paso al caminar de los pasos desde el interior, con el estreno de la primera fase del nuevo paso para la hermandad que sustituirá al que contemplamos en las imágenes y que será portado desde el interior como hemos podido comprobar en algunas webs locales que han dado la noticia como es la nueva parihuela y el diseño del nuevo paso, siguiendo el canon implantado en 1692 por Francisco Antonio Ruíz Gijón con el paso del Gran Poder de Sevilla, germen del que parte el resto de pasos de esta tipología hasta nuestros días, siendo el autor del proyecto como no podría ser de otra forma, el toxiriano José Miguel Tirao Carpio.

sábado, 11 de enero de 2014

LA DESACRALICACÍON FOTOGRÁFICA...

Me ha resultado curioso cuando recientemente he realizado una entrada donde se muestra fotografías sobre imágenes devocionales algo comprometidas ante lo que muestran, algunas diferencias que he tenido tanto en persona como por la red de redes por estas circunstancias de mostrar estas fotografías que según se miren, nos pueden mostrar aspectos mundanos, que a su vez nos pueden enriquecer en nuestro saber sobre cómo son al fin y al cabo los elementos que conforman las cofradías, o que pueden levantar el estupor de los que tan solo ven ante una imagen la figura congelada del que consideran el Hijo de Dios, su Santísima Madre y todo los Santos que conforman el calendario santoral de nuestra Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
Lo cierto es que edité en este reciente caso la fotografía, porque encima pertenece  a mi hermandad y como la posible polémica la podía tener bien cerca, pensé es pasar una “censura” y meditar que hacer. Meses donde dejé aparcado el recorte de periódico y por la simple razón de mostrar el dato de la autoría o una porción de la misma, de aquella remodelación, pues al final mostré todo el documento editado, aunque ya todo el que quiera puede buscarlo en ese archivo y está a expensas de que otros tengan menos “tacto” que yo y la publiquen. Incluso otra de mis entradas en torno a estas fotografías, en su día decidí eliminarla, con todo mi dolor, porque fue el mismo hermano mayor de esa hermandad, el Nazareno de La Rambla (Córdoba) el que se expuso a mi buena voluntad y a mi corazón cristiano para que quitase esa fotografía, también publicada en un libro, pero según me comento él, sin el consentimiento de la hermandad.
La verdad, que aunque pueda estar muy en desacuerdo con algo, nunca creo que llegaré a dejar algo a sabiendas de que verdaderamente hiere la sensibilidad de la personas, la verdad no soy tan malo… Otra de este tipo de entradas (ver aquí), versaba sobre una fotografía de mucho impacto, la imagen protagonista no era una cualquiera, era uno de los iconos devocionales de este planeta, Ntro. Padre Jesús del Gran Poder de la capital hispalense. Era una instantánea de la imagen del Señor de Sevilla, tumbado, cubierto gran parte de su cuerpo por una tela blanca donde los hermanos Cruz Solís e Isabel Pozas acometían sus labores restauradoras sobre una de las imágenes más castigadas por los avatares del tiempo. Parecía una escena médica en toda regla, fotografía más que conocida nada más que por la simple razón de que la puedes encontrar en internet. La verdad, que siendo su hermandad como es, que se desgarraron las vestiduras al conocer una copia del Señor tan exacta (Almería) pensando que alguien le había mostrado al autor de aquella copia, José Antonio Navarro Arteaga, la imagen de Juan de Mesa desnuda, luego no muevan un dedo al conocer la filtración de estas fotografías que podrían herir la sensibilidad del devoto.

Por aquella entrada, algún anónimo, cuando daba libertad a que la gente rebatiera mis pareceres, encima enmascarados tras la vil mascara del anonimato, me comentó o me censuró por mostrarla. Pues bien, el pasado jueves la fotografía ha vuelto a ser publicada, con una calidad magistral en la conocida revista cofradiera “Pasión en Sevilla” del diario ABC, y no solo esa sino otra centrada en el rostro del Señor, donde se vislumbra algo el pecho y algunas señales de los trabajos restauradores sobre la misma. Pues yo lo aplaudo, por la simple razón de que gracias a estas osadías “entiendo” algo más de imaginería y porque no, de restauración, gracias a esto observo lo que los especialistas nos cuentan y gracias a ello, me siento en la satisfacción de saber que hoy en día a un “profesional” le costaría un poquito “metérmela…” y ya he vivido una experiencia de ese calibre… incluso gracias a esto, y ya limitándolo al entorno privado de las hermandades y los cabildos, es bueno mostrar estas fotografías, quizás muy faltas de divinidad, pero necesarias para que una junta tenga claridad y transparencia con sus actuaciones ante los “dueños” de las imágenes a las que rinden venerada devoción, y así no caer en una espiral de malos pensamientos. Además que es misión de una hermandad la formación cristiana y eclesiástica de sus hermanos y hacerles entender la significación de la cosas. Anoche mismo, por enésima vez escuchaba a un sacerdote tras una bendición patrimonial y artística, la necesidad de saber entender que la materia y la estética debe ser siempre un medio para llegar a la mística, y que entender de aspectos mundanos en torno a los achaques de nuestras imágenes no tiene por qué borrar ni un ápice de la veneración que se siente por esa imagen. Me consta y lo agreden muchos “incultos” – aunque otros aprendan y les cueste claudicar ante este “enterao criticón”- de estos menesteres, este énfasis mío por mostrar estas fotografías, porque entienden que con ellas alcanzan un peldaño más en su formación cofradiera, porque no olvidemos que las cofradías son además cultura, por eso a veces no entiendo como muchos de los que se han beneficiado de estas osadías para llegar a convertirse en buenos eruditos son los primeros que ahora se desgarran las vestiduras. Que estas fotografías se puedan utilizar fuera de contexto y obren sobre ellas con la mofa, en este mundo estamos expuesto a todo y a todo mal, a veces por ignorancia y otras, las muchas, guiados por el de los cuernos y la cola con punta de flecha…

jueves, 9 de enero de 2014

TAN CERCA Y AUN NO PODEMOS TOCARLA...

Cuanto tiempo contándoles un sueño hecho margarita deshojándose de la impaciente espera de ese gran amor que para todos los que nos dejamos caer por esta casa, es la mayor semana del año, la que se pasa más rápido y la que se vive como ningún otra… yo creo que hasta los ateos perciben esa sensación… pero esa margarita ha llegado a sus últimos pétalos, porque el horizonte cada vez se ve más cerca porque ya alcanzamos a distinguir en el camino los signos que nos llevarán directamente  hacia la semana donde la ciudades se hacen templo bajo las bóvedas de que forman las nubes, bueno mejor la capa pura y azul de su reino…
Como cada año me gusta hacerme eco de los primeros carteles donde aparece el nuevo número, 2014 en este caso, aun teniendo en nuestro ser el sabor de los mantecados, que digo, aun comiéndonos los sobrantes, ve una estas cosas y quiere absorber la fragancia  del incienso como solo en Semana Santa huele. Málaga suele ser de las primeras en anunciar al mundo que ya están esperando y preparado su inminente Semana Santa y nos presenta una estampa típica de la esencias malacitanas, de su simpar callejero, con su iglesia de San Juan recibiendo a un “trono de palio” elevando los sueños de aquellos que se sumergen en la burbuja de la gracia.

Pero me ha resultado curioso, y no he podido evitar no contarlo, el primer plano de dos nazarenos en la lejanía observando la salida del trono, en concreto el de Lágrimas y Favores. La estampa dentro de una idea cartelista pues es bastante común, no muy arriesgada pero bella, magistralmente pintada en una técnica realista en acuarela, por el pintor José González Bueno , y sin pararme mucho en la simbología del mismo, me ha llamado la atención que se plasmen dos nazarenos con el caperuz quitado… me ha recordado mis crónicas veraniegas , en mi vista cofradiera a Málaga tras las cuales algunos no digirieron muy bien las pegas, dichas siempre para aportar, que pude encontrar sobre el estereotipo procesionista y cofradiero malagueño, sobre todo cuando siempre utilizo mi modelo para valorar estas cosas. Lo primero que he pensado,  al verlo de pasada por el móvil, es que allá donde se asienta las formas por excelencia de mi modelo, seguramente este cartel tendrían que  volver  a repintarlo, porque un nazareno con el caperuz quitado sería considerado casi de sacrilegio, sobre todo en el cartel principal de anunciar al mundo la llegada de la Semana Santa aunque los motivos del autor sea tan sanos como para destacar el sexo de los dos nazarenos, en un especial homenaje a la mujer nazarena, pero bueno, me consta que incluso allí se ha levantado la polémica, porque en cierto modo están luchando en que esto cada vez se observe menos en el mundo cofradiero de la ciudad, pero también me parece sorprendente que las criticas fueran menos al pensar que reflejase la recogía… al acabar la estación de penitencia, el nazareno vuelve a casa igualmente cubierto… es bueno recordar de donde también se nutren para enriquecer las formas de sus cortejos penitenciales… aunque allí también se sigan viendo, eso sí, con cuentas gotas, escenas poco propicias para un nazareno.