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martes, 13 de septiembre de 2011

UNA GLORIA EN EL GÓLGOTA...

Me ha sorprendido sobremanera las fotografías que ilustran esta entrada en las que se muestran el paso de gloria más raro que me encontrado jamás. A simple vista nos retrotrae a un paso de calvario ya que en el mismo aparecen las tres cruces del calvario, pero desnudas y una imagen presidiendo dicho paso, más próximo a la tipología de Semana Santa que de gloria. El mismo pertenece a la jovencísima hermandad hagiográfica de la Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo en el sagrado misterio de su hallazgo, triunfo del Santo Lignum Crucis y Santa Elena… la hermandad de Santa Elena como ya se le conoce en su ciudad, la antigua Isla de León, San Fernando constituyéndose como hermandad de pleno derecho desde el pasado año por lo que es la hermandad más joven de la ciudad. Tanto la imagen de la Emperatriz Santa Elena y el paso, aun en ejecución se deben al artista local Juan Carlos García Díaz cada vez más prolijo en aquellas tierras y ya que mañana es la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz que mejor que traer hoy a mis rincón capillita esta singularísima gloria andaluza aunque directamente no tenga que ver con la festividad litúrgica que se celebra mañana. El motivo es bien sencillo, ella fue la que buscó y encontró casi tres siglos después de la Resurrección de Nuestro Señor la Santa Cruz en la que fue crucificado en el monte Gólgota, de ahí esta curiosa representación en la que la santa sostiene en sus manos un Lignum Crucis. Muchas de las primitivas hermandades de penitencia que rendían culto a la Santa Cruz, muy común en las que rendían culto a Cristo cargando a cuestas con la cruz la tenían por ancestral titular y algunas la siguen manteniendo como la hermandad del “Paso” de Baeza (Jaén).

Ella fue la madre del emperador que les concedió la libertad a los cristianos, después de tres siglos de persecución Flavio Valerio Aurelio Constantino, también conocido como Constantino I, Constantino el Grande o, en la iglesia ortodoxa, las antiguas iglesias orientales y la iglesia católica bizantina griega, como San Constantino. Nació en el año 270 en Bitinia (hacia el sur de Rusia, junto al Mar Negro) siendo su padre un hotelero, y dicen que era especialmente hermosa. Este hecho no pasaría desapercibido por un general muy famoso del ejército romano que llegó a aquellas tierras enamorándose y casándose con Elena, llamado Constancio Cloro naciendo de este matrimonio Constantino. Cuando ya llevaban un buen tiempo de matrimonio sucedió que el emperador de Roma, Maximiliano, ofreció a Constancio Cloro nombrarlo su más cercano colaborador, pero con la condición de que repudiara a su esposa Elena y se casara con la hija de Maximiliano. Constancio, con tal de obtener tan alto puesto repudió a Elena. Y así ella tuvo que estar durante catorce años abandonada y echada a un lado. Pero esto mismo la llevó a practicar una vida de santidad.
Pero al morir Constancio Cloro, fue proclamado emperador por el ejército el hijo de Elena, Constantino, y después de una fulgurante victoria obtenida contra los enemigos en el puente Milvio en Roma (antes de la cual se cuenta que Constantino vio en sueños que Cristo le mostraba una cruz y le decía: "Con este signo vencerás"), el nuevo emperador decretó que la religión católica tendría en adelante plena libertad (año 313) y con este decreto terminaron tres siglos de crueles y sangrientas persecuciones que los emperadores romanos habían hecho contra la Iglesia de Cristo. Constantino amaba inmensamente a su madre Elena y la nombró Augusta o emperatriz, y mandó hacer monedas con la figura de ella, y le dio plenos poderes para que empleara el dinero del gobierno en las obras buenas que ella quisiera.
Elena, que se había convertido al cristianismo se fue a Jerusalén, y allá con los obreros que su hijo, el emperador, le proporcionó se dedicó a excavar en el sitio donde había estado el monte Calvario encontrando la cruz en la cual habían crucificado a Jesucristo, de ahí que se representada iconográficamente con una cruz en la mano, o como esta manera tan curiosa en san Fernando.


