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domingo, 1 de septiembre de 2019

HISTORIAS DEL RESCATE DE LINARES...



Hace unas semanas visité el antiguo poblado minero de El Centenillo. Me sorprendió el bello paisaje circulando por la serpenteante carretera por la sierra, cerca de La Carolina, pero situado en el término municipal de Baños de la Encina. Me acerqué hasta este recóndito lugar de la provincia para conocer en su iglesia una imagen que desde hace tiempo me despertaba una atracción especial. Un Cristo cautivo se venera en una de sus capillas (pared del evangelio) que se trata, según se contaba por las redes sociales, de nada más y nada menos que del titular fundacional de la hermandad del Rescate de Linares. ¿Y cómo es que está allí? Al parecer, cuando las turbas iconoclastas asaltaron la iglesia de Santa María de Linares en aquel aciago día 21 de julio de 1936, no pudieron destruir la imagen como se ha venido contando hasta fechas recientes. Pero al parecer había otra historia que por esas cosas de las cofradías, se acaban olvidando, ocultando y váyanse ustedes a saber. Lo cierto es que la imagen se tuvo que salvaguardar ante la tensión que se respiraba en la sociedad antes del golpe de estado del 18 de julio. 

Gracias a las investigaciones de Andrés Padilla Cerón, fue informado en El Centenillo de los avatares que pasó la imagen para llegar a aquella iglesia. Al parecer, la salvaron escondiéndola bajo tierra envuelta en un saco para salvaguardarla de las iras iconoclastas.

Acabada la contienda, como ocurrió en muchos lugares, el pensamiento extendido era que la imagen se había destruido. Fue tónica general, que muchos tardaran en informar y devolver lo que habían guardado o rescatado hasta que la situación se fue normalizando, que mientras tanto se encargó una nueva imagen a Gabino Amaya. Desconocemos si la cofradía fue informada antes o después de la llegada de la nueva imagen, por lo que la familia que lo salvó se quedó con aquella primitiva imagen fundacional. 

En los foros se contaba que acabó allí por ser un lugar recóndito para que el olvido consiguiera que no despertara el interés por recuperarla. Pero la realidad, es que aquella familia tenía por residencia veraniega El Centenillo y en la década de los 90 del pasado siglo, tras la buena sintonía que tenían con el párroco, decidieron donarla a la iglesia para que recibiese allí culto público. Estando ya la imagen en la pedanía, la iglesia encargó una restauración de la imagen en un taller de Alcalá de Henares (Madrid), donde se le confeccionaron unas nuevas manos. Es curioso que a muchos nos recordasen los grafismos del arte de Ortega Bru. Tal vez el taller que las realizó fue el que tuvo sus hermanos y sobrinos en la comunidad de Madrid. Desde entonces tomó la advocación de Jesús de la Misericordia y es procesionada en el Viernes Santo de la pedanía.

Desde que conocí esta historia en los ya desaparecidos foros de Semana Santa de Linares, la imagen me llamó poderosamente la atención hasta que por fin la conocí en persona. Una imagen realizada en la fundación, en 1897, costeada por sus hermanos como se refleja en los estatutos. Probablemente realizada en Valencia como denotan los grafismos artísticos de la imagen. Según la familia que lo salvó y guardó recordaban que el autor era aragonés y que tal vez se realizó en Zaragoza. Padilla Cerón intuye que podría haber salido de la gubia del escultor Carlos Palao Ortubia (1857-1934), único imaginero aragonés que halló de la época y nos aporta la noticia de una restauración, también anónima, sobre la imagen en 1928 en la prensa local de Linares.

Tanto en fotografías antiguas como viéndolo actualmente, analizando sus ojos, el modelado de su nariz y la barba me recordaban a las del Cristo de la Sentencia (Prendimiento) y sus imágenes segundarias, obras todas ellas del valenciano Juan Bautista Palacios, o la Virgen de los Dolores (así llamaban a la Virgen de Rosario en la prensa de la época), según publicaciones de posguerra obra de Juan Estellés. Este artista también sería el autor de la antigua Santa María Magdalena de la cofradía de la Sentencia, que tras la guerra se convirtió en la Virgen de Gracia de la cofradía de la Oración en el Huerto. Aunque tal vez esta imagen fuese de un artista al que he estudiado en los últimos tiempos, José de Tena, fecundo en la zona en los primeros años del siglo XX con trabajos en La Carolina y Bailén. Incluso también me recuerda a los grafismos de los famosos sayones jerezanos de la cofradía del Prendimiento, "Candilejas y Chupaceite", obras coetáneas realizadas en Valencia. Pero el abanico de talleres de aquel círculo artístico es tan amplio y de unas connotaciones tan similares (copias de modelos), que adjudicarle un autor es ardua tarea a falta de documentación. 









Valga esta reseña y el reportaje fotográfico para dejarles algunos "papeles viejos" inéditos que me topé durante mis trabajos de investigación. Los documentos tratan sobre la historia de la cofradía del Rescate de Linares y un periodo cuando esta imagen era su titular. Aquella cofradía de la que se cuenta por costumbre en todo tipo de publicaciones que la fundaron unos albañiles baezanos siguiendo los patrones de la homónima cofradía de la ciudad renacentista. La información pertenece a unas misivas conservadas en el Archivo Diocesano de Jaén, en la sección de correspondencia del siglo XIX y XX (hasta los años 20).






El primer documento que mostramos nos presenta serias dudas de que pertenezca a la cofradía del Rescate de Linares, aunque con este título se le cite. Fechada el 11 de febrero de 1897, se trataría del documento más antiguo de la cofradía, ya que sabemos que sus estatutos fueron firmados el 5 de abril, recibidos y pasados al Fiscal eclesiástico del obispado el mismo día y aprobados, parece ser, el 5 de mayo (eso parece intuirse en la dificultosa comprensión de la palabra escrita a mano) de aquel mismo año.

Leyendo lo escrito, nos hace intuir que se refiere a una cofradía que no debería llevar pocas fechas existiendo. La misiva está firmada en Jaén y todo hace indicar que responde a una contestación del obispado a esta cofradía del Santísimo Cristo del Rescate. Pensamos que en tan corto tiempo de existencia no podían surgir tan rápidamente conflictos en la hermandad (además de no estar aún aprobada por el eclesiástico) porque el texto versa sobre la actitud negativa del que fuera su presidente (hermano mayor), un tal Francisco Rivas, el que es relegado del cargo y obligado a entregar los bienes de la cofradía a la junta de gobierno. Aunque esta misiva se encontraba en las cajas de las parroquias de Linares, pensamos que puede tratarse de un error a la hora de su clasificación y se trate de otra localidad, como, por ejemplo, la cofradía de Baeza, de la que la tradición oral cuenta como hemos mencionado, fue el modelo seguido por unos albañiles baezanos para fundar la hermandad linarense.

Sobre este aspecto vamos a confirmar que correctamente, la cofradía fue fundada al menos por una familia de albañiles afincados en Linares, pero naturales de Baeza. Además, podremos confirmar que otros de sus hermanos fundadores también eran albañiles y podían tener procedencia baezana.




Aunque en publicaciones locales de sus primeras décadas y posguerra se ha podido escribir sobre este asunto, comenzaremos haciendo mención al estudio científico que abordó en 1977 el investigador jaenero Rafael Ortega y Sagrista en su Venerable antigüedad de las cofradías pasionistas de Linares en el Boletín del Instituto de Estudios Giennenses. En el mismo, estudiando los estatutos fundacionales que se conservan en el Archivo Histórico Diocesano de Jaén, expone como hemos mencionado antes (consultado el mismo documento, pero fotocopiado en el Archivo Municipal de Linares) que entre el 5 de abril y el 5 de mayo de 1897 se aprueban sus estatutos. Añade que los hermanos fundadores que aparecen en el documento son Mateo Garrido Olaya como alférez vitalicio. Expone que se sabe que eran albañiles procedentes de Baeza, pero no justifica cómo sabe eso. Tal vez en aquella época se lo comentaron en Linares o encontró alguna publicación que lo dijera, pero tristemente, nunca solía poner las fuentes consultadas. Hay publicaciones de temática cofradiera en Linares donde se cita esta curiosidad del oficio y naturaleza de los fundadores.

De la lectura de los estatutos remarca los hermanos fundadores, que cita que eran “en número de once, figuran en los Estatutos, entre ellos Andrés, Francisco, Eduardo y Bartolomé Ayala Rodríguez; Francisco de Haro Guijarro, Ildefonso Gámez López, Francisco Tobaruela y otros”.




Algunas páginas de los Estatutos fundacionales. Fuente: Archivo Municipal de Linares.


Consultando la fuente primaria, vemos que extrajo estos datos del capitulo 3º: “Del Gobierno de la cofradía”. En el capítulo se establece la configuración y elección de los cargos y deja constancia de los nombres de los fundadores a los que añadimos a los que se dejó: Vicente Carrillo Pestaña, Juan Agudo Real, Francisco Ortiz y Antonio Giménez.

Entre las rúbricas de los estatutos no figura ningún Francisco Rivas por lo que acrecienta que el documento que analizaremos a continuación probablemente pertenezca a la cofradía baezana, única de esta advocación hasta esa época en la provincia si no nos falla la memoria.

Las rúbricas son las siguientes: el Alférez: Mateo Garrido Olaya, el hermano mayor interino: Francisco de Haro, y como hermanos fundadores firman: Francisco de Haro nuevamente, Ildefonso Gámez López, Francisco Tobaruela, Andrés Ayala, Juan Agudo Real, Rafael Ureña lo hace a pedimento de Eduardo y Francisco Ayala (no sabían firmar), Manuel de Ayala lo hace en su nombre y en el de Bartolomé Ayala (tampoco sabía firmar) y finalmente Francisco Ortiz, Antonio Jiménez y Vicente Carrillo, además del párroco Eufrasio López Jimena (curiosamente natural de Baeza). Pareciese que la idea surgiera de un núcleo familiar apellidado Ayala y por ello nos pusimos manos a la obra a buscar a estas personas en los padrones de vecinos de Linares del Archivo Municipal de Linares en 1897 para corroborar si eran albañiles y de Baeza. Les puedo confirmar, que sí, que los que hemos encontrado eran la mayoría albañiles y que los hermanos Ayala pudieron ser el eje fundador de la cofradía, al ser todos hermanos, albañiles y naturales de Baeza.

Página donde aparece la familia de Andrés Ayala Rodriguez. Fuente: Archivo Municipal de Linares.


Eduardo Ayala Rodríguez vivía en la calle Sixto Cámara (actual Fernando III el Santo), tenía 41 años, era natural de Baeza y de profesión albañil. Llevaba en Linares 26 años. Estaba casado con María Porlán Belmonte, de Beas de Segura y tenían una hija: Eulogia de 15 años, nacida en Linares. Se anota que Eduardo no sabía escribir, por lo que firmó en su nombre Rafael Ureña.

Francisco Ayala Rodríguez vivía en la calle Arrayanes (actual Julio Burell), en el nº 15, tenía 40 años, era natural de Baeza y de profesión albañil, llevando establecido en Linares 22 años. Estaba casado con Jacinta Parras Cuchillo, de ¿34? Años, natural de Argamasilla (Ciudad Real) y tenían dos hijas: Remedios y Mª Carmen de 9 y 4 años respectivamente. Se anota que Francisco no sabía escribir, por lo que firmó en su nombre Rafael Ureña.

Andrés Ayala Rodríguez vivía en 1897 en la calle Corredera de San Marcos, nº 83, tenía 36 años, era de Baeza y llevaba en Linares 25 años, casado con Josefa Agudo ¿Micón?, de 30 años, natural de Tobaruela y padres de Juan, de 11 años, nacido en Linares. Se anota que Andrés sabía escribir por lo que firmó los estatutos.

Manuel Ayala Rodríguez firma en su nombre y el de Bartolomé Alaya (del que no se especifica un segundo apellido). Manuel vivía en la calle Cervantes nº 9, de 30 años, natural de Baeza, pero de profesión jornalero y llevaba en Linares 20 años. Estaba casado con Sacramentos Moreno Guillén, de 20 años, natural de Bolaños (Ciudad Real) y tenían dos hijos: Encarnación (8 años) y Enrique (1 año).

No hemos encontrado a Bartolomé Ayala como hermano de los citados, pero al no exponerse en los estatutos el segundo apellido, pensamos que se puede tratar de Bartolomé Ayala García, de 27 años, natural de Baeza y de profesión jornalero. Casado con Dolores Martínez Rodríguez de 18 años y natural de Ibros, sin hijos. Vivían en la calle Cervantes nº 13. Pensamos que podrían ser primos. Se anota que no sabía escribir, razón para que firmase en su nombre Manuel Ayala. En la calle Isaac Peral hemos encontrado en el nº 3 a sus posibles padres, Miguel Ayala Molina, de 60 años, carpintero de Baeza que estaba casado con Juana García Bajo, de 60 años. Tenían dos hijas más: Carmen y Mariana Ayala García, de 26 y 22 años respectivamente, solteras y naturales de Baeza.

En el padrón hemos encontrado que prácticamente todos los Ayala de Linares eran baezanos, como José Ayala Cruz, de 44 años, natural de Baeza y de profesión jornalero. En la calle Espronceda nº 19 vivían Ricardo Ayala de la Oz (30 años) y su madre María de las Nieves Oz (60 años) como naturales de Baeza con el matrimonio formado por su hermana María de las Nieves Ayala de la Oz (33 años) y Antonio ¿Yª? Gallego, de 38 años, natural del Pedroso (Sevilla), de oficio carpintero.

No hemos encontrado a Francisco Tobaruela, pero si a un Gregorio Martínez Tobaruela en la calle Alonso Poves, nº 16, de 39 años, de Linares y de profesión albañil.

Vicente Carrillo Pestaña, vivía en la calle Cambroneras nº 7. Tenía 30 años, albañil, pero natural de Jaén. Pero su mujer, Natividad […], de 27 años era de Baeza, por lo que pudieron llegar a Linares desde la ciudad de la esposa. Tenían dos hijos: Diego (3 años) y Marcelina (1 año). Vicente se anota que sabía escribir.

No hemos encontrado al Rafael Ureña que firma en nombre de Eduardo y Francisco Ayala, pero si a un Felipe Ureña Montoro que vivía en la calle Romea. Tenía 40 años y era natural de Baeza y de profesión albañil. Podría ser su hermano, por lo que serían otra familia de albañiles. De hecho, en la calle Daoiz, nº 2, vivía un tal Pedro Amores Carrión, natural de Baeza y albañil. Tenía 48 años y estaba casado con María Contreras de la Rosa (37 años, Martos). Este hombre tuvo que estar casado en primeras nupcias con una Ureña, porque sus cuatro hijos llevan de segundo apellido Ureña, siendo Luis (18 años) y Antonio Amores Ureña (14 años) naturales de Baeza y albañiles.

El alférez fundador, D. Mateo Garrido Olaya, fue el abuelo materno del beato linarense Manuel Lozano Garrido "Lolo". Tanto su abuelo como su abuela (Expectación Garrido Sanchez), aunque eran naturales de Linares, estuvieron afincados en Bailén sobre los años cercanos a 1888 en que nació su hija y mandre de Lolo, Dª. Lucia Garrido Garrido. En el acta de nacimiento, Mateo Garrido figura como propietario y fue fecundo en el prestamismo en Bailén en aquellos años hasta su mudanza a Linares.

Creo que estos datos son más que suficientes para certificar que una especie de asociación del gremio de la albañilería linarense con orígenes baezanos fueron los fundadores de la hermandad del Rescate, sobre todo por los Ayala, dejando de ser una tradición oral para ser un hecho verídico tras un estudio científico. Tal vez fueran devotos del Rescate baezano, aunque como vemos, se afincaron desde muy jóvenes en Linares. Quizás, que el párroco D. Eufrasio López de Jimena (calle Alonso Poves, 39 años) fuese de Baeza les sirviese de aliciente para crear una nueva cofradía siguiendo los patrones de la de su pueblo.

Tras este novedoso análisis que esclarece el origen de la cofradía del Rescate de Linares adjuntamos la transcripción del documento de Francisco Rivas:

Don Francisco Rivas: mayordomo

Jaén y febrero 11 de 1897

En atención a las justas quejas que nos han expuesto los piadosos cofrades del Santísimo Cristo del Rescate, y vistos la actitud hostil y desobediencia con que se ha producido, Don Francisco Rivas, mayordomo que fue anteriormente de la cofradía ya citada por el presente, venimos en confirmar y confirmamos la expresión hecha por ello del Presidente de referido Sr. Rivas y quede este privado de toda clase de derechos en la misma y le mandamos, por este nuestro auto, entregue al actual mayordomo de la repetida cofradía del Santísimo Cristo del Rescate cuantos objetos y enseres pertenezcan a la misma, autorizando cuanto ha lugar en derecho al Sr. Arcipreste de la ciudad y partido de Baeza y al Presidente de ella Don Juan José Marín, para que en nuestro nombre y en caso de negativa del ya ha expresado Don Francisco Rivas reclamen a los efectos indicados el auxilio de la autoridad civil en la manera y forma que a mi juicio crean más convenientes, así lo decretó, mandó y firmó su señoría Ilma. el Vicario Capitular de este Obispado de que certifico”.




Según Andrés Padilla Cerón la hermandad tuvo que procesionar por primera vez para el Jueves Santo de 1898. El siguiente documento tratará sobre su procesión del año 1901.  En marzo de aquel año y programando la inminente salida procesional, la nueva hermandad quería pasar por unas calles cofradieras por antonomasia en aquellos tiempos: la calle Santiago para volver por la de Baños. Por ello solicitaron permiso al obispado, bajo recomendación del párroco para que el prelado decidiera si les concedían hacer estos cambios ya que el párroco aludió que en los estatutos aprobados por la autoridad eclesiástica ya figuraba un recorrido, y que, para hacer ese cambio, y por consiguiente, alterar lo establecido en los estatutos, debían solicitar ese cambio al Palacio Episcopal. El hermano mayor era Carmelo Cuevas y curiosamente, desde el obispado se equivocaron de parroquia a la hora de pedir el acostumbrado informe sobre el caso al párroco de San Francisco, Francisco Cobo, el que contestó sobre la situación, pero aclarando que la cofradía no estaba en su parroquia.




Esta es la transcripción del expediente:

E.Y. Señor Obispo de Jaén.

Muy señor nuestro; celebrada junta general bajo la presidencia del señor cura párroco pidió toda la junta que se ampliara la estación de la procesión las calles de Santiago y calle de Baños además de su carrera por ser dos calles que la andan todas las procesiones y la de N.P.J. del Rescate no la anda.

Y contestó el señor cura párroco que como estaban aprobado los estatutos por S.Y. con la carrera que tenía que andar que no podía ampliar la procesión sin su permiso y en vista de esto le pedimos a S.Y. nos conceda que vayamos por esas dos calles para ser igual a todos.

Espero me conteste a lo más pronto posible para en la junta del día quince poner en conocimientos de los hermanos su opinión y no teniendo otra cosa que pedirle.

El hermano mayor en nombre de la junta general

Carmelo Cuevas [rúbrica]

***

9 de marzo de 1901

Pase la presente instancia al sr. Cura párroco de S. Francisco de Linares para que sirva informar acerca de su contenido cuanto se le ofrezca y aparezca.

Lo acordó S. Excma. Reverendísima el obispo mi señor de que certifico

Raimundo Victorero [rúbrica]

***

Informe: Cumpliendo con lo mandado por el Excmo. e Ilmo. Sor. Obispo de esta diócesis en su decreto precedente, debo decir que no veo inconveniente alguno en que se acceda a la gracia que solicitan los hermanos de la cofradía de NP. Jesús del Rescate que corresponde a la parroquia de Santa María de estos.

V.S.Y dispondrá desde su reconocida ilustración e imparcialidad si así lo cree conveniente lo que juzgue más acertado. Y para que conste doy el presente que firmo y sello con el escudo de esta parroquia, en Linares, el día diez de marzo de mil novecientos uno.

Francisco Cobo [rúbrica]

[Sello de la parroquia de San Francisco]”




Las siguientes comunicaciones están fechadas en 1904 y vuelven a aparecer los Ayala. La primera es una simple invitación por parte de la cofradía al señor obispo D. Salvador Castellote y Pinazo para que asista a la procesión del Jueves Santo que salía a las 7 de la mañana en una procesión matinal como aún sigue siendo costumbre en la hermandad de Baeza. Es confusa la fecha de contestación desde Jaén agradeciendo la invitación pero que probablemente no correspondería. Este es el texto:

Excmo. Sr. D. Salvador obispo de Jaén: La cofradía de N.P.J del Rescate en cumplimiento del artículo 9º de sus estatutos celebrará procesión solemne el día de Jueves Santo para cuyo acto invita a su excelencia como presidente de la misma, a las 7 de su mañana de dicho día.

Linares 20 de marzo de 1904

Jaén 16 ¿mayo? 1904

Agradecida la invitación

El obispo [rúbrica]”

En la otra comunicación nos confirma el nombramiento del rey Alfonso XIII como hermano mayor (presidente) honorario y la concesión del título de Real para la cofradía. La carta está fechada dos días después de la concesión real que acaeció el 14 de junio de 1904. La comunicación, enviada por Andrés Ayala, hermano mayor de la cofradía era solamente informativa por lo que la contestación episcopal se limita a que se archivase la misma. Aunque la experiencia me dice que este es un documento suelto en alguna historia más amplia que desconocemos.

Esta es la transcripción:

Excmo. Ilustrísimo Señor Obispo de Jaén.

Ilustrísimo Señor la junta directiva de la cofradía de N.P.J. del Rescate le participa a su Ilustrísima, que S.M: el Rey (q.D.g) ha tenido la bondad de contestarnos por medio de un oficio admitiendo el cargo de presidente de honor y al mismo tiempo hacer Real a esta cofradía lo que le comunico a su ilustrísima como presidente de la misma.

Linares a 18 de junio de 1904.

El hermano mayor

Andrés Ayala [rúbrica]

Jaén 21 de junio de 1904.

Enterado: únase a […] antecedentes y archívese.

El obispo de Jaén [rúbrica]”

Fuentes:

ORTEGA SAGRISTA, R. (1977): Venerable antigüedad de las Cofradías Pasionistas de Linares. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº. 92, 1977, pp. 31-86

PADILLA CERÓN, A. (2011): Presencia de la Orden Trinitaria en Linares: El hospicio y la cofradía de Jesús del Rescate. Trinitarium: revista de historia y espiritualidad trinitaria, nº 20, pp. 243-292.

Archivo Histórico Diocesano de Jaén, Sección Correspondencia, legajo C.O. 72 Larva (1836-1921) Linares (1848-1899) y C.O. 73 Linares (1900-1923) Lopera (1852-1879), s/f.

Archivo Municipal de Linares, Sección cofradías, legajo 2572-013, s/f. "Estatutos de la cofradía de Ntro. Padre Jesús del Rescate de Linares, 1897".

Archivo Municipal de Linares, Sección Padrones Vecinales; leg. 522/4, 524/1, 523/4, 523/3, 523/2.

http://descubrirlinares.blogspot.com/2014/03/jesus-del-rescate.html

 


viernes, 16 de agosto de 2019

LA PAELLA DEL 36...


Tal día como hoy, con el sofocante calor del verano, la iglesia bailenense vivió la seguramente peor página de su historia. Sofocante y estremecedor tuvo que ser el calor desprendido por las hogueras que consumieron el patrimonio religioso en aquel 16 de agosto de 1936. Como ya sabrán los lectores que hayan leído el profundo trabajo de investigación sobre los acontecimientos iconoclastas del 36 en Bailén en la revista Locuber V.2, hoy fue sin duda uno de los días más señalados de la contienda en la localidad. No sabemos que lo motivó, pero la ira se llevó por delante lo material y lo humano, porque por hoy también le dieron el paseíllo a los primeros cinco vecinos del pueblo.
Hoy se perdió el retablo de Sebastián de Solís, los dieciochescos y un sinfín de imaginería que seguramente hoy sería motivo de orgullo tenerla. Suponemos que hoy también aconteció el sacrílego festín de la paella que se cocinaron con la madera de la Virgen de Zocueca y que al parecer les sentó mal. Eso siempre se ha contado, pero por lo menos yo aun no he podido documentarlo más allá de un testimonio tomado del “rumor público” que decía que el alcalde asistió a una cena en la iglesia celebrada esta misma noche de hace 83 años. ¡Dios mío, hace casi cien años y aun es complicado de hablar de esto!
Fotomontaje realizado por Ángel Francisco Ruiz Garzón
Es curioso, que esta anécdota no se limitó a Bailén. La utilización de esculturas y retablos de madera como leña fue habitual en toda España, por la sencilla razón de que esa fue la única utilidad que los milicianos, con su exacerbado ateísmo y voluntad antisacramental, podían encontrar en aquellos “trozos de madera”. Por los mismos motivos de utilidad práctica, la furia iconoclasta respetó siempre los bancos de las iglesias o los muebles de las sacristías, que solían aprovecharse para su reutilización por los vecinos o según las necesidades de la guerra (hospitales, escuelas, albergues para refugiados). Muchas imágenes de mérito fueron utilizadas como leña para la lumbre, por ejemplo, el antiquísimo Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Salvador de Cuellar (s. XVI) de la iglesia de San Ildefonso de Jaén, del que se cuenta que lo subieron hasta el castillo de Santa Catalina para quemarlo y cocinar una paella. Es curioso, que entre la documentación que consultamos de los juicios a los encausados nos encontramos un testimonio donde se acusó a una bailenense de acometer el procedimiento, es decir guisar con la madera de una imagen religiosa. Este caso fue protagonizado en Quesada por una oriunda de Bailén, Ramona Muñoz Guirado -“la Curiana”-. Esta bailenense fue denunciada al finalizar la guerra por participar en el saqueo de la ermita de San Sebastián de Quesada, y acusada de utilizar la imagen del santo titular para “condimentar una comida y vanagloriándose del buen gusto que echaban las comidas con esta clase de leña”.


lunes, 12 de agosto de 2019

DIMAS PALACIOS "EL CHOCOLATERO".


Tenía en cartera esta nueva historia hasta que San Dimas “El Chocolatero” se le antojase que la publicara. Hoy el amigo y gran fotógrafo Joaquín Charriel nos ha regalado por sus redes sociales esta maravillosa instantánea de nuestra legendaria imagen de San Dimas glorioso, el buen ladrón. Que suerte tuvimos Bailén cuando el Duque de Osuna decidió que la tal vez mejor obra del escultor toledano Juan Pascual de Mena acabase bajo las naves del templo de la Encarnación. Nuestro particular “Laconte” que hasta los milicianos en aquel aciago 16 de agosto de 1936 sopesaron que este portento no había que tocarlo. Desde entonces se vino diciendo que lo salvaron por “afinidades del oficio” o porque estaba tan tostado por la pátina del tiempo, que parecía uno de los rudos obreros de la vida, mas si estaba sosteniendo algo muy parecido a un martillo…
Lo llamaba al principio “chocolatero”. Si, es verdad, el acervo popular de Bailén le puso ese apodo. A veces nos hemos preguntado ¿por qué “chocolatero?... que si la pátina que desapareció en la restauración de José Luis Ojeda Navío (Y NO, no es uno nuevo ni lo han cambiado) o ¿es que en verdad hubo un tal Dimas que tenía una chocolatería? Dicen que toda leyenda tiene su base de realidad, y buscando en los papeles viejos parece que hemos encontrado a aquel chocolatero. Primero busqué en el padrón del Archivo Municipal de Bailén realizado entre los años 1880-85, donde me encontré que en una calle llamada Sixto Cámara vivía un señor llamado Dimas Palacios. Vivía en el nº 43, tenía cuando lo inscribieron 44 años, estaba casado y era natural de Almagro (Ciudad Real). De oficio: propietario. En su mismo domicilio viene censado un señor llamado Juan José Gómez, de 42 años, también casado y natural nuevamente de Almagro y de oficio: CHOCOLATERO.
Por los vecinos de la calle, donde están Pedro Soriano Marañón y su madre Mariana Marañón Nueros, deduzco que estamos en la calle Isabel la Católica (calle Real). Luego descubrí que en 1868 la calle Real, el tramo que hoy llamamos Isabel la católica pasó a llamarse calle de Sixto Cámara, cosas de la política. Es curioso, que hubiese un propietario llamado Dimas y otro inquilino que fuese chocolatero. Probablemente en aquel domicilio habría una chocolatería que regentaría Dimas Palacios (donde solo lo nombran como cabeza de familia, obviando esposa e hijos) y tuviese como trabajador a Juan José Gómez, que siendo ambos de Almagro, no descarto fuesen familia política (¿cuñados? Viviendo ambas familias). Ya ven, una posibilidad de que hubo una chocolatería regentada por un Dimas en Bailén… la teoría puede ir tomando forma con la investigación en los archivos.
Y continuamos en ellos, y en protocolos notariales, en el Archivo Histórico Provincial de Jaén me encontré una curiosa escritura de compra-venta de una casa. El hacendado D. Pedro Soriano Marañón vendía la casa que estaba más abajo de la suya (actual colegio Sagrado corazón) a un tal Dimas Palacios y Garrido, del que citan su oficio: fabricante de chocolates. Esta casa, donde en la actualidad se levanta una nueva edificación con una tienda de juguetes, fue una chocolatería hasta hace pocas décadas. En esta escritura documentamos cuando comenzó a funcionar esa chocolatería, en 1870. La escritura se otorgó el 26 de abril y curiosamente se cita que Dimas Palacios tenia 40 años, por lo que las fechas del Padrón son así de fiables… pagó 12.000 reales por una casa que don Pedro Soriano adquirió en 1865 a los descendientes de otro bailenense ilustre. Esta fue la casa familiar de D. Lázaro Antonio de Medina, el que le dio nombre (hasta santificado) a la famosa huerta y noria que abasteció de agua al ejercito español en la Batalla de Bailén, del 19 de julio de 1808, en la salida de Bailén por el camino real rumbo hasta Sevilla. Lázaro de Medina, fue tío de Pedro Soriano, ya que estuvo casado con Teodora Soriano Aguilar, hermana del padre de Pedro Soriano, Bartolomé Soriano Aguilar.
Sobre Dimas Palacios puedo decir que era común encontrarlo en multitud de escrituras clasificadas como “protesto por falta de pago de una letra girada por…”. Probablemente perteneció al selecto grupo de vecinos más acaudalados, pero parece ser que su hija murió sin descendencia y hoy no quedan herederos directos de un señor que probablemente fuese el único que se llamase Dimas en Bailén. Conociendo la sorna de este pueblo no me extrañaría nada que rápidamente comenzaran a emparentar al santo arrepentido en el calvario con el chocolatero de la calle Real.
Esta es la historia que me ha traído la fotografía de Joaquín Charriel, del que por cierto, en los papeles viejos también uno se encuentra con que sus antepasados provenían de Francia… pero eso ya es otra historia.

miércoles, 31 de julio de 2019

LA VIRGEN DE LAS NIEVES DE SEVILLA, OBRA DE LEONCIO BAGLIETTO


La prensa una vez más documenta lo que se tenía por anónimo. La bella Virgen de las Nieves de Sevilla de la iglesia de Santa María La Blanca dejará de atribuirse a la tradicional atribución a Juan de Astorga para adjudicarse a la mano del escultor Leoncio Baglietto (1820 - 1891). Publica el último número del Boletín de las Cofradías de Sevilla esta noticia, y como nos dejan las fuentes, a ellas recurrimos. Según una pequeña noticia que salió publicada en el diario Sevillano “La Andalucía”, en su edición nº 2050 del martes 9 de agosto de 1864, se confirma la hechura al que fuese profesor de modelado y vaciado de adorno en la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla.
En la noticia (que adjuntamos) se hacen eco de la solemnidad de los cultos celebrados en el día 5 de agosto, día de su onomástica y del estreno de la virgen. Hasta hoy todos los historiadores coincidían en pensar que la imagen era de Astorga, aunque el ya hubiese fallecido para aquel 5 de agosto de 1864. La fecha del estreno si estaba publicada por Alonso Morgado en su obra “Sevilla Mariana” publicada en 1882, pero aun con este dato se seguía dudando de que aquel día se estrenase una nueva imagen. Las costumbres de los antiguos cronistas de olvidar el nombre del autor, menos mal, que el reportero de “La Andalucía” si nos dejó el apellido del artista que la realizó, y que sin duda lo elevará al olimpo de los grandes creadores de imaginería en Sevilla en el siglo XIX.
Esta es la noticia:
Han llamado la atención del público las funciones religiosas que se han celebrado en la iglesia parroquial de Santa María de la Nieves (vulgo la Blanca). El orden, aseo y buen gusto con que se halla decorado el templo, la solemnidad con que se celebran sus ceremonias, unido al estreno de su preciosa Titular, obra del señor Baglietto, han atraído gran concurrencia de fieles. Sabemos que los gastos ocasionados por la compra de la nueva efigie y arreglo de los altares no dejan de ser considerables, contándose solo para ellos con la piedad de algunos devotos, y el celo de su digno párroco, que a costa de no pocos esfuerzos, ha logrado dar mayor ostentación a estas funciones”.


Leoncio Baglietto era hijo del escultor italiano Santiago Baglietto. Nació el día 12 de septiembre de 1820 en la ciudad de Murcia, siendo bautizado el día 14 en la Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol.
Fue discípulo de su padre en el taller, asistió a las clases de la Sociedad Económica de Amigos del País y se matriculó posteriormente en la Academia de San Fernando donde cursó estudios. En la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, fue primero ayudante y más tarde profesor de modelado y vaciado de adorno. Obtuvo la Medalla de Plata en la Exposición Sevillana de 1858 por un busto colosal de Murillo, obra que también presentó en la Exposición Nacional de 1860.
En el año 1854, comienza su primera obra para Cádiz, la estatua en bronce del obispo Fray Domingo de Silos Moreno, trabajo muy elogiado en esta tierra. Por esas fechas, retocó la mascarilla de la sevillana Virgen de la Victoria y rehízo una Inmaculada del XVI para Ayamonte.
Durante los años 1866 y 1867 trabaja en Murcia, donde realiza los cuatro Evangelistas y los dos relieves de San Pedro y San Pablo para el primer cuerpo del nuevo Retablo del Altar Mayor de la Catedral, obra en la que no estuvo afortunado, siendo sustituido posteriormente por el artista yeclano Antonio José Palao, que ejecutó las restantes figuras de la pieza. En el año 1882, regresa definitivamente a Murcia permaneciendo en esta ciudad hasta su muerte en 1891, en estos nueve años realiza una serie de obras para nuestra ciudad y pueblos cercanos. A finales de enero de 1882 acaba dos tallas, una Inmaculada Concepción y una imagen de San José. Durante el año 1886 restaura el paso de La Oración en el Huerto, de Salzillo.
Probablemente, la comisión de Cultura del Ayuntamiento fue la que le encargó la ejecución de siete medallones para decorar la fachada principal del Teatro Romea. En el escaparate de la imprenta del periódico El Diario de Murcia, expone a finales de abril de 1889, una bellísima escultura de la Virgen del Amor Hermoso. Para las procesiones de la Semana Santa de Sucina (Murcia) termina un Yacente a finales de febrero de 1887. A últimos de diciembre del mismo año, acaba una talla de tamaño natural, esculpida en madera policromada, que representa a Nuestra Señora de la Aurora. Otra obra maravillosa es la Virgen del Carmen con el Niño, que hace con destino al convento de las Madres Agustinas, de Murcia. A finales de febrero de 1891 marcha a Cartagena para retocar algunos pasos de la procesión de la Cofradía de los Californios.[1]



[1] http://www.lahornacina.com/semblanzasbaglietto.htm

martes, 16 de julio de 2019

LA VIRGEN DEL CARMEN DE BAILÉN EN 1700


Hoy por ser el día de la Virgen del Carmen les contaré una nueva paginita de la historia. Ya conocemos por algunas señas que he dejado en algunos artículos que la actual capilla de la iglesia de la Encarnación de Bailén, donde actualmente se venera a la Virgen de la Cabeza, llegó hasta 1936 con la titularidad de la Virgen del Carmen. Una capilla, que parece que nació en los albores del siglo XVI, como sepultura de una señora hacendada, Dª. Mariana de Nájera y obviamente para sus sucesores. Después la hemos encontrado llamada como de “los Najeras”, de Santa Ana (donde había una imagen), así como un San Antonio de Padua y San Francisco de Asís. Curioso que se haya perdido esta devoción al santo de Asís en la parroquia con el peso que tuvo en el pasado, contando hasta con su orden tercera que la veneraba.
En nuestra investigación todo me hacía pensar que la Virgen del Carmen la trajeron los “Sorianos”, como sin duda fueron llamados durante un siglo en Bailén hasta que el apellido Corchado sustituyó el Soriano con el Aguilar, Marañón e incluso el Arellano. Sabemos cuándo D. Bartolomé Soriano y Aguilar se hizo con el patronato de la capilla y que le dedicó cultos, le hizo hasta un gallardete y la sacaron en procesión… pero ¿Cómo sería aquella imagen de la Virgen del Carmen? ¿Cuándo llegó? Hasta la fecha he podido encontrar una manda suelta, y digo suelta, porque he leído muuuchiisiimos testamentos, y pocos o nadie se acordaron de la posible imagen de la Virgen del Carmen en la iglesia de la Encamación.
Pero una mujer piadosa nos dejó para la posteridad que para 1700 había una imagen de la Santísima Virgen del Monte Carmelo en la parroquia de la villa de Bailén. Curiosamente de apellido Soriano [a día de hoy desconozco si es un antepasado], Dª. Ana Soriano, esposa de Bernardino Docio e hija del matrimonio conformado por Pedro Soriano y Leonor Pérez otorgó su testamento el día 4 de junio de 1700. Esta señora que vivió en la calle de La Plaza [actual Héroes de Bailén] le dejó de donativo 30 reales, probablemente para el culto de la imagen (dudo que fuese un cuadro), en el dato hasta la fecha más antiguo que nos habla de una imagen de la Virgen del Carmen en la villa de Bailén.
Ytten (y también) mando a Nuestra Sra. del Carmen que está en la iglesia parroquial de esta villa treinta reales de vellón por una vez”.
AHPJ, legajo 6006, fol. 146r- 150v.

jueves, 4 de julio de 2019

ESTUDIO HISTÓRICO-DOCUMENTAL SOBRE LA VENERACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN EN LINARES (1742-1936) [REVISTA SIETE ESQUINAS 2009]



En un nuevo trabajo publicado, fruto de mi investigación nos detendremos nuevamente en la ciudad de Linares (Jaén). Y también lo haremos con la veneración gloriosa a la Santísima Virgen, en esta ocasión, en la advocación de la Virgen del Carmen.
El artículo ha sido publicado en la revista Siete Esquinas de Linares, publicación científica que edita el Centro de Estudios Linarenses. En el último número, el que se publica en formato miscelánea, he desarrollado una apuesta de mayores dimensiones al adentrarme en un relato histórico-documental de la veneración a la Virgen del Carmen en Linares, y por consiguiente, en la historia de su vieja cofradía, que como muchos sabrán se está intentando recuperar. Este proyecto nació de la casualidad. De encontrar un pleito de la cofradía del siglo XIX y comunicárselo al gran investigador de Linares, Andrés Padilla Cerón, a que este me instara a que realizara este trabajo. Desde aquí le doy las gracias por todo lo que me ha ayudado para elaborar este trabajo.

Creo que casi dos años de trabajo se ha llevado y en el que se aportan datos históricos de la religiosidad popular de Linares y como aporte a la historia del arte giennense, la documentación de un nuevo artista hasta ahora desconocido como autor de una de las imágenes antiguas. Una auténtica joya con un magnífico acabado y presentación. Un honor que mi nombre pase a formar parte del elenco de grandes historiadores que la han venido haciendo posible. Para terminar, ya que este blog es de temática religiosa, les recomiendo la lectura de otro de los trabajos publicados. Un magnífico artículo del profesor D. Miguel Ruiz Calvente sobre el santuario de la Virgen de Linarejos, desvelando nuevos datos gracias al indispensable trabajo en los archivos.
Para descargar el artículo pinchen aquí en academia.edu.