Dice San Ambrosio que Santa Elena aunque era la madre del emperador, vestía siempre con mucha sencillez y se mezclaba con la gente pobre y aprovechaba de todo el dinero que su hijo le daba para hacer limosnas entre los necesitados. Que era supremamente piadosa y pasaba muchas horas en el templo rezando aunque en el arte se le haya representado habitualmente como emperatriz romana, vestida con ricos ropajes, y portando casi siempre la Vera Cruz, y a veces con su hijo Constantino. Es muy habitual la representación del momento del hallazgo de las reliquias (Invención de la Cruz) en el monte Calvario y los prodigios y milagros subsiguientes como nos muestra el paso isleño. En Tierra Santa hizo construir tres templos: uno en el Calvario, otro en el monte de los Olivos y el tercero en Belén y gastó su vida en hacer obras buenas por la religión y los pobres.
Aunque su festividad es el 18 de agosto procesiona por las calles de San Fernando en el mes de mayo - Su día festivo se celebra en la Iglesia Cristiana Ortodoxa con el de su hijo Constantino, el 21 de mayo- tal como vemos en los videos al andar autóctono de la capital, a paso horquilla esta gloria en el monte calvario.







lunes, 12 de septiembre de 2011

MEMORIA ETERNA EN EL POSTIGO...

La pasada semana se celebró la festividad de la Virgen de Guadalupe, advocación de tintes mexicanos, extremeños o ubetenses que se hacen patentes en cofradías filiales en la ciudad de Sevilla. Pero en este caso no hablaré de ellas, si no de esa otra Guadalupe que guarda en un pañuelo de encajes su gloria y sus lágrimas por el Dios de las Aguas cada Lunes Santo desde esa recoleta capillita del barrio del Arenal entre los muros de las Ataranzas y el cofradiero Arco del Postigo.
Este fabuloso video, nos muestra el paso palio de giraldas bordadas camino de su recogía cubriendo a la “emperatriz” del Lunes Santo que un día sacara de la madera un niño llamado Luis Álvarez Duarte que aprendía el oficio junto al maestro Paco Buiza… se hizo grande Luis con la hechura de esta jovencísima Madre de Dios que vino a ocupar el hueco que le faltaba a la hermandad de la Aguas con un paso de palio. Observo el video y me lamento de no haberme acordado en mi pasada crónica del Domingo de Ramos de ese rinconcito con tantísimo sabor que duerme los tiempos a la sombra del Postigo del Aceite, la capillita de la Pura y Limpia. Me lamento por que el pasado Domingo de Ramos, al llegar apresurado al encuentro de Señor de las Penas de Triana, la capillita se encontraba abierta para el Dios de la calle San Jacinto y pude detenerme unos segundos a saborear aquella estampa de la Virgencita Inmaculada en su recoleta casa ante la magnificencia de la talla de Antonio Martin Fernández echándole el cerrojo la clámide azul del centurión que contempla la plegaria del zapatero más flamenco de toda Triana. Así volviendo al video, podemos encontrar el paso de palio girado hacia la capillita de una de las vírgenes coronadas de Sevilla antes de traspasar la que es sin duda para los hermanos de esta corporación, sobre todo para sus costaleros, las puertas del cielo. Año 2009, décimo aniversario de un suceso triste cuando diez lunes santos antes un costalero tuvo la dicha más grande que puede sentir un hombre de abajo, irse al cielo bajo las divinas plantas de su Cristo. Juan Carlos Montes Ruiz perdió la vida aquel Lunes Santo de 1999 y en la hermandad jamás se olvidará, por eso la alegría de los compases macarenos del maestro Braña se vuelven melancolía, dolor, llanto, lamento, belleza, nostalgia, dulzura… y sobre todo “Memoria Eterna” salida de la genialidad del jerezano Germán Álvarez Beigbeder, un auténtico virtuoso de la música que escribiría geniales composiciones para las cofradías de su tierra y que acertadamente y con un regusto exquisito interpretó la banda de la Puebla del Rio para el palio de la calle Dos de Mayo. Por todo esto cada año, la recogía de la hermandad de las Aguas es especial porque cada año traspasan las puertas de cielo, y en las Aguas son encaladas de blanco y amarillo mientras aquel eterno costalero se pierde entre la multitud a los pies de la capillita o el azulejo de la Piedad baratillera.

domingo, 11 de septiembre de 2011

LA ÓPERA MAS AMARGA DE TRIANA...

Se cumple hoy diez años de unos de los días más trágicos de la historia de la humanidad. Quien lo iba a decir, aun parece que fue ayer cuando hace una década el mundo se sobrecogía viendo lo que es capaz la mano del hombre y en si el fanatismo llevado al extremo y de lo que a veces seriamos capaces por una ideología o una creencia… menos mal que a nosotros nos lo dejó claro en el quinto mandamiento, aunque a lo largo de la historia también hayamos cometido atrocidades en defensa de nuestra religión. El mundo ya no fue el mismo y sin duda marcó para siempre la historia de la vida humana.
Y aunque no sea el motivo más agraciado, hoy por este motivo me gustaría hablarle de un nuevo tema capillita aunque parezca que tal circunstancia no tenga mucha relación entre sí. Aquel 11 de septiembre de 2001 se encontraba en Manhattan alojados en el hotel Flatotel, a una milla y media de la hoy denominada Zona Cero donde se levantaban las emblemáticas Torres Gemelas, entre la sexta y octava avenida la banda de cornetas y tambores del Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana. Bueno en realidad unos cuantos integrantes de los más de cien con los que cuenta la formación musical de la hermandad de la Esperanza de Triana.

La razón de aquello era por ser partícipes de uno de los espectáculos más singulares que ha dado el ingenio español, al recrear la música que creara el mítico Alberto Escámez en una ópera, pero una ópera muy especial donde se mezcla el cante y el baile flamenco para recrear la mítica historia sevillana de Carmen la cigarrera salpicada de las notas cofradieras. Idea que surge del dramaturgo y cofrade de la hermandad de su barrio, el Cerro del Águila Salvador Távora que aria que los sones de Triana sonaran y sorprendiera a todo el mundo, visitando multitud de países los músicos que aún sigue dirigiendo Julio Vera.
 Una curiosa representación, donde se mezcla la música cofradiera con el arte fusión como se definiría hoy en día donde los componentes interpretaban diversas piezas adaptadas a su estilo y algunas marchas de su repertorio como “María Stma. del Rocío”, “En tus Lagrimas Amargura”, “Triana”, “María Stma. de las Angustias”, “Enmanuelle” –escena en la que don José Lizarrabengoa mata a Carmen- o una marcha que ojala vuelva al repertorio de la banda “Toques de Triana”. Este famoso espectáculo de la Cuadra de Sevilla se convertiría rápidamente famoso entre el mundo cofradiero evidentemente por la música utilizada en el mismo.
Aún recuerdo como mi amigo Alfonso Piñero me hablaba de la impresión que dejó por… no recuerdo si me dijo Oviedo o León la interpretación de la música trianera, aquel 2001 que cosas de la vida escuché por primera vez a la banda en directo. Aquella cuaresma donde comenzó mi etapa musical en la agrupación musical del Stmo. Cristo de la Expiración de mi pueblo, viviendo entonces algunos certámenes en la provincia. Uno de aquellos domingos cuaresmales, la hermandad del Descendimiento de Linares organizó en el ya derruido teatro Olimpia de Linares un concierto en la que actuaría su banda de música, la agrupación musical de Ntro. Padre Jesús de la Pasión de Linares, que impresionaría al respetable con su magnífica interpretación siendo para este que escribe una de las mejores etapas de aquella banda, que acababa de lanzar al mercado su segundo trabajo discográfico donde una marcha del nazareno Nicolás Barbero volvía a sorprender al público con la genialidad del amigo “Wily” en el impresionante solo que se marcaba de la marcha “Triunfo de tu Santa Cruz”.
Un entregado y abarrotado teatro se rendía a lo que estaba por llegar… las gorras de la marina llenaban el escenario y el ancla bordada en oro inundaba los ojos de muchos en aquel recinto. Seguramente algunos músicos de Triana no olviden aquel día porque incluso los avisos de la marchas eran respondidos con grandes ovaciones en las que se interpretaron los “éxitos” de aquella época como “Bulerías en San Román”, “Enmanuelle”, “Al Cielo el Rey de Triana” o el estreno aquel día de una sentida marcha titulada “El Salvador”. Esta marcha se la dedicaron a otra de las desgracias que asolaron a la humanidad aquel año, cuando el 13 de enero y el 13 de febrero el Salvador fue asolado por dos terremotos que dejaron 1259 víctimas. Unos 3000 serían las victimas el 11 de septiembre y más de 6000 heridos que serían recordados musicalmente por la banda de las Tres Caídas en el trabajo discográfico que grabaron para la cuaresma de 2002 titulado “A la Memoria…“ donde se grabarían las nuevas marchas de la banda y una sentida plegaria del pregonero de la Semana Santa de Sevilla del año 1991 pronunciado por José María Rubio Rubio que abría el cd al vecino más antiguo de la calle Pureza, el Santísimo Cristo de la Tres Caídas con los acordes de fondo del toque marcial de oración por las victimas de aquellos trágicos sucesos. Evidentemente aquel día, se suspendió el estreno del espectáculo en el teatro City Center pero si se volvió reanudar ante la reacción del estado americano de que todo siguiese el ritmo normal de vida, aunque aquello nunca volvió a ser lo mismo. Seguramente aquel día, el peso de la cruz sería más agobiante y su mano se hundiría en el suelo de Triana con mas agonia…















viernes, 9 de septiembre de 2011

DÍAZ PALACIOS ANTE LAS PUERTAS DEL CIELO...

Ya una vez les mostré unas imágenes o audios similares a los que les enseño hoy. El Martes Santo del año 2010 llegaba a las “puertas del cielo” tal como lo define el capataz Rafael Díaz Palacios, el portón del convento de las hermanas de la cruz el paso palio de Ntra. Sra. de Gracia y Amparo con su cofradía de los Javieres de vuelta a Ómnium Sanctórum. Y es que merece la pena volver a escuchar lo mismo y como siempre diferente a la vez. El ya retirado capataz hace la llamá al paso en el lugar que nuevamente según él es el momento más bello de la Semana Santa de Sevilla y es que razón no le falta cuando uno observa la estampa que dibujan esas mujeres benditas –ante cualquier paso que se detiene a recibir sus oraciones angelicales- que se recorren Sevilla para ayudar al desvalido, al que no tiene na’ como hace años definiría en el mismo lugar don Manolo Santiago… del que también se acuerda, se ve que Palacios estuvo aquel día allí presente o ha visto el video por youtube… y emulando al capataz poeta por antonomasia les pide a la monjitas una nueva “coplita” o si no, no se mueve el paso de la dulce Señora del Martes Santo sevillano. Que más se puede añadir, simplemente escuchen porque en ese rincón de Sevilla, hay unos instantes donde se para el tiempo, sobra los lujos y alhajas, los orgullos cofradieros y demás circunstancias secundarias porque en ese momento es cuando se demuestra la religiosidad de las cofradías y que las mismas están junto a Dios…











jueves, 8 de septiembre de 2011

UNA BOFETÁ QUE SEVILLA NO PUEDE EVITAR...

Al presenciar la salida del paso de Jesús Despojado de Granada hace casi dos semanas me trasladó emocionalmente a otro momento intensísimo vivido en mi vida cofradiera. La revirá al compás de la marcha Eucaristía me hizo acordarme de esa otra revirá que viví en Sevilla en la calle Alemanes con Hernando Colon del paso de misterio de Jesús antes Anás de la hermandad de la Bofetá.
Del mismo instante ya les hablé en el correspondiente resumen de aquel año, pero esta vez intentare extenderme más, sobre todo al encontrar este fabuloso video, si no me equivoco de momentos cofrades 2010 donde la riqueza de matices, con el juego de varias cámaras hacen saborear de manera sublime aquel intenso momento. La muchedumbre se agolpaba en todo el entorno y las gradas de la catedral hacia como de tribuna improvisada para la llegada de los nazarenos blancos de esta hermandad. Era como una antesala que te trasladaba a la noche más diferente de la historia. Pareciese que fuésemos actores secundarios para completar la impresionante escena que hizo grande entre los grandes a Antonio Castillo Lastrucci en la que para mí es su mejor conjunción escénica consiguiendo esa sensación, más si lo contemplas a algo de altura, en la que te integra en la escena. El gran público agolpado a los pies de la catedral pareciese el mismo pueblo judío, que reunido bajo unas condiciones sospechosas esperaba el inicio del juicio del Sanedrín sobre Jesús.
El juego de luces del entorno, bajo una hermosa noche y a la vez tan triste que parecía recrear la Jerusalén de hace casi dos mil años mientras con una calmada impaciencia esperamos al Galileo…
Llego el misterio, casi sin avisar al poderoso caminar de los hombres de los Gallego, poderoso y cadencioso… es lo que tiene la percusión de las Cigarreras cuando el Señor que camina de espaldas se posó en medio de todos. Voló su barco que saliera del genio de Pérez Calvo y la percusión siguió su incesante golpeo de parche cuando la corneta avisaba chicotá memorable, como el inicio del juicio más injusto de la humanidad. Él aun tendría el sabor del vino y el pan en el paladar, apenas había terminado la cena de pascua para marchar a orar a Getsemaní tras la primera institución de la Eucaristía… el para mi más inspirado compositor que haya dado la banda de la hermandad de Columna y Azotes, Francisco Javier González Ríos le pondría música a aquel momento tan importante hoy y tan desconcertante entonces para sus discípulos… perfecta banda sonara que inundaba el casco antiguo hispalense mientras la genial cuadrilla bordaba, como si se tratara de la genial Esperanza Elena Caro una antológica revirá. Si hace poco alababa el trabajo de la dinastía “Palacios” no menos puedo decir de los hermanos Miguel, Manuel y Alberto Gallego que en este día muestran a Sevilla su opera prima, el mayor fruto de su trabajo con una de las cuadrillas más impresionantes que han visto mis ojos y que seguramente en un futuro tomen un relevo a esas grandes casas de capataces apellidadas Santiago, Villanueva o Ariza aunque las mismas tenga también asegurada su continuidad.
Los mismos cuentan que mucha gente les preguntan por que llevan el paso al revés, y es que el mismo rompe las leyes del “Barrio Sésamo”, en las que un peludo azulón “Coco” intentaba explicarnos a los niños de aquella generación que es de frente y que es para atrás. Es decir si caminamos en el sentido de la parte de nuestro cuerpo que llamamos delantera es ir para adelante o de frente y si lo hacemos con la parte posterior es para atrás, pues en lo pasos se sigue una línea similar donde en la parte delantera suele aparecer el llamador y normalmente suele seguir esa dirección la parte frontal de la imagen del señor o aquella que presida el paso. Pues aquí Lastrucci rompe los esquemas y la delantera del paso nos muestra la espalda de Jesús, tendiendo que esperar que pase el paso –cuando lo lógico es rezarle mientras se aproxima- para poder verle la cara al Cristo. Misterio rompedor aunque en el pasado la Sentencia o el primigenio misterio de San Gonzalo también contemplara esta disposición iconográfica que templa la chicotá y el pulso de los asistentes que más que chillar en contra de Él, simplemente guarda silencio mientras el barco rompe con su poderosa energía en busca de su casa allá por San Lorenzo mientras el sayón alza la mano y sus ojos bondadosos se clavan en el alma de esa Sevilla que no puede evitar la Bofetá a Dios.

martes, 6 de septiembre de 2011

CON LA VICTORIA...LLEGA LA PAZ.

Una espinita que se me quedó clavada en mi época de músico, bueno una de ellas es no haber pisado una Semana Santa que siempre que me paro a observarla, me sorprende. Por la lejanía y por las buenas bandas con las que cuenta la ciudad -que en número se bastan para abastecer el número de hermandades que procesionan- veía complicado tocar con mi Rosario de Linares en Huelva… pero luego baje hasta Cádiz y Jerez de la Frontera así que de todo pudo haber pasado.
Y una de las hermandades que me hubiese gustado acompañar es la que les muestro hoy, los Mutilaos. La Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Victoria, Nuestra Señora de la Paz y San Rafael Arcángel recibe este curioso apelativo debido a los momentos sociales que se vivían en el año de su fundación 1943, en plena postguerra civil cuando unos excombatientes del bando “vencedor”, heridos de guerra y marcados para siempre en su cuerpo decidieron fundar una nueva hermandad dentro de aquel fenómeno que sería conocido como el “nacional-catolicismo” con unas advocaciones muy significativas…”Victoria” para el señor y “Paz” para la dolorosa. Unas advocaciones que aun acordes a las figuras de Nuestro Señor, como Victorioso Redentor y la advocación hasta entonces más acorde a la figura gloriosa de María que en sus misterios dolorosos de la Virgen de la Paz tenían o eso parece un doble sentido, con los sucesos que vivía la España de entonces, más si cabe por las ideas de los “vencidos” con todo lo que oliese a clero y mira por donde que ellos lo tenían más claro que los mismos cofrades, que las cofradías son iglesia. Circunstancias y momentos similares según algunos los que motivaron la fundación de la hermandad sevillana del barrio del Porvenir con idénticas advocaciones – que no iconografía del misterio- o la de Ayamonte, también en la provincia de Huelva donde se repite la advocación de la Paz, amén de la cofradía malagueña que merece un estudio aparte.

El ayamontino Antonio León Ortega, bienhechor del resurgir dela imaginería onubense – el Lastrucci onubense- con su arte para resucitar de las cenizas algunas de las imágenes destruidas y además crear los nuevos titulares de las nuevas hermandades fundadas entonces, que al igual que Jaén doblaría la nómina de cofradías de la Semana Santa de Huelva. En 1944 realizaría la imagen de la Virgen de la Paz que luego sería restaurada en 1993 por el sevillano Luis Álvarez Duarte, que como suele o solía acostumbrar remodeló las facciones de la imagen e imprimió muchos aspectos de su estilo, no teniendo en algunos casos “piedad” de imágenes realizadas en los siglos de oro como puede ser la Esperanza de Málaga, por no mentar a la Esperanza de Triana.
Esta sería una de las intervenciones que han sufrido varias de las imágenes de León Ortega, motivo por el cual surgieron varias polémicas entre los herederos y guardianes del arte del ayamontino. En 1945 realizaría la imagen del Señor, aquel que desde hace años me tiene enamorado que siempre soñé con haberlo acompañado musicalmente aunque sabía de la dificultad. La imagen es uno de los mejores ejemplos de los estereotipos a los que tuvo que amoldarse León Ortega cuando se le requería más “sevillanización” en sus trabajos, basta con observar la talla de los cabellos de sus Cristos tan “montañesinos”, y en este caso se nota que sigue el modelo del Señor de Pasión de Sevilla.





Cada Domingo de Ramos, desde la iglesia del patrón de Huelva San Sebastian realiza su salida este Jesús despojado de sus vestiduras, ese es el momento que representa su paso de misterio cuando el Cristo rompe un poco los modelos utilizados para este pasaje bajando su mirada en lugar de elevarla al cielo como ocurre en Sevilla o Jaén, haciendo más humana la escena en el Gólgota. Lo desnudan dos sayones mientras otro acomete los preparativos alusivos a la crucifixión igualmente realizados por Antonio León Ortega casi una década después mientras descansan sobre un paso acabado en pan de oro –salpicada la talla churrigueresca con espejitos-, fiel al estilo de los pasos realizados por los tallistas onubenses –Miguel Llacer en 1948, los candelabros son de los talleres Virgen del Carmen de Sevilla - que aunque siguen los cánones sevillanos rompen en formas y crean así un nuevo modelo de paso que junto a la producción imaginera de León Ortega conforman una de las esencias propias de la Semana santa de Huelva. Y al igual que dijera hace unos días con la Semana Santa granadina estos ingredientes la hacen especial siempre perfeccionada con las maneras sevillanas. Bajo mi inexperta apreciación sobre el mundo de abajo he de decir que me parece una buena cuadrilla, no flaquea en absoluto este mundo en la antigua Onuba pero además me encanta de ellos que no caen en la manida costumbre de inculcar en todos los misterios los cambios “trianeros”, además que aunque nunca lo he visto en persona, tanto por video como por fotografía no se aprecia que se un “barco”, lo que evidencia aún más que estéticamente ande como lo hace, solo sobre los pies, de frente aunque no lo haga siempre con andar largo si no recortando las chicotá y todo ello amenizado por la banda de cornetas y tambores del Nazareno de Huelva, que como dije al principio, bandas de calidad no faltan en la ciudad.

Ahora y antes, resultado del trabajo de Duarte.
Como curiosidad destacar que la imagen es de talla completa, que ya en sus primeros años procesionase completamente desnudo, una estampa que se recuperó o recordó el pasado año del señor de 2010 aunque particularmente, semi-revestido con su túnica morada le da un sello y personalidad muy especial. Tras el su Madre Bendita de la Paz, que como suele ocurrir con estas advocaciones procesiona con un paso palio completamente blanco en sus partes textiles caminando la dolorosa sobre un palio bordado por otro bordador a tener en cuenta de la ciudad, Rafael Infantes -el techo de palio es obra de Francisco Contioso, que aún se mantiene del conjunto anterior- y los trabajos orfebres de Eduardo Seco Imbert y los hermanos Delgado. Conforman este inconfundible paso palio onubense, con un aire alegre, de barrio como se diría llenando de pureza blanca y paz la verdadera victoria, la de su hijo.













lunes, 5 de septiembre de 2011

MARÍA VOLVIÓ A PASTOREAR SU REBAÑO DE ALMAS COSTALERAS...


Se repitió el rito un año después, que ciertamente no podría llamarse así pero en el día de ayer volvimos a reencontrarnos con la gloria. La Virgen María salió a “pastorear” su rebaño de almas por la ciudad de Jaén y llenó el barrio de San Idelfonso de un maravillo día lleno de emociones perfumadas de jara e incienso. Decía el año pasado que según los autóctonos del lugar estaba siendo un total éxito la salida del pasado año, y eso se puede resumir con algunos puntos del recorrido con una afluencia de público respetable y otras algo mas vacías, algo lógico si tenemos en cuenta el nivel de cultura cofradiera de la ciudad y más contando que es una hermandad letífica, aunque la Pastora de Jaén tenga su cierta popularidad entre sus paisanos. Este año les puedo decir que estaba el recorrido lleno al 99´9% de público y ¿a qué se puede atribuir este gran cambio estadístico?



















Pues no me gusta alardear de las evidencias de mis pensamientos pero ayer se demostró que los costaleros y en si una cultura procesional arrastra a los fieles a los pasos, como no a Dios y la Virgen… por segundo año la cuadrilla comanda por José Carlos Prieto llenó de bellas estampas cofrades el casco antiguo de la capital del Santo Reino, marcando el compás la banda Sinfónica “Ciudad de Jaén” que rayó a mi parecer a buen nivel aunque la elección del repertorio no levantara mi entusiasmo, repitiéndose varias marchas en muchos puntos del año anterior como “Salve Baratillera” y “Rosario de Montesión” a la salida, la llegada al convento de las Bernardas con “Encarnación Coronada” –donde no se paró el paso como el año anterior- y su continuar con “Rocío”… sin duda me quedo con la interpretación de “Pasa la Virgen Macarena”, “Coronación de la Macarena” y la revirá antes de llegar a la recogía con “Macarena” del idolatrado en la ciudad Emilio Cebrián, las mismas interpretadas prácticamente en los mismos puntos del año anterior. Pero si quizás llamo la atención de muchos cofrades y de un público que se preguntaba quién era ese capataz que recibía constantemente peticiones de costaleros y público en general para fotografiarse con él. Seguramente era para titular la entrada con este hecho histórico pero seguramente él y cualquier capataz no le gustaría restarle protagonismo a la verdadera protagonista de la tarde-noche y es que me quedé de piedra cuando al salir de la iglesia de San Idelfonso para presenciar al igual que año pasado el inicio de la procesión gloriosa se cruzaron conmigo camino del interior de la sede de la hermandad pastoreña el capataz o los capataces sevillanos Antonio Santiago y su hijo Manuel Antonio Santiago. El hijo y nieto del mítico “capataz poeta” Manolo Santiago estuvieron presentes durante todo el recorrido y Antonio acompañando a su amigo, el capataz titular de la cofradía José Carlos Prieto, el cual se considera un aprendiz del sevillano. Estuvo pegado al paso todo el recorrido aunque en muy pocas ocasiones intervino en el trabajo de la cuadrilla dejando para la posteridad una levantá a los pies de la reja de la Virgen de la Capilla en memoria de aquel que decía “que el que no supiera ir a la iglesia, aprendiera a rezar por las tardes”… su padre y una chicotá a faldas del convento de las Bernardas con la marcha “Rocío” del maestro Vidrié que atrajo la atención de los muchos fotógrafos asistentes al recorrido de la Pastora de las Almas para dejar grabado el momento para la posteridad en la que el quizás mejor capataz del estilo sevillano comandó un paso en la ciudad de Jaén…



¿pero quién es este hombre? Le preguntó una señora mayor a un muchacho que acababa de fotografiarse con el sevillano, mientras otros tantos seguían durante una parada del paso ya en los últimos tramos del recorrido, “es el capataz de la Macarena” le contestó a la señora que por su cara siguió sin comprender si era para tanto todo aquello pero es que este mundo se ha convertido en todo un fenómeno de masas y Antonio es uno de sus “ídolos” aunque él no perdiera la compostura, sabiendo lo que es y para que esta delante no solo de la Señora de Sevilla, si no de la Paz, las Penas, Cristo de Burgos, Negritos, Mortaja y Resurrección, amén de varias glorias como la Reina de todos los Santos, todo categoría pura y emblemas de todo aquel que ama la afición de pasear a Dios y su madre bendita por las calles de España. Pareciese que la procesión llevase así toda la vida, mientras la eterna figura del costalero se dibujaba por las calles de Jaén, de blanco impoluto como disfrutaron los amigos y compañeros bajo las divinas plantas del Soberano de Linares, Israel y Josito que junto a sus compañeros le dieron un paseazo a esta bellísima imagen de corte granadino, quizás salida de la inspiración de un gran desconocido como fue Manuel González, baluarte escultórico de la Granada del XIX, sobre su paso de orfebrería de los talleres de Manuel de los Ríos y orfebrería Tuccitana de Martos en los candelabros. Este año iba más ricamente exornada de flor y aunque los puntos de luz de los candelabros no son muy abundantes, ya es hora de que los focos de luz artificial desaparezcan de las cofradías jaeneras. Presentó algunos estrenos como el moldurón, las esquinas de los respiraderos o las maniguetas del paso sin olvidarnos de la interesante imagen de San Miguel Arcángel que cerraba el paso bajo el chaparro en una representación iconografía muy pastoreña donde el “Príncipe de la Milicia Celestial” se encuentra luchando con el lobo que amedrenta el rebaño que, María Pastora, cuida con todo su amor. Una imagen realizada por el joven imaginero de Martos José María Bonilla Garrido, autor así mismo de las dos imágenes de las capillitas laterales en los costeros del canasto de San Francisco de Asís (fundador de la Orden Franciscana) y el Beato Diego José de Cádiz (impulsor de la devoción pastoreña en nuestra ciudad